Auto Místico "Virgen de los Ángeles"
En 1938, el compositor Julio Fonseca Gutiérrez y el abogado y dramaturgo Alfredo Saborío Montenegro dieron vida a una de las obras más ambiciosas del teatro musical costarricense: el Auto místico La Virgen de los Ángeles. Inspirada en la tradición del hallazgo de la Negrita y concebida para acompañar una obra teatral en tres actos, esta composición se presenta como símbolo de justicia, reconciliación y unión entre los pueblos de Costa Rica, reflejando las tensiones sociales y políticas de la década de 1930. Aunque el estreno tuvo lugar el 2 de diciembre de 1938 en el Teatro Nacional, la representación que quedó grabada en la memoria del país fue la del 2 de marzo de 1950, realizada durante las celebraciones del centenario de la Diócesis de Costa Rica. Aquella producción fue un acontecimiento nacional: la imagen de la Virgen fue trasladada solemnemente desde Cartago hasta San José, el Teatro Nacional acogió un montaje de gran lujo con orquesta, coro de más de cincuenta voces, vestuario ...