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Un juicio final en Manzanillo de Abangares

Un juicio final en Manzanillo de Abangares Manzanillo de Abangares se llamó antiguamente "Puerto Iglesias", en honor al ex-Presidente de la República don Rafael Iglesias Castro, según el decir de las gentes más ancianas de la localidad, y aseguraban que luego fue cambiado por el de Manzanillo, por los políticos enemigos que le sucedieron en el Poder. Está situado en un punto de la larga cinta costanera norte del golfo de Nicoya, y por muchos años mantuvo en las postrimerías del siglo pasado y primeros treinta del presente, un fuerte movimiento comercial al calor del apogeo en la explotación minera de Abangares. Yo lo conocí allá por el 1930, pero ya su fuerza comercial y turística había venido a menos. Su cuadrante lo constituían unas pocas manzanas mal alineadas con muchos solares desocupados y unas setenta y cinco casas de madera de pobre aspecto, a excepción de la que estaba junto al desembarcadero, que era de dos pisos y la del comerciante chino, con un establecimiento de...

Los Siete Negritos

La mica Por Ignacio de la Cruz — 1 — —Cuando Moncha se enoja, se enoja para adentro. Bastaba entonces con morderle suavemente la punta de la oreja, o rozarle los hombros con la lengua, para que desapareciera aquel humo de leña verde que no alcanzaba a asomar en sus ojos, negros, hermosos, con fondo de raíz perenne en la ternura. —Cuando Moncha se enoja, se enoja para adentro. — 2 — —Ten cuidado, José Miguel... Moncha se lo había dicho: —Quedarás muerto en lo más vivo—, pero siempre con un aire de recóndita picardía, en la que por ello mismo la amenaza se trocaba en un juego amoroso. Nada entonces anunciaba esta presencia de animal en salto al anca del caballo, desgajándose de un árbol a la salida del río, en lucha a muerte, como un deseo convertido en fuerza de oscuro maleficio. —Moncha, Moncha, Moncha... Viviría suspirando o maldiciendo por el resto de sus días; persiguiendo, en un amor absurdo, un nombre sin cuerpo ni piernas, sin calor de mujer y almohada. —A ti lo que te falta es...