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Historia del clan Kätsuibawak

Parte I. Los hermanos y la hermana Vamos a contar una historia... Los mayores cuentan, los mayores cuentan que una antepasada del clan TËKÄBÍWÁK convivió con el Tigre de Río. Esa historia la vamos a contar ahora para que la sepamos. Pues, no sin razón, todo lo contado por los mayores desde hace tiempo, ahora se pierde de nuestra memoria. Esa historia la vamos a contar. Entonces, dicen los mayores que hace mucho tiempo los miembros del clan TËKÄBÍWÁK eran solo hombres, solo muchachos. Además, había una única hermana, solo una única hermana había. Esta era quien los atendía, ella los atendía todos, todos, todos los días, ella los atendía entonces con esmero. Sus hermanos eran entonces muy trabajadores, iban a tumbar árboles, iban a sembrar maíz, iban a sembrar banano, iban a trabajar. Todos los días iban, todos los días iban, todos los días iban, todos, todos, todos los días... Así pasó, así pasó, así pasó... Así, poco a poco, poco a poco, poco a poco... Al tiempo, se fueron dando cuenta...

Los zopilotes, mensajeros del cielo

LOS ZOPILOTES, MENSAJEROS DEL CIELO Dicen los indios Bruncas: "Dejemos que los zopilotes se coman la carne de los valientes guerreros muertos en la batalla: así, cuando vuelen remontándose en círculos majestuosos, ellos llevarán a su Casa del Cielo, a la Casa del Sol, las almas de los valientes que derramaron su sangre, mucha sangre que el sol se bebió" Zopilote, emisario del cielo. Zopilote, ave sagrada. El zopilote enseñó a nuestros padres la danza y el canto y esto sucedió así: Una vez el dios creador, el propio Sibú, bajó de lo alto del cielo y en apariencia de zopilote se presentó a nuestros antepasados; entonces les enseñó a formar los círculos de la danza ritual y también les enseñó las palabras mágicas del canto. Así es la danza del zopilote: puestos en rueda, sostengámonos en un solo pie; pongamos una mano sobre el hombro del que va adelante y dancemos al compás del tambor mientras vamos cantando: "Vino, vino Sibú. Traía el collar reluciente. Parecía un rey de z...

La guerra de las aves

La guerra de las aves (*) Un día un indio estaba cazando en el monte. Llamó a los zopilotes que volaban en bandadas por el aire y éstos bajaron a tierra y se llevaron al hombre por el aire. Cuando llegó hasta donde volaban los demás zopilotes, vio el hombre que las aves estaban sentadas en unos barcos que las llevaban hacia el Este, donde iban a hacer la guerra a otras aves. Cuando llegó al barco, el hombre tenía ya en su cuerpo plumas como las de los zopilotes. Caminaron durante varios días y en el camino el hombre comía los mismos alimentos que los zopilotes, o sea, carne en putrefacción y también pájaros pequeños. Llegaron a la orilla de un gran lago donde iba a tener lugar la guerra. Los aliados de los zopilotes eran: gavilanes, palomas, faisanes, pavos y otros más. Y los enemigos eran pelícanos, cuervos o mergos, garzas, martines pescadores y otros más. Y los que llevaban alimentos para los guerreros eran pájaros de toda clase.  Una vez que se encontraron los dos bandos, fijar...

Papel de los zopilotes en la religión de los indígenas del Pacífico sur de Costa Rica

Fueron los conquistadores españoles quienes, ante la primera impresión, resolvieron llamar "águilas de oro" a las piezas indígenas figurativas de aves, tan frecuentes en nuestra arqueología. Henry Pittier con su estudio sobre la lengua bribri, nos dice el "águila de oro" es llamada por tales indios en su lengua, de este modo: TÁU-PIK-TA, lo que traducido al español viene a ser: joya-ala-junto con. Es decir, ala junto con joya o simplemente joya alada. Como se desprende de esta traducción, el mismo indio de hoy no asocia al animal, en este caso el ave, con la figura representada, sino que para él encierra un concepto más general y por ende abstracto. Creemos, sin embargo, que en algunos casos hubo de representarse un concepto más concreto, el que necesariamente iba acorde con las ideas fundamentales de la propia cultura. Tal el caso —en nuestra opinión— de la representación del gallinazo o zopilote. Por tales motivos tratamos de presentar en este breve trabajo, lo qu...

La Muchacha y la Serpiente

Hace mucho tiempo, una muchacha soltera y su madre estaban viviendo solas en una casa. Era una casa muy sencilla, con piso de tierra. Un día la mamá le dijo: —¿Por qué no se busca un esposo? Estamos solas, pobres y sin acompañamiento de nadie. Búsquese su compañero. Tiene ya la edad suficiente. Usted debe casarse. Eso le dijo la madre a su hija. En aquel entonces, esta muchacha pasaba los días cantando y pensando y de tanto pensar, cuando la madre le hablaba no le contestaba. Fue por eso que la mamá le dijo todo esto sobre el matrimonio. Una vez en horas de tarde, estaba lloviendo y lloviendo, en eso vieron llegar a un hombre. —¿Cómo están, hermanas? —les dijo a ellas, Y la mamá le contestó —¡Bien, gracias! El hombre tenía el cabello largo, y lo tenía en dos trenzas sobre sus hombros, con las puntas amarradas con hilos de pita. Las puntas las tenía en la boca. Al saludar, sacó el cabello de la boca y de las puntas de las trenzas chorreó agua. El hombre dijo: —He venido a verlas. He ven...

La historia de Łökës

La historia de Łökës Hace muchos años nació Łökës. Era un niño inteligente, jugaba con sus compañeritos de su edad con flechas y chuzos, lanzaban las armas confeccionadas por ellos mismos y esquivaban los flechazos con la piel del tapir. Conforme Łökës iba creciendo, conocía muy bien todas las cosas: Cantaba, hacía arcos, chuzos y flechas, y los usaba muy bien, practicaban tirándose el uno al otro, lo hacía muchas veces. Su madre lo llevó donde Tjër (1), y ella le dibujó en la mano una flecha y dijo: - Łökës nació para pelear en la guerra. Tjër lo adiestró para pelear en la guerra. Łökës había nacido con un tatuaje natural en su cuerpo, lo cual lo hizo muy diferente a otros hombres, tenía los labios adornados con dientes de tigre, lo que causó mucho respeto, como cuentan nuestros antepasados. Toda su vida era una guerra. Łökës adiestraba a su ejército para la guerra, para que nadie lo derrotara. Para protegerse de los ataques de sus enemigos, usaba cuero de tapir de monte macho, la par...

El Baile del Tigre (jaguar)

Entre los Téribes, principalmente en los siglos pasados y comienzos del presente (XX), existió un gran ritual, quizás el más importante dentro de su cultura. Este era sin lugar a dudas "el baile del tigre". Cuando un indio mataba un tigre, inmediatamente regresaba a casa para preparar la fiesta o ritual que seguía después de la muerte de un tigre. Comenzaba avisándole a los más allegados a la casa. Ellos le ayudaban en los quehaceres a que se comprometía el matador del tigre. Primeramente, preparaba las diferentes chichas que se iban a tomar; consistían en chicha de yuca, chicha de pix-bae (pejibaye), chicha de plátano, chicha de maíz, de maíz mascado y el guarapo de caña de azúcar. Gran agitación existía entre los indios Téribes cuando ocurría este suceso. El matador enviaba mensajeros por toda la región para que concurrieran a la fiesta. Hacía flautas y demás instrumentos. Pasaré a hacer una breve explicación de las chichas e instrumentos musicales que se empleaban en este ...

La Fiesta del Mono entre los Téribes

Sobre la fiesta en sí, se ha rescatado el siguiente pasaje: En los días de su apogeo, las fiestas del 4 de octubre dedicadas a su santo patrono, San Francisco, duraban en Térraba ocho días, y eran ocho días de borrachera casi general; de animación, riñas, peloteras y escándalo. Pero dejemos al propio don Pascual que nos cuente algo de estas fiestas: "A mí me tocó —nos dice— ir una vez de cacería del mono, a esa sierra que ustedes ven allá. El mono, que traíamos ya depilado, destripado y ahumado, servía para que los truhanes se lo sentaran sobre la cabeza y sobre un sombrero cómico que se encasquetaba hasta las orejas; hecho este, ya de coraza de armadillo, ya de piel de venado, ya de nutria. Los truhanes pasaban todo el día y todos los días de la fiesta, y parte de sus noches, vociferando, ululando y bailando, con el mono sobre la cabeza; el cual, bien pronto se ponía fétido, y en los últimos días de la fiesta, se le veía salir gusanos por los oídos y nariz. Sin embargo, pasaba la...