Leyenda de duendes costarricense de 1834
EXEMPLO*
En las celebres cronicas de los duendes se refiere un caso espantoso que sucedió a una pobre muger vecina de Florencia. Extractaré la substancia para no molestar a mis lectores. Esta infeliz en castigo del amancebamiento que tenia con un rolliso y fuerte Sapatero que vivia enfrente del cuartito en que ella recidía, y de quien habia dado á luz sus hijos, permitío el Cielo que la persiguiera un perverso duende, quien le hacia tantos daños en sus pobres muebles como ruidos y ojerisa que manifestaba á la hija mayor de la muger que tenia la edad de 16 años, y muy buena presencia, hasta obligarla á que durmiese sola en la cosinita, unico arbitrio que se había encontrado para sosegar el feo, y nefando duende.
Aburrida la pobre muger de los perjuicios que le hacia este maligno, y hediondo espiritu, y de que para aquietarla era necesario que la pobrecita é inocente muchacha (¡mi alma como la de ella!) tubiese que dormir solita, temblando de miedo (¡angelito de Dios!) dispuso con el mayor secreto, y sin que lo supiese mas que la criatura de 16 años pasarse á otro Barrio distante como una legua y sin avisar al industrioso Sapatero con el objeto que no lo oliera el duende.
Asi fué que una noche á eso de las 12 y 20 minutos recordó sus hijos pequeños, y alzando sus trastecitos á obscuras, se salió en cilencio del quarto y se fue tropesando y con temor de encontrar sanganos, que tanto andan por la noche cometiendo todo genero de maldades, caducas y perecederas, hasta que con mil sustos y soponcios llegó á la otra habitacion, que estaba obscuras, y acomodandose lo mejor que pudo se hincó de rodillas con la hija mayor (¡ah chitica!) á dar gracias á Dios de verse libre de los riesgos del camino, y con particularidad del duende.
Acabada su oracion fué á buscar entre sus trastes una sucia y rota serbilleta en que habia acomodado unos pedasos de pan, y otros de muy mal quezo que era la cena que trahia preparada. No la hallaba, y buscaba ella y su hija que eran los unicos que estaban despiertos.
Regañaba á la joven por el descuido de haber olvidado la serbilleta ¿Nos hemos de acostar á obscuras, y á mas de esto con el estomago vacio? Perversa, descuidada, majadera: tú me has de presentar la cena.
Iba á pegarle colérica; pero:::: Yo no quisiera decirlo: es terrible el lance.... Se extremese todo el Cuerpo:::: Los vellos se me herisan. Pobre é infeliz muger - Preparense los que leyeren, ó que oigan el exemplo.
Quando la muger iba á pegarle á la joven vió de repente á una escasa, y verde luz al duende que le decia: no le pegues, por que sabiendo yo que os venias á esta Casa, entré á la vuestra y sin que me sintieses, me traje con mis cobijas la serbilleta: tomadla y senad que yo me voy á mi posada que es enfrente de la vuestra.
Glosario:
- amancebamiento: de amancebarse; establecer una relación marital con alguien con quien no se ha contraído matrimonio.
- rolliso: robusto.
- ojerisa: enojo y mala voluntad contra alguien.
- nefando: dicho de una cosa: Que causa repugnancia u horror hablar de ella. (Diccionario de la RAE)
Nota:
El título de esta historia se debe a que el redactor de este artículo, en referencia a la Ley de la Ambulancia (que establecía que la capital debía rotar entre Alajuela, Heredia, Cartago y San José cada 4 años), la usó como alegoría para informarle a los Diputados que ellos (los miembros del periódico) se moverían con la capital para estar al tanto de sus decisiones, y que llegarían antes que ellos, así como el duende de la historia llegó a la otra casa primero que la mujer.
Como dato curioso, esta leyenda tiene muchas similitudes con una de las leyendas sobre duendes más conocidas en Costa Rica, la leyenda de los Duendes del Bacín. Pueden leerla en el siguiente enlace: https://mitosyleyendascr.com/costarica/los-duendes-del-bacin/
Referencia: Ceniza, Juan. (21 de febrero de 1834). Aviso al publico. La Tertulia, p. 36. En: https://www.sinabi.go.cr/ver/biblioteca%20digital/periodicos/la%20tertulia/la%20tertulia%201834%201835/a-La%20Tertulia_pags.%201-61.pdf
Comments
Post a Comment