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Showing posts from September, 2026

Poemas de Gerardo Duarte

 EL CADEJOS (Leyenda popular). Cadejos trota-mundos sempiterno que tienes tu guarida en las montañas y llevas el misterio en tus hazañas como un ente abortado del Infierno. Eres el mensajero del Eterno nacido de la tierra en las entrañas para llevar la paz a las cabañas en noches tempestuosas del invierno. Son tus pezuñas corneas y hendidas son tus ojos dos brasas encendidas y es oscuro el vellón que te da abrigo. Mezcla de perro, cabro y de coyote cruzas el mundo siempre a medio trote llevando tu nostalgia por testigo! Gustavo Duarte (Especial para "Costa Rica de Ayer y Hoy") EL CUYEO (Leyenda Popular) Yo me exalto ante el disco de la luna; saludo con mis alas al viajero y me paso en lo limpio del sendero a cantarle mis trovas una a una. Entre los pliegues de la noche bruna al paso del caballo al caballero con énfasis reclamo mi dinero que perdí por reveses de fortuna. Caballero, detenga su caballo en lo limpio no más de este camino ¿Lleva usted mi dinero, caminante? ¿Lleva ...

Canciones de La Segua

Ojos De Fuego - eTernia  Prestad atención, hoy les vengo a contar sobre una historia de horror, pacto mortal. Su alma debe expulsar. En la oscuridad, con su lúgubre luz la luna testigo será. Belleza cruel su víctima esperará. Susurra el viento, resuenan galopes, su rostro al jinete mostró asombro y terror, es un cráneo de caballo. Corre, cabalga, huye, galopa, o no te podrás escapar. Pobre infeliz; lujuria su perdición. Cabalga la noche, acecha la muerte, ella te encontró. Ves la belleza, oculto el terror, tu deseo te cegó. Cabalga la muerte, corcel desatado, te has dejado engañar. Ojos de fuego, rostro de cráneo, no escaparás. Bella moza representa a la luna bajo el claro, calavera de caballo. "Y resuena un grito, una maldición (Guturales: Un grito, una maldición)" Cabalga la noche, acecha la muerte, ella te encontró. Ves la belleza, oculto el terror, tu deseo te cegó. Cabalga, la muerte, corcel desatado, te has dejado engañar. "Ojos de fuego, rostro de cráneo, no escap...