Décimas dedicadas al Dulce Nombre de Jesús implorando su ausilio para que cesen los estragos de la peste. J. N. G.
ACTO DE CONTRICIÓN.
Porque debes ser amado.
Mi Jesús, que al alma quieres.
Te amo, mi Dios, por quien eres
Sobre todo lo criado:
Pésame de haber pecado.
Pésame mi REDENTOR;
Creo en tí, mi dulce amor,
Y espero en tí, de tal suerte,
Que antes morir que ofenderte,
Misericordia, Señor. Amén.
Se rezan tres Padres nuestros,
tres Ave Marías y tres Gloria Pa-
tri, en honor de la Santísima Trinidad;
y a la conclusión de cada décima,
se rezarán una vez las mismas oraciones.
DÉCIMAS AL DULCE NOMBRE DE JESÚS
Centro de inmensa bondad;
Dios eterno y soberano,
El castigo de tu mano
Lo sufre nuestra maldad.
Señor, Señor, ten piedad:
Aplaca el justo rigor;
Te pedimos por tu amor,
Por tu Pasión y tu muerte
Compadezcas nuestra suerte
De la peste en el horror.
Por tu santísimo nombre
Misericordia Señor.
Lágrimas vierten los ojos;
Solo se escuchan gemidos:
Corazones afligidos
Contemplan frios despojos.
Modera ¡oh Dios! tus enojos,
Calma del mal el furor,
Basta de luto y dolor,
Cese el estrago espantoso:
Tu corazón amoroso
Nos dé consuelo y favor.
Por tu santísimo nombre...
Santísima Trinidad.
Padre, Hijo, Espíritu Santo,
Cubridnos con vuestro manto,
Perdonad nuestra maldad.
Esta peste desterrad
Que nos llena de pavor:
El decreto asolador
Yá sus efectos suspenda.
Vuestro poder nos defienda
Del contagio destructor.
Por tu santísimo nombre...
Sangre de Cristo preciosa,
Medicina celestial;
Apárta lejos el mal
Que nuestro pueblo destroza,
La virtud tan poderosa
Que revela tu valor
Nos dé salud y vigor,
Y nos libre de la peste;
Que nó más lágrimas cueste.
Con sus estragos y horror.
Por tu santísimo nombre...
Por María Inmaculada,
Nuestra grande intercesora,
La peste desoladora,
¡Oh Dios! quede aniquilada,
La población, ya diezmada,
Su fuerza pierde y valor
¡Oh, Divino Redentor!
Amparános amoroso,
Y del soplo contagioso
Libra esta casa en redor.
Por tu santísimo nombre...
Por el Patriarca José,
De Nuestra Señora esposo,
Nuestro Patron poderoso,
A quien clamamos con fe,
Dios Omnipotente haced
Que el trueno con su fragor
Dé pureza y esplendor
A la atmósfera al instante,
Y la peste en adelante
Cese yá por tu favor.
Por tu santísimo nombre...
No desoigas, Dios piadoso,
Nuestras súplicas y ruegos,
Tú que das vista a los ciegos,
Y pan al menesteroso.
Eres Todo Poderoso,
Eres benigno, Señor:
Un rayo de tu esplendor
Llegue a nosotros, y luego
Habra salud y sociego:
Lo esperamos por tu amor.
Por tu santísimo nombre...
¡Oh! los angélicos coros
Canten himnos de alabanza,
Que nuestra súplica alcanza
De clemencia los tesoros,
Tengan tregua nuestros lloros,
Que el mal se sienta menor;
Desaparezca el temor,
Huya por siempre la peste,
Porque el Médico celeste
Nos concede su favor.
Por tu santísimo nombre...
Huya, Señor, que tu nombre
Ahuyenta el mal de la tierra:
Que no haya tampoco guerra,
Ni terremoto que asombre.
Piedad, piedad para el hombre;
Piedad para el labrador,
Que derrama su sudor
Para cojer el sustento:
Que no la plaga su aliento
Aniquile en su labor.
Por tu santísimo nombre...
Todos tus hijos nacimos,
Tomos somos acredores
A tus inmensos favores:
Por tí redimidos fuimos.
Si atribulados nos vimos
Clamamos a tí, Señor;
Hoy la peste con furor
Haciendo estragos está;
Haz, Señor, que cese ya,
Pues eres buen protector.
Por tu santísimo nombre...
¡Dulce Madre de Mercedes,
Virgen llena de piedades!
En nuestras necesidades
Socórrenos, pues que puedes:
Defiéndenos de las redes
Del enemigo traidor:
Danos amparo y favor
Por tu Hijo Sacramentado:
De la peste y del pecado
Librandonos con amor.
Por tu santísimo nombre...
¡Oh Dios de eterna bondad,
Padre amoroso y paciente!
Danos fé viva y ardiente,
Y una ejemplar caridad.
Que cese la mortandad,
Pues sois de la vida autor:
Que calme nuestro temor,
Que vuelva ya la confianza,
Pues nuestra firme esperanza
Está en nuestro Salvador.
Por tu santísimo nombre...
En los cielos y en la tierra
Y en todo lugar estas;
Todos los bienes nos das
Que tu Omnipotencia encierra,
¡Oh Dios! la peste destierra,
Pues eres nuestro Pastor,
Y tu rebaño, Señor,
El fiero lobo devora;
Tu amparo y socorro implora
Con humildad y fervor.
Por tu santísimo nombre...
Por tu gloriosa Ascension
Despues de resucitado
¡Oh Jesus Sacramentado!
Suspende tu correccion;
Ya con sano corazon,
Y con cristiano pudor
Se propone el pecador
Enmendar su mala vida,
Pues ya la siente perdida
De la culpa en el error.
Por tu santísimo nombre...
Bendito tu nombre sea
En los siglos infinitos,
Y para siempre benditos
Los tributos que emplea.
En todas partes se vea
Con reverencia enzalsado,
Por siempre glorificado,
Con toda veneración;
Digamos de corazon:
Sea por siempre alabado.
En los cielos y en la tierra
Por los siglos enzalsado,
Ademas de las oraciones ya di-
chas, se rezará un credo y un pa-
dre nuestro al Sagrado corazon de
Jesús, y una Salve y Ave María
al Corazon de María Santísima
Señora nuestra, por la conversion
de los pecadores.
ORACION
Amorosísimo Jesús, dulce con-
suelo de las almas, que veniste al mundo
a redimirnos del pecado; por vuestro
santo nombre os pedimos nos concedas
la gracia necesaria para tener un verda-
dero arrepentimiento de nuestras cul-
pas, una constante enmienda para no co-
meterlas mas; la salud, paz y sosiego de
esta República y de todos los paises cris-
tianos. Amen.
Oracion contra la peste.
¡Oh Dios Omnipotente! que en tu
ira enviaste la peste sobre tu pueblo en
el desierto, por su obstinada rebelion
contra Moises y Aaron; y asi mismo en
tiempo del Rey David, destruiste con
pestilencia a setenta mil personas, y con
todo eso, acordandote de tu misericor-
dia: salvaste a los restantes, ten piedad
de nosotros miserables pecadores, que al
presente nos hallamos amenazados con
enfermedad y mortandad, para que co-
mo entonces aceptaste una reconcilia-
cion, y mandaste cesar al Angel extermi-
nador, de igual modo te dignes mandar
cesar ahora esta plaga, mediante Jesu-
cristo nuestro Señor. Amen.
NOTA.
Habiendo ecsaminado el Ilustrísimo Se-
ñor Obispo Don Anselmo Llorente y Lafuente,
los conceptos que manifiesta el presente cuader-
no, y no encontrando cosa alguna que se oponga
al dogma católico ha permitido por lo que a el
corresponde su impresion y circulacion, con-
cediendo al mismo tiempo cuarenta dias de
indulgencias por cada décima que se lea con de-
vocion rogando a Dios por la conversion de los
pecadores.
El Lic. Carlos María Campos Jiménez (1984:93) al hacer la reseña de la procesión del Dulce Nombre en su obra Devociones populares: Introducción a su estudio en Costa Rica, reproduce las Décimas de acuerdo a un folleto que según él, existe en el Museo Nacional de Costa Rica, en ellas se incluyen cuatro que no contempla en el folleto facilitado por el Lic. Guier. Por su interés y porque consideramos que viene a ser complemento nos permitimos transcribirlas:
Por tu santo Escapulario
Del Carmen, Virgen María,
Sacanos de la agonía
Del contagio temerario.
Tu santísimo rosario
Nos de consuelo y valor,
y nos libre del rigor
De la epidemia horrorosa,
Que nos aflige y acosa
Con soplo desolador.
Por tu santísimo nombre
Misericordia Señor.
Por tu corona de espinas
¡Oh Redentor amoroso!
Cese este mal espantoso
Que a castigarnos destinas
Considera tantas ruinas,
¡Desolación y terror!
Piedad, clemencia, Señor,
Por quien eres te pedimos
Que ya el castigo sufrimos,
No hagas que sea mayor.
Por tu santísimo nombre
Misericordia Señor.
Padres, hermanos, esposos,
Mujeres, niños, ancianos,
A ti levantan sus manos
Afligidos y llorosos
Mira con ojos piadosos
¡Nuestra miseria, Señor!
Atiende nuestro clamor,
Con humildad te imploramos,
y confiados esperamos
El perdón de nuestro error.
Por tu santísimo nombre
Misericordia Señor.
¡Oh, Jesús, Jesús divino!
Somos tus hijos amados:
Mira cuan atribulados
Nos tiene nuestro destino;
Tu, que eres guía y camino
De salvación y de amor.
Quita la peste, Señor,
Disipa el aire malsano;
El azote de tu mano
Deponga nuestro criador.
Por tu santísimo nombre
Misericordia Señor.
De esta manera quedarían completas las famosas DÉCIMAS, pasando a ser éstas, diecinueve en vez de quince.
Fuente:
Le Franc-Ureña, R. (1999). Una devoción muy josefina: el Dulce Nombre, 1 ed., pp. 69-80. San José, Costa Rica: Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, Editorial de la Dirección de Publicaciones.

Comments
Post a Comment