Aves en el folklore costarricense

Espíritus Aéreos


“Los espíritus malignos transmiten su influencia en la hora cenicienta del menguante a los Cómplices pájaros del charco: 
La Ju del León, La Piapia Pisuicas y El aquelarre.


Aquelarre. Conjunto de avechuchos malignos que se celebra cada luna nueva en la copa de un itabo, árbol prehistórico y sobreviviente milagrero de la época diluvial. Es presidido por los cuyeos, considerados sabios, que se gozan en su vuelo pesado de fuga y entrega, perdiendo a los caminantes nocturnos (González Feo 1967, 198).


Culebras y pájaros. El Dr. Clodomiro Picado Twight relata en su libro Nuestras Serpientes Venenosas una leyenda popular según la cual el pájaro llamado «Oropel» pone dos huevos: de uno nace un ave y del otro una serpiente «Oropel». La madre sabe reconocer el huevo del que nacerá la serpiente y, tomándolo con el pico, vuela hacia el mar y lo deja caer. Los huevos que escapan a esta cuidadosa selección son los que dan origen a las serpientes «Oropel» (Picado Twight 1942, citado en Sotela; Lafuente Fernández 1997, 18).


Guaco. Pájaro que acostumbra cantar al anochecer y cuyo canto es potente. Según la creencia popular, anuncia el invierno o el verano dependiendo de si canta en una rama verde o seca, respectivamente. Además, si canta cerca de una casa, anuncia la muerte de alguno de sus habitantes. Esta creencia ya existía en el México prehispánico (Gardela y Porras 2002).


Ju del León, La. Pajarraco diabólico que conduce con habilidad al puma a devorar indios y blancos (González Feo 1967, 198).


Muertera o Munú. Tipo de paloma que, según la creencia popular, anuncia la muerte de una persona si canta cerca de su casa (Gardela y Porras 2002).


Pájaro de la muerte. No se trata de un pájaro en especial, aunque algunos creen que es un pequeño pajarito llamado «majafierro». Según la creencia popular, cuando se empieza a escuchar su canto, algún conocido fallece. Para alejarlo, muchas personas hacen un nudo en una de las puntas del mantel (Lafuente Fernández 1997, 36).


Pájaro del león. Pájaro que, según se dice, acompaña al león y le avisa de la proximidad de sus presas (Gardela y Porras 2002).


Pájaros (general). Entre cazadores y «pajareros» existe la creencia de que en el monte hay varios tipos de pájaros que hacen perderse a los intrusos si estos se dedican a perseguirlos (Lafuente Fernández 1997, 36).


Palomas de Castilla. Según la creencia popular, «las palomas traen ruina». Se dice que en las casas donde hay palomares nadie «levanta cabeza» y que estas aves provocan disgustos en los matrimonios. También se afirma que, cuando llegan a una casa, terminan por hacer que los inquilinos sean expulsados (Lafuente Fernández 1997, 36).


Piapia Pisuicas, La. Compañera lujuriosa de la Ju del León. De sus huevos azules salen el espeluznante Camaleón Tobobo, cuyo picotazo es siempre mortal (González Feo 1967, 198).


Voladora. Bruja que se convertía en un pájaro enorme para volar llevando y trayendo noticias entre los pueblos. Hechicera (Gardela y Porras 2002).


Vuelo de quiebraplatas o de pipilachas. Si vuelan alto, significa mal invierno, sequía y ausencia de lluvias próximas; si vuelan bajo, anuncia buen invierno y lluvia próxima (Gardela y Porras 2002).


Yigüirro. De esta ave nacional de Costa Rica se asegura que, con su canto, llama al agua. Un campesino comentaba que, hacia los años cincuenta, al final de un verano, los yigüirros no cantaron. Esto hizo que la sequía se extendiera por el resto del año, lo que resultó desastroso (Lafuente Fernández 1997, 47).


Zopilotes en árbol seco. La presencia de zopilotes en un árbol seco indica con seguridad la muerte de un animal o de una persona (Gardela y Porras 2002).



Referencias:
Gardela, Marco Tulio, y Carlos Cruz Porras. 2002. Diccionario de Guanacastequismos. Liberia: Instituto Costarricense de Educación Radiofónica ICER. Disponible en: http://copa.acguanacaste.ac.cr:8080/handle/11606/348


González Feo, Mario. 1967. María de la Soledad: y otras narraciones. Ilustrado por Luisa González Feo de Sáenz. San José: Trejos.


Lafuente Fernández, Juan Antonio. 1997. Agüisotes (ahuizotes) y creencias más comunes. 1st ed. Cartago, Costa Rica: Impresos CAMAR.

Picado Twight, Clodomiro. 1942. Nuestras Serpientes Venenosas. Citado en Rogelio Sotela, Escritores de Costa Rica. San José: Imprenta Lehmann & Cía.


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