El Asombro
El asombro en la tradición oral y la cultura popular costarricense no constituye únicamente una reacción psicológica ante lo inesperado, sino que se define como una patología metafísica y clínica de carácter frecuentemente letal o transfigurador. Como bien señala el filósofo Luis Barahona Jiménez (1953) en su análisis sobre la "Mala Sombra", el término deriva etimológicamente de la sombra, entendida no como una simple ausencia de luz, sino como una proyección ontológica y energética que alcanza al individuo, eclipsándolo. Quedar asombrado implica ser cubierto por la influencia nociva de un objeto, árbol o entidad, lo que desencadena una sintomatología física documentada con asombrosa precisión por cronistas como Rubén Coto (2009) y Rafael Armando Rodríguez (1966). Esta fenomenología incluye una parálisis motora absoluta, donde el sujeto queda "tieso como un garrote" y con la "vista parada", acompañada de una afonía súbita que impide al asombrado relatar lo...