La caja del doctor
La caja del doctor Cuando ocurrió el extraño caso del doctor Milianikoff, que voy a relatar, nuestro Museo Nacional estaba instalado al final de la antigua "Calle del Laberinto", hoy calle 3ª., que la limitaba por el sur. El edificio, ubicado casi al centro de un solar rodeado de tapias de adobes, de una hectárea más o menos, constaba de dos pisos, de paredes gruesas y macizas. El frente de este fundo lo cerraba una verja de hierro que descansaba sobre un potril de piedra y daba acceso a todo, un portón, también de hierro, colocado al propio centro. La casa era de fábrica antigua; al frente, una puerta ancha y dos ventanas laterales. La parte alta tenía la misma estructura: por los costados varias otras ventanas daban luz a diferentes departamentos. Arriba, en amplias salas, estaban las grandes vitrinas que contenían millares de ejemplares de nuestra fauna, hábilmente disecadas por taxidermistas expertos que supieron infundir a aquella naturaleza muerta, la apariencia de una ...