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Sobre este blog

Este blog es un proyecto personal dedicado a la investigación, el rescate y la difusión de la historia, los idiomas, las culturas y las artes de la República de Costa Rica. El nombre “Alianza Costarricense” responde a una idea sencilla pero fundamental: el conocimiento no es obra de una sola persona. Este espacio funciona como una alianza simbólica entre quien recopila la información y todas aquellas personas que, a lo largo del tiempo, han contribuido a preservarla: investigadores, autores, informantes, impresores, archiveros, bibliotecarios y portadores de tradición, muchos de los cuales ya no viven, y otros que incluso pertenecen a siglos pasados. En ese sentido, este proyecto busca continuar, organizar y dar acceso a ese trabajo acumulado, al mismo tiempo que rendirle homenaje. Cabe aclarar que el material publicado aquí no es de autoría propia. Cada entrada se fundamenta en fuentes previamente existentes, las cuales son debidamente citadas al final de cada publicación. En los c...

La venganza del Sukie

  La venganza del Sukie (curandero) De esto no hace más de tres décadas. Quizás cuando yo era estudiante en la Normal. Como me lo contó una señora indígena, así voy a tratar de contarlo. Se celebraba en el pueblo de Térraba, un pueblo indígena cien por ciento, el acostumbrado Festín de la Inmaculada Concepción. Ahí llegaban no solo nativos, sino también de los pueblos de Ujarrás, Cabagra, Volcán, y algunos vecinos de Boruca, no todos, por sus rivalidades como vecinos más cercanos. El Festín duraba varios días, había en todas las casas, pobres o ricas, suficiente comida, por supuesto el mojoso (mohoso). Así le dicen a un fermento de maíz sancochado, molido, puesto al sol, preparado con clavos de olor e hibiscos, a veces con jengibre, y que luego, en forma de tamales, lo ponen al humo en trenzas parecidas a una sarta de salchichas. Secos, estos tamales se pueden raspar y deshacer en un poco de agua, forman una chicha que emborracha si se toma en cantidad suficiente, y que los nativos...

Origen del apellido Mora en la zona sur

 Los Mora El apellido Mora fue originado en Boruca por ahí de 1825 gracias a un niño que llegó en contra de su voluntad procedente de Alajuelita, su lugar de nacimiento A Boruca fueron a dar algunos niños abandonados de origen talamanqueño lo mismo que a la vecina Térraba, como el caso de la bribri Rosa Campos Díaz que fue comprada siendo una niña como esclava en Boruca en 1802, pero no hay noticia de que alguno procediera del Valle Central excepto el siguiente. Juan Pablo Una tarde de Verano varios chiquillos se entretenían con sus juegos inocentes en la pequeña plaza de Alajuelita. En eso uno de ellos decidió regresar a casa y el resto se dispersó. El menor del grupo se rezagó por el camino real, entretenido con cualquier cosa. Se trataba de Juan Pablo Mora de unos siete años de edad, tez morena, huérfano de padre e hijo único. Su madre siempre aguardaba en casa a que regresara con bien de sus correrías por el vecindario. De repente Juanico desapareció en plena vía; al principio ...

Asesinato del misionero

Asesinato del misionero Resumen Hace mucho tiempo llegó a Térraba un fraile acompañado de tres hombres, estos les enseñaron a sus habitantes a hacer muchos trabajos. Al poco tiempo los acompañantes del fraile murieron o desaparecieron, pero él continuó con su misión evangelizadora y convenció a los Térrabas de construir un templo. Para cortar la madera necesitaban sierras de mano que solo podían conseguir en Limón, por lo que el fraile y otros diez hombres organizaron una expedición hasta allá; en el camino se toparon con algunas dificultades, pero fueron bien recibidos en donde llegaban, incluso por los Bribris (enemistados con los Térrabas), gracias a la intervención del fraile y de su intérprete, un hombre joven llamado Tabaré. En su viaje de regreso avistaron a Térraba en la distancia; les ganó la emoción y avanzaron en la noche para llegar más rápido, pero unas lluvias torrenciales los obligaron a guarecerse bajo unos árboles donde pronto todos se quedaron dormidos. Uno de ellos e...

YUCUCATÁ-CANÍ (La Montaña de Fuego en dialecto Chirripó)

YUCUCATÁ-CANÍ (La Montaña de Fuego en dialecto Chirripó) Resumen en verso  Un matrimonio y su sirviente se fueron a inspeccionar una finca abandonada en las faldas del Chirripó, por la jungla silente, ellos se fueron a dar un paseo a la montaña que a María hizo enfermar. Regresaron a la finca y ahí ella se durmió. Palmita, el baqueano, a un zuquia (curandero) él buscó; llegó con dos sobrinos y un remedio este le dio. Por la noche, al marido lo despertó un ritual que Palmita le informó los libraría de todo mal: “Óigame señor, no se enoje usté’ que no es un error yo se lo explicaré: los espíritus de ahí que della se enamoraron volvieron a Yucucatá-Caní cuando ellos bailaron.” Y cosas sorprendentes las que Gilberto (el marido) miraba: el fuego de los entes que en la Montaña danzaba. Sin ningún recelo y sin saber por qué, él pronto bailaba y cantaba no sé qué, le siguieron Filadelfo y María también bailaba, sin atisbo de cansancio, aunque ella enferma estaba. “Yucucatá-Caní” el zuquia ...

La serpiente de la laguna del Arenal

La figura de la gigantesca serpiente del Arenal y el Tenorio constituye uno de los complejos mítico-folklóricos más ricos y persistentes de Costa Rica. A lo largo del siglo XX, diversos testimonios orales, relatos periodísticos, recopilaciones folklóricas y memorias indígenas fueron configurando la imagen de un monstruo reptiliano asociado con lagunas, volcanes, humedales y fenómenos atmosféricos del norte costarricense. Aunque en las versiones más modernas la criatura es tratada como un animal real —una boa gigantesca o un reptil desconocido—, el conjunto de fuentes revela profundas raíces mitológicas vinculadas a antiguas concepciones indígenas sobre serpientes acuáticas y entidades ctónicas. Los antecedentes más antiguos documentados provienen de la región de Guatuso y del entorno del actual Volcán Arenal. En 1923, Amando Céspedes Marín recopiló entre los maleku el relato de Zaálan, una enorme serpiente monstruosa que habitaba las cercanías del “monte que parece un pilón de azúcar”....