Apunte un muñeco (expresión popular)
Tradiciones Costarricenses: Apunte un muñeco Era el año 1830, tiempo feliz que muchos echan de menos. Nuestra ondina del Pacífico, el bello puerto de Puntarenas, era entonces cualquier cosa: todo se reducía á un par de manzanas, con algunos ranchos de paja la cubierta y emparedados de estacas. Se hablaba mucho por entonces de entierros y huacas en la isla de “El Caño”, huacas formadas por los indios Güetares. Llegan esas noticias á oídos de un inglés, vecino de Cartago, de cuyo nombre no recuerdo; y sólo sé de él que era hombre de gran imaginación, merced á la cual forjó leyendas y tradiciones á maravilla de modo tal que el vellocino de oro se quedaba tamañito. Con esto logró contagiar de su fiebre á tres individuos de la muy noble y leal ciudad. Los viajes entre el interior y las costas eran entonces, no sólo costosos sino también difíciles. Apenas si era dable —guardando mucha prudencia— hacerlos al estilo de Cristo; es decir, á lomo de burro. Pero tan embuídos en la esperanza de ser...