Aproximación al mundo mitológico bribri
II. Aproximación al mundo mitológico bribri
Los bribris constituyen el más numeroso de los grupos indígenas que aún subsisten en el actual territorio costarricense. Sus principales poblaciones están ubicadas en Talamanca, cantón de la Provincia de Limón que se encuentra en el límite sureste, en la frontera con Panamá. Existen también algunas comunidades bribris en el sur del país: en el cantón de Buenos Aires, Provincia de Puntarenas. Sin embargo, ciertamente es en la región talamanqueña donde se encuentran los grupos que más conservan su modo de vida y sus tradiciones. La lengua bribri es hablada en ambas regiones y en total tiene aproximadamente 10000 hablantes. Al bribri se le reconocen tres dialectos: dos en Talamanca, denominados según el nombre de dos poblaciones: Amubre (que se encuentra entre los ríos Urén y Lari) y Coroma (entre los ríos Lari y Coén); y el de la zona sur, llamado dialecto de Salitre. Las fuentes utilizadas en este diccionario contienen tradiciones orales recogidas en ambas regiones; pero en su gran mayoría corresponden a la zona de Talamanca.
Para abordar el tema de la mitología bṟibṟi, partimos de un concepto fundamental: el su̱wo̱’. En general llamamos su̱wo̱’ al conjunto de historias que transmiten los hechos del mundo mitológico bṟibṟi. La palabra su̱wo̱’ tiene varias realizaciones fonéticas según el dialecto: si̱wo̱’, su̱wa̱’, si̱wa̱’. El concepto tiene una compleja esfera semántica, ya que puede significar historia, alma y viento.
En un sentido más abstracto, el su̱wo̱’ comprende un cuerpo de conocimiento que define la forma en que los bribris interpretan la realidad. En la visión tradicional, las historias que lo conforman son hechos reales, constituyen la historia del pueblo bribri, pues historia, cuento, mito, filosofía, son una sola dimensión unificada. Uno de los rasgos sobresalientes de este cuerpo de conocimientos es el simbolismo mediante el cual el mundo de Sibö̀, es decir el mundo que se narra en las historias, representa el sistema de creencias bribri. El su̱wo̱’ es apenas vestigial en la actualidad, lo cual se comprueba en el hecho de que la gran mayoría de las historias recogidas en las fuentes carecen de las porciones cantadas y recitadas, partes fundamentales del antiguo discurso del su̱wo̱’ (Jara, Carla Victoria. 1995. Text and Context of the Su̱wo̱’: Bribri Oral Tradition. Louisiana State University, PhD dissertation).
El su̱wo̱’ expresa dos mundos discursivos: el mundo de Sibö̀ es la representación de los hechos en un mundo abstracto y sobrenatural; su función es aportar la “causa creativa” del otro mundo: el mundo concreto y real de los bribris. Ambos mundos discursivos se yuxtaponen en una relación de causa y efecto, lo cual refleja un sistema de creencias causalista en el cual todo lo que existe en el mundo tiene su causa en el mundo de Sibö̀. Así como se plantea en la filosofía racionalista, la causa se convierte en el efecto, y esto es claramente lo que se refleja en el su̱wo̱’ mediante la yuxtaposición de estos dos mundos discursivos. Por esto el su̱wo̱’ no solo contiene la narrativa referida al mundo de Sibö̀ sino también los códigos de comportamiento para la vida en general, que se derivan y explican por medio de lo que hizo Sibö̀ antes de crear la semilla de maíz origen de los indígenas: cómo vivió, cómo organizó el mundo en que vivimos.
Estos dos mundos discursivos, que identificaremos de ahora en adelante como el mundo mitológico y el mundo actual, se encuentran en una relación que hemos llamado “especular inversa”. Esta relación se estudia en mayor o menor grado en las principales investigaciones sobre el mundo cultural bribri:
La antropóloga costarricense María Eugenia Bozzoli (1976. El nacimiento y la muerte entre los bribris. San José: Editorial de la Universidad de Costa Rica) habla de ecuaciones o correspondencias en relación con los conceptos de nacimiento y muerte, por ejemplo entre ditsö̀ ‘semilla’, dicha’ ‘huesos’ y sula’ ‘origen o principio’: Estos tres conceptos tienen que ver con origen e identidad; significan identidad o continuidad, siempre y cuando se mantengan en la condición de semilla viable, es decir cuidada, preservada, guardada. Representan la unión de arriba y abajo. (...) De esta unión se derivan las equivalencias entre el nacimiento y la muerte. Este último concepto es el pasaje o regreso al lugar de origen /sulàka̱ska/. Las equivalencias entre el nacimiento y la muerte se derivan de la utilización de símbolos relativos a la continuidad societaria, a la inmortalidad social. (p. 211)
El importante estudio de Marcos Guevara Mythologie des Indiens Talamanca (Costa Rica) (1986, Université de Paris-Nanterre, tesis doctoral) presenta una serie de reveladores ejemplos sobre las relaciones inversas. En el caso de las enfermedades, sus dueños o representantes mitológicos y los seres humanos ven las cosas de manera opuesta: lo que para las enfermedades es camino, para los humanos es río; los caseríos de los humanos son aguas estancadas para las enfermedades, para los humanos las aguas estancadas son las casas de las enfermedades (p. 161).
La obra La casa cósmica talamanqueña y sus simbolismos de Alfredo González y Fernando González (1989, San José: Editorial de la Universidad de Costa Rica) trata a profundidad el tema de la relación inversa en lo que concierne al espacio: ...en la idea ancestral (...), el universo es como una gran casa cónica cuya cubierta o techo es el cielo mismo y las estrellas son las puntas de los bejucos que lo amarran. De igual manera esta gran casa tiene su prolongación (imaginaria) subterránea e invertida, donde existen otros mundos y habitan otros seres. En la parte final o “punta” cerca del nadir se halla el mundo de Sula’, según algunas versiones". (p. 145, 147)
Vemos que los dos mundos discursivos que antes mencionamos como partes integrales del su̱wo̱’ se corresponden con grandes espacios o planos: el mundo mitológico se ubica en el plano subterráneo y el mundo actual se ubica en el plano de la superficie. González y González resumen del siguiente modo las referencias a este espacio subterráneo en donde ocurre el mundo mitológico: ...el inframundo de Sula’ o mejor dicho ese gran cono invertido subterráneo [es] el lugar primigenio de la creación por excelencia. Por eso contiene las esencias y los orígenes de todo cuanto existe sobre la tierra. Recordemos que antes de que Sibö̀ construyera esta gran casa para los indígenas, reinaba la oscuridad y la superficie era roca pura. El universo estaría en ese momento formado por el cono o casa invertida. En su parte superior Sibö̀ crea la tierra, el mar, el sol, la luna, la lluvia, el viento y las semillas de maíz de las que nacerían los seres humanos. Así esta casa del supramundo habría seguido en alguna medida el modelo de la primera, donde residía Sula’, los seres y las creaciones anteriores a la semilla humana. (p. 159)
Esta relación especular inversa se manifiesta también en el plano temporal y en el plano que hemos llamado ontológico. En el plano temporal, existen el tiempo de la oscuridad y el tiempo de la luz, correspondientes, como vimos arriba, al mundo mitológico y al mundo actual, respectivamente. Ambos mundos están presentes, el de la oscuridad no ha dejado de existir al crearse la luz, sino que sigue vivo en la tradición y en el sistema de creencias. Uno es reflejo del otro, solo que el de la oscuridad o mundo mitológico es invisible, como se verá más adelante. Esta relación se estudia con cierto detalle en la introducción de la obra Kó Késka. El lugar del tiempo (Carla Victoria Jara y Alí García Segura, 1997, San José: Editorial de la Universidad de Costa Rica / Comisión Costarricense de Cooperación con la UNESCO). En la visión tradicional, el tiempo mitológico y el tiempo actual coexisten del mismo modo que sus respectivos planos espaciales. Esta imbricación de tiempo y espacio es perfectamente natural en la concepción del mundo bribri, lo cual se manifiesta en el hecho de que una misma palabra ká̱ (o kó̱, según el dialecto), significa a la vez tiempo y lugar.
Desde el punto de vista ontológico, los seres del mundo en el que estamos tienen un ser correspondiente en el otro mundo. Todos los seres mitológicos existen en el mundo de Sibö̀ y proyectan una imagen de sí mismos en el mundo actual. En esta relación encontramos de nuevo una organización de tipo imagen invertida, según la cual lo que es pequeño en este mundo es grande en el otro y viceversa. Esta es una relación que se manifiesta repetidamente en las definiciones recogidas en el diccionario. Así por ejemplo, la definición de Áksula, el rey del comején, nos dice:
Áksula
Representante del comején. (...) Personaje que cava un túnel entre los mundos para que Séita̱mi̱ y Sibö̀ se escapen al lugar de las hormigas. Al comején en este mundo lo vemos pequeño, pero en el otro mundo es un ser gigantesco. ISY-77.
(Nótese, en relación con la coexistencia de los mundos en el plano temporal, la actualidad del otro mundo o mundo mitológico en el uso del presente: “en el otro mundo es un ser gigantesco”.)
En la definición de la yuca (mandioca), vemos un ejemplo de cómo los seres mitológicos ven las cosas en relación a como las ven los seres humanos:
Ali’
Yuca (Manihot esculenta). Ulë́kë, el dueño de los peces, ve a estos animales como yucas. VINC3-88. En la mitología bribri, los dueños de las cosas ven sus pertenencias como cosas opuestas a como las vemos los humanos. Por ejemplo, lo que para los humanos es agua, para los seres mitológicos es tierra y viceversa. Esto es, para los humanos los peces están en el agua y la yuca está en la tierra; para Ulë́kë los peces son como yuca pues están metidos en lo que para él es la tierra (y para nosotros es agua). AGS.
Más arriba vimos un ejemplo (Guevara, op. cit.) sobre cómo ven las cosas los dueños de las enfermedades (dawèwak). En el Diccionario encontraremos que para las enfermedades los humanos son una bebida, un pájaro, una planta o un animal comestible, dependiendo de la enfermedad particular que aqueja al enfermo. Tuàlia, el dueño de la gripe, ve a los humanos como peces y por eso cuando alguien tiene gripe se dice que Tuàlia está comiendo pescado. La enfermedad del reumatismo se presenta en el mundo actual como una ardilla, y cuando alguien padece de esta enfermedad se dice que la ardilla está comiendo cacao (el cacao representa la sangre de los bribris).
Los seres mitológicos individuales tiene su manera de ver a los seres humanos. Por ejemplo, el poderoso diablo Bukulú ve a los humanos como aves y por eso les dispara con su cerbatana. Para los diablos Ká̱bala, los seres humanos son como cerdos. Pero este prisma según el cual las cosas y los seres son vistos de distintas formas según quien los vea, no solo se manifiesta en la relación entre seres mitológicos y seres humanos actuales, sino también entre los seres mitológicos mismos. Así por ejemplo, Kikílma̱, el dios del trueno, ve a los diablos como aves comestibles y por ello los diablos le temen. Duwàlök, el rey o dueño de los animales, ve a estos como plantas, por ejemplo a los monos los ve como aguacates. Ta̱mì̱, los dueños o espíritus de las montañas, ven a las dantas (tapires) como sus vacas y a los saínos como sus puercos.
Esta estrategia según el cual las cosas o los seres son vistos de una manera en el mundo mitológico y de otra en el mundo actual, es analizada por González y González (op. cit.) como un sistema de códigos paralelos, cuya función es evitar la furia de las fuerzas de la naturaleza. “Recordemos que nombrar es “evocar”, y como todo lo que existe en la naturaleza tiene vida, espíritu o tiene dueño, es peligroso nombrar (designar con su verdadero nombre) un demonio, un animal o vegetal si se va a utilizar.” (p.15)
El siguiente extracto de la obra Vías de Extinción, Vías de Supervivencia (Palmer, Paula, Juana Sánchez y Gloria Mayorga. 1992. San José: Editorial de la Universidad de Costa Rica) muestra la visión bribri sobre la coexistencia de los mundos mitológico y actual: En nuestra historia figuran muchos seres inmortales que son como parientes de Sibö̀. Ellos también andaban aquí en la tierra y los primeros indios los veían. Ya no se ven pero todavía existen. (...) El indígena que conoce su historia sabe que muchas cosas que vemos aquí son como reflejos de otro plano de la realidad, y ese otro plano de la realidad es invisible para nosotros. Por ejemplo, las culebras venenosas son las flechas de Shulàka̱ma̱; la danta es la prima hermana de Sibö̀; el viento es Së̀rkë, dueño de los animales; el mar es Mu̱lú̲rta̱mi̱, una mujer que Dios [Sibö̀] convirtió en mar; el arco iris es Tkabèköl, una culebra que se comía a la gente en los tiempos antiguos; las piedras de los chamanes son si̲a̱’, la hermana de Sibö̀. A estas manifestaciones de Dios les tenemos mucho respeto, y a veces temor, porque sabemos que significan algo más allá de lo visible. (...) todo lo que existe en la tierra tiene su origen en seres inmortales y son el reflejo de ellos. (p. 35)
Lo que muestran estas correspondencias, equivalencias o relaciones especulares en los planos espacial, temporal y ontológico es que la visión de mundo bribri está constituida por una interpretación armónica de la naturaleza en todas sus facetas: tiempo, espacio y ser.
Transmisión del suwo’
Los relatos se han transmitido de generación en generación desde tiempos inmemoriales y constituyen la historia viva de la cultura. La tradición oral es una praxis que incluye no solo el acto de narrar o cantar, sino también la capacidad del narrador de revivir la historia antigua. Esto significa que el narrador es un ser creativo y recreativo, capaz de dar su propia perspectiva y de revitalizar la tradición oral a través de su discurso. Así la tradición oral deja de ser simplemente un género antiguo que se transmite de generación en generación, para convertirse en lo que Richard Bauman llama “tradicionalización” (término con el que se pone de manifiesto el carácter dinámico de la tradición oral, su carácter de proceso), y define como una “construcción simbólica mediante la cual la gente del presente establece conexiones con un pasado significativo y atribuye valor y autoridad a las formas culturales particulares”. (“Contextualization, tradition, and the dialogue of genres: Icelandic legends of the kraftskáld.” En : Duranti, A. y Goodwin, C.(eds.), 1992. Rethinking Context. Cambridge: Cambridge University Press, p. 126.)
Es por esta razón que con frecuencia se encuentran variaciones o versiones diferentes de un hecho o episodio dentro de la narrativa. Esto puede obedecer a las diversas interpretaciones que dan los awápa (especialistas en medicina indígena y actuales encargados de la tradición oral) a los hechos relatados, aunque también a factores diversos y en particular sociogeográficos, tales como las diferencias entre los distintos clanes debidas a su procedencia u origen.
Este es, entonces, uno de los aspectos que se aprecian claramente en las definiciones de muchos de los personajes. Un mismo personaje aparece nombrado y caracterizado en las fuentes a veces de muy distintas maneras. Nuestro criterio ha sido consignar solo aquellas informaciones que los miembros de la cultura en general aceptan como tales.
También es frecuente en las fuentes la confusión de unos personajes con otros; esto puede deberse, como se señala más arriba, a versiones distintas pero coexistentes en la tradición oral, o bien al conocimiento imperfecto de algunos narradores, probablemente los más jóvenes. Hemos tratado de eliminar estas confusiones hasta donde ha sido posible. En los casos en que la caracterización de un personaje claramente remite a otro, indicamos la remisión con la palabra Ver.
Hacia una agrupación de las entidades míticas
Con la intención de comprender mejor este complejo mundo y tratar de dar respuesta a una de las preguntas planteadas al principio (¿Cuál es la relación entre estos personajes, cuál es la función de cada uno?), propongo tentativamente una especie de clasificación a la que prefiero llamar “agrupación” de entidades míticas, que permita comprender con mayor facilidad las relaciones entre ellas.
Esta agrupación de seres y otras entidades contempla el conjunto de los términos definidos en el diccionario, conjunto que no tenemos por qué dar por completo o exhaustivo. Puede ser que haya otras entidades con las que no dimos en la recopilación del material. Basados en el conjunto de aproximadamente 500 entradas del diccionario, proponemos preliminarmente los siguientes grupos de entidades:
Sibö̀: Dios creador, héroe cultural.
Yàmipa: Personajes principales, parientes y colaboradores de Sibö̀.
Akë́köl: Máximos representantes de las plantas y los animales. Nombres mitológicos de los representantes Representantes de los animales (nombres comunes) Representantes de las plantas (nombres comunes)
Bë́: Diablos y otras entidades malignas. Humanidades anteriores a se’ ditsö̀ ‘nuestra semilla’ Diablos Espantos Monstruos que castigan el incesto Otros seres que castigan Señales de mal agüero, tabúes, enfermedades y calamidades
Ditsö̀: Semilla de maíz origen de los indígenas. Rangos o cargos Grupos humanos Títulos y términos de parentesco Almas Clanes Actividades
Íyi: Cosas. Piedras mágicas, curativas y sagradas Otros objetos míticos sagrados Objetos comunes Construcciones Constelaciones
Ká̱: Lugares. Ríos y quebradas Montañas y cerros
De acuerdo con estas agrupaciones, podemos trazar un esquema simple que nos permita ver las interrelaciones entre los conjuntos propuestos: un mundo (ká̱) cuyo eje o centro es Sibö̀, en donde cuatro esferas de seres y una de cosas interactúan todas entre sí: (Jara Murillo, García Segura y Sánchez Avendaño 2003, x-xxiii)
Referencia: Jara, Carla Victoria, Alí García Segura y Carlos Sánchez Avendaño. 2003. Diccionario de mitología bribri. Costa Rica: Editorial de la Universidad de Costa Rica.
1. Yàmipa: Personajes principales, parientes y colaboradores de Sibö̀
Bóknama: Rey de los tigres y jefe de los sumos sacerdotes.
Bukùbulu: Dueño de los montes. Abuelo o tío materno de los sërkëpa. Encargado de provocar los huracanes. Se le identifica con Olòmsa.
Bulùmia: Hermano de Dulùitami.
Dalàbulu: Sol. Llamado también Dìwö Akë́köl.
Dulèkala: Cuñado de Bukùbulu y de Kikílma.
Dulùitami: Mujer mar. Llamada también Tsàitami.
Duwàlök: Dueño de los animales. Llamado también Ulë́jkë.
Irìria: Niña tierra.
Kàli: Lluvia, esposa de Kikílma y madre de los sërkëpa.
Kikílma: Señor del trueno y padre de los sërkëpa. Llamado también Talàchake.
Namàitami: Reina de las dantas, hermana de Sibö̀ y madre de Irìria.
Namàsia: Madre de Namàitami y abuela de Irìria.
Òkama: Señor de los blancos. Señor de las herramientas y la técnica.
Olòmsa: Rey de los lagartos y abuelo de los sërkëpa.
Sërkëpa: Dioses de las tormentas y de los huracanes desatados por Bukùbulu.
Sibö̀komo: Padre de Sibö̀.
Sìitami: Dueña de la luna, madre de Sibö̀, sobrina de Sibö̀komo. Llamada también Sékama y Séitami.
Si’: Luna, hermana del sol.
Sula’: Artesano o alfarero que crea a los seres humanos.
Shulàkama: Rey de las culebras. Llamado también Yéria ‘cazador’.
Tamì: Maestro(a) o dueño(a). Espíritus de las montañas.
Wàikala: Protector de la danta y rey del arco iris. Llamado también Nai’ shkaba’.
2. Akë́köl: máximos representantes de las plantas y los animales
El título de akë́köl se traduce literalmente como ‘ser que representa lo máximo para alguien’. En las historias, los representantes se citan a menudo por su nombre común seguido de este título, por ejemplo: Dakúr ak
En la interfase entre el grupo de yàmipa y el de ak
Nombres mitológicos de representantes de animales
Áksula: Representante del c
omején (nombre común puli’). Atö
l: Representante de la taltuza (nombre común alé). Bë́kuli: Representante del zopilote (nombre común ölö́).
Siàrkua: Representante de las hormigas bala.
Shòtala: Representante del gallito de agua (nombre común shinù).
Tótöbe: Representante del armadillo (nombres comunes tsawì y bulùr).
Representantes de los animales
Alàmok: Búho.
Awa’: Zorro hediondo.
Alé: Taltuza (nombre mitológico Atöl).
A’s: Ave sangre de toro, sargento o cacique.
Batsù: Colibrí, picaflor.
Bikili’: Zorro pelón o zarigüeya (también significa 'intérprete').
Bità: Ardilla.
Buà: Iguana.
Bukuë’: Sapo.
Bulùr: Armadillo pelón (nombre mitológico
Tótöbe). Chìchi: Perro.
Dakúr: Murciélago.
Dolo’: Jilguero.
Dulù bukuë’: Rana de mar.
Irö̀: Gavilán norteño.
Í: Gusano (también significa 'temblor').
Kabék: Quetzal.
Kachàbukuë: Rana del achiote.
Kaë̀: Pava negra.
Katù: Luciérnaga.
Kirë̀, Karrë̀: Lagartija chirvala.
Kòsh: Abeja negra.
Kuàkua: Mariposa.
Kuka’: Guacamaya.
Kuén: Un tipo de águila (de ahí el nombre de Coén).
Nai’: Danta o tapir.
Naìtali: Manatí.
Namù: Felino.
Òlbatsù: Un tipo de colibrí muy pequeño.
Ök: Mono cariblanco.
Ölö́: Zopilote (nombre mitológico Bë́kuli).
Omóklaba: Un roedor.
Pà: Lora verde.
Pelë’: Hormiga zompopa.
Pulë̀: Cambute pequeño.
Puli’: Comején (nombre mitológico Áksula).
Pú: Aves rapaces: águilas, halcones, gavilanes, etc.
Sàl: Araña.
Sàl: Mono colorado.
Sichố: Un tipo de mariposa nocturna.
Sinà: Perico ligero.
Sini’: Chancho de monte, pecarí.
Skuë̀itami: Ratón.
Sùla: Lechuza.
Surërwak: Grillo.
Sulì: Venado.
Shinù: Gallito de agua (nombre mitológico Shòtala).
Shpố: Cuyeo.
Talók: Lagarto.
Tkabë̀: Libélula.
Tkùwö: Luciérnaga.
Tsai’: Gavilán tijereta.
Tsanè: Un tipo de pájaro carpintero.
Tsawì: Armadillo (nombre mitológico Tótöbe).
Tsiò: Tucán quioro.
Tsíko: Bobochú, pájaro del tigre.
Wim: Mono congo.
Yésali: Un tipo de garrobo pequeño.
Se distingue un grupo de personajes mitológicos que nacieron de las lágrimas de Namàsia, madre de Namài
Felinos
Dìnamu: Diablo. Felino de agua. También llamado Díkö(m).
Dulékolo: Jaguar.
Jkönú: Un felino.
Siàlu: Un felino.
Animales que vuelan
Köl: Gavilán. También llamado Ölö́kik, Tsikità.
Mòjk, mòjk: Búho.
Sàlpu: Águila arpía.
Sholòkuakua: Paloma nocturna.
Representantes de las plantas
Ai’: Sainillo.
Ali’: Yuca.
Amù: Cabuya.
Duchá: Matapalo.
Duwà: Tabaco.
Duwás: Árbol tuete. Año.
Kapốli: Un árbol. Medicina.
Kótokicha: Un bejuco.
Kuàböt: Verolís, flor de la caña brava.
Mulùsik: Bijagua.
Naìtak: Un bejuco.
Skuálöm: Cacao pataste.
Solo’: Un tipo de cacao de monte.
Tá: Planta de jícaro.
Tsikirí: Un árbol.
Tsuru’: Cacao.
Uka’: Caña brava. También kua’.
Wërö(m): Un tipo de cacao de monte.
3. Bë́: Diablos y otras entidades malignas
Estas entidades constituyen varios subconjuntos difíciles de agrupar; muchas de las denominaciones se refieren indistintamente a colectividades o individuos. Podemos considerar que su rasgo es la “disforidad”: son entidades disfóricas, es decir, negativas, perjudiciales, peligrosas, en conju
En la interfase con el grupo de ak
Humanidades anteriores a se’ ditsö̀ ‘nuestra semilla’
Las humanidades anteriores a la semilla humana son un vínculo con esta, pues son grupos de seres también considerados humanos y nacidos de semilla, pero no de la misma semilla humana. También se consideran humanos porque tienen piernas (Bahid García, comunicación person
K
ábala: Segunda humanidad. También Kóbala. Kádawewak: Tercera humanidad.
Sèebalepa: Humanidad anterior a la actual. También llamada Skédawe.
Sòrbulu: Primera humanidad, los primeros seres que existieron
. Tkòdawe: Tercera humanidad.
Diablos
Ab
èbulu: Diablo. Se le identifica con Yàbulu. Áknama
: Diablo. Se le identifica con Itsa’. Alàbulu: Diablo, rey del
pollo. También llamado Làbulu y Jabèbulu. Alákilirma: Dia
blo. Aláyuli: Diablo.
Bukulú: Diablo. Ta
bú. Dìnamu: Tigre de agua, diablo felino.
Itsa’, It
so’: Diablo. Kir
ítöm: Diablos. También Lan y Kritaba. Namàlama: Diablos felinos.
Ögalasi: Diablo cazador de dantas.
Sòrkula: Diablo. También llamado Sòtèra.
Shkua’: Diablo. Rey de las nubes.
Yàbulu: Diablo. También llamado Iàlia.
Yốkalo: Diablo felino, familia de Namàlama.
Espantos
Alàr: Duendes. También llamados Kabëpa.
Kuköka: Perro antropófago.
Örösili: Monstruo.
Monstruos que castigan el incesto
Këtali: Salamandra.
Kö̀: Gusanito de fuego.
Shkíbök: Lamprea gigante.
Tulìbetkala: Venado mitológico.
Tkabë̀köl: Gran serpiente. También llamada Sku’-kicha y Dulù.
Yawi’: Cangrejo.
Otros seres que castigan
Ísnamu: Una clase de felino.
Íyitkabë: Culebras de las cosas.
Señales de mal agüero, tabúes, enfermedades y calamidades
Áli̲m Grupo de enfermedades: reumatismo, artritis, calambres, problemas mentales y mala sombra.
Balí Hambre.
Balí wéyök Seres que anuncian hambrunas.
Bukulú Tabú. Diablo.
Dawè wéyök Señales de enfermedades.
Daw
Kukulë̀ Señal de mal agüero.
Nai’ dawe Enfermedad de danta.
Ñá Tabú, impureza, excremento.
Oka Grupo de espíritus de mal agüero.
Öröksula Señal de mal agüero. También Àiáksula.
Òdalër Enfermedades del estómago.
O’ Estómago y todo lo referente a él. Tabú.
Pulíkata Anciana origen del hambre. También Kulíkata.
Tuàlia Rey de la gripe.
Wáyök Señales de mal agüero (general).
Ditsö̀: Semilla de maíz origen de los indígenas
También se designa a la semilla que dio origen de los indígenas con el término ditséwö, compuesto de la forma enfática ditsé y el sufijo -wö ‘cosa redonda’; sin embargo, esta palabra se utiliza má
Rangos o cargos
Awá Médico, especialista en medi
Bikákala Sirviente, maestro de ceremonias.
Bik
Bulu’ Rey, jefe.
D
Duwétaṃi Repartidora de cacao. Tsuru’ naṃàbata
Kòkaṃa Médicos peligrosos.
Kuka’ óköm Encargado de sacrificar una guacamaya en los funerales.
Naṃàbata Encargada de hacer trabajo ceremonial.
Óköm Enterrador.
Sìanaṃabata Persona que acompaña al aprendiz de médico.
Sìataṃi Encargada de las piedras curativas sagradas.
Tsóköl Cantor fúnebre.
Tsuru’ óköm Encargada de preparar el cacao.
Uséköl Sumo sacerdote.
Grupos humanos
Boruca Grupo indígena boruca.
Kabékir Grupo indígena cabécar.
Kirë̀rma Extranjeros, blancos.
Síkuapa Extranjeros, blancos.
Skáwak Indígenas, bribris.
Térum(wak) Grupo indígena de téribes y térrabas.
Tlöláskë Grupo indígena dorasque.
Títulos y términos de parentesco
Duwö’ Primo cruzado.
Kapá Máxima autoridad, señor.
Sàkchikela Apelativo referido a una anciana.
Wíchake Anciana, abuela, nieto(a).
Wíkela Abuelita, ancianita.
Wòke Abuelo, viejo.
Almas
Su̲wo̲’ Alma (general). También significa viento e historia.
Dichèkala Alma de los huesos.
Dióköl Alma de los ojos. Imagen.
Wíköl Alma exterior al cuerpo, produce los sueños.
Wímbulu Alma interna al cuerpo, alma del hígado.
Clanes
Se recogió una lista de aproximadamente 80 denominaciones de clanes. A manera de ejemplo citamos aquí los que, de acuerdo con las fuentes de González y González (op. cit.), fueron escogidos por Sibö̀ para representar los postes de la casa que él construyó:
Así como existe un poste central de la vivienda cónica tradicional que entre los Bribris de Talamanca corresponde al clan de los grandes chamanes Tsíbriwak, consideramos que los otros clanes llamados principales (que pueden nombrar también especialistas en cargos de poder político o espiritual), corresponden simbólicamente a los 8 postes estructurales de la vivienda, que se encuentran hacia la periferia y sostienen el primer aro o anillo (“viga corona”). (p. 110).
Sébaliwak Clan del poste central de la casa.
Ölőliwak Clan del arroyo del zopilote.
Sìbawak Clan de la claridad de la luna.
Kabékwak Clan del quetzal.
Kòlkwak Clan que, como los anteriores, podía nombrar cantores y médicos.
Mulùriwak Clan del arroyo de la ceniza.
Dójkwak Clan de la garza.
Tsinịkichawak Clan de la fibra del árbol de
Mèkichawak Clan de la raíz del árbol de jícaro.
Ul
Los cinco últimos clanes se citan como los primeros que heredaron el conocimiento para hacer trampas, lo cual significa que son buenos para la cacería. Mi impresión es que los dos primeros corresponden al centro de la casa
Actividades
Bats
Bolòye Chichada.
Bőshte Ceremonia del fuego funerario.
Bùlikale Baile del sorbón.
Irö̀ búli Sorbón del gavilán norteño.
Kolóm Ceremonia fúnebre para jóvenes.
Kulù Incesto.
Naṃùbuli Canto y danza de sorbón.
Ñaḷà kàchök Ceremonia para el alma de los huesos.
Sàl búli Sorbón del mono colorado.
Sbulàu̲k Trabajos funerarios.
Siákölshte Trabajos funerarios.
Stë̀ Acciones y pertenencias de una persona a lo largo de su vida.
Stèbalök Ceremonia fúnebre.
Sulàr kéli Ceremonia fúnebre para mayores.
Íyi: Cosas
Piedras adivinatorias, curativas y sagradas
Sia’ Piedritas sagradas con las que adivina el médico (general).
Kérwa Entidad sagrada: sia’, Sibö̀, etc. (en habla ritual o canto).
Dikúswa Piedra sagrada hembra. Kús. Kús alàki.
Duwàl(k) Piedra sagrada macho. Si̲a’ wëñe̲.
Sòrkuswa Piedra sagrada.
Yàbolo Piedra sagrada (en habla ritual o canto).
Otros objetos míticos sagrados
Kapóli Medicina. Un árbol.
Muḷa’, mol̲o̲’ Manojos sagrados.
Pő Tumba, camastro.
Siáköl Instrumento musical fúnebre.
Tàu̲ Collar de huesos.
Tkë́köl Bastón del awá o del bikàkala. Bastón de Shulàkaṃa.
Tsirík Manojo de plantas para curar.
Tsiríkö Conchas u hojas para curar.
Tsulë’ tak Camastro de madera de camposanto.
Objetos comunes
Bika’ Canasta.
Datsi’ Mastate, vestido.
Jkő Canasta.
Kët Lanza.
Sulë̀ Lanza.
Ukáböt Lanza.
Construcciones
Alàwe Casa del niño.
Ù sule Casa cónica tradicional bribri.
Constelaciones
Kulë̀ Constelación de Orión.
Yili’ Pléyades, constelación de las Siete Cabritas.
Ká̲: Lugares
Ák Ölőkipu Lugar.
Brìbrikata Región de los bribris.
Brìbrikiche Lugar.
Buë’ Lugar. También tiquisque (un tubérculo).
Chaṃùköla wőkekika Lugar.
Dìratuaa Lòratuaa Lugar.
Dukutwa Lugar.
Itköacha Lugar.
Itòà bekeòà Lugar.
Ká̲ Pàköl Lugar.
Ká̲tsipatsipa Lugar.
Kósbata Lugar.
Kuén Lugar. También un tipo de águila.
Nopátkuo Lugar.
Ölakapa Lugar.
O̲’sbata Lugar.
Sibö̀bala Lugar.
Skuëla Lugar.
Sòtḳi Salitre, localidad en el Pacífico Sur.
Suítkala Lugar.
Sulàwastëwa Lugar. También Sulàká̲ska.
Sulàyibi Lugar o centro de la creación.
Sulàyöm Lugar.
Sulàká̲ska Mundo de Sula’. También Sulàwastëwa.
Suwëuk Lugar.
Suḷiak Lugar.
Stë̀ pàryök Última de las ocho capas debajo de donde nace el sol.
Talàri Lugar.
Tkabës Lugar.
Tkabësöl Lugar.
Yòn Lugar.
Ríos y quebradas
Alári Quebrada.
Bédi’ Quebrada.
Dapáli Río.
Kuén Río.
Làri Río.
Ñàṇi Río.
Sébalë Quebrada.
Siáköldi’ Río.
Tkë́köldi Quebrada.
Montañas y cerros
Awak Montaña.
Jabèbulu kábata Montaña de Jabèbulu.
Kámuk Cerro, casa de Bukùbulu.
Lúkir Cerro.
Mat̲köm Montaña.
Naṃàsöl Cerro. También Noṃòsöl.
Sulàyibi Naṃàsöl Pico Blanco.
Talísla Cerro.
Yësbata Montaña.
Comments
Post a Comment