EL LIBERTADOR (poema sinfónico)
EL LIBERTADOR
Poema Sinfónico del Mtro. Julio Mata
En vista de que nuestra Orquesta Sinfónica Nacional preparará con ahínco y cuidadosamente, bajo la dirección del propio autor, el próximo estreno del Poema Sinfónico de Julio Mata, "El Libertador", damos hoy a nuestros lectores el argumento o temario poético del mismo, como primicia del artístico suceso, que tendrá posiblemente lugar en el curso del entrante mes de septiembre.
Sobre esas cuartillas biográficas que implican todo un plan de temas musicales variadísimos, ha compuesto el Mtro. Mata su rica partitura, cuyas dificultades temáticas y orquestales tendrá que vencer una a una y concienzudamente a lo largo de los ensayos que, con toda regularidad, llevará a cabo la Sinfónica Nacional, deseosa de consagrar con tan amplia y ambiciosa obra a uno de sus más brillantes componentes.
Un "Andante" es iniciado por los instrumentos de viento... Caracas la antigua, la ciudad colonial de vida austera y religiosa, es bosquejada en este prólogo con estilo monacal.
Surge en toda la orquesta un tema alegre y vivaz, cual albricias por el advenimiento de un ser predestinado. Caracas es entonces cuna de un niño excepcional que fué creciendo en medio de alegrías infantiles.
Mas el Destino trunca inexorablemente la existencia de su amorosa madre, asestando en el niño el primer golpe de su vida. La orquesta, descriptivamente, guarda una pausa de elocuente silencio y el hecho luctuoso es significado con dobles de campanas.
Prosigue la música con ternura y lamento, tal el cambio de vida del huérfano precoz. Pero súbitamente una reacción nerviosa invade su ánimo y un ímpetu marcial se apodera de él. En toques de clarines se torna la música, y la orquesta en pleno llena el ámbito de marcialidad, describiendo patriotismo y libertad. Al desvanecerse la Marcha, se oye un inicio del símbolo nacional y el joven Bolívar se promete servir a su patria.
Un toque de clarín da el ¡Alerta!, y una exaltación orquestal bulle en ideas de renovación y decisiones. El joven patriota, desafiando al mundo, busca luz y se dirige a España.
Mar y cielo es el panorama; los cellos y contrabajos imitan el trotar del corcel de los mares. Como presagio de impresiones, un tema español, como canto de gaita, es ejecutado por el oboe; el tema es proseguido a dos oboes, y el arpa acompaña cual la guitarra española. Toda la orquesta acoge el tema como realidad de un arribo; Bolívar palpa la tierra española.
Por primera vez surge en su corazón el amor, y la música llena de romanticismo español, se torna en serenata de éxtasis nupcial.
Para completar su felicidad sólo le faltaba su amor original: ¡Venezuela! El recuerdo de su tierra y la suerte de su América estaban en su corazón. La música española tórnase en panoramas de su tierra. Reminiscencias del alma llanera se escuchan con insistencia y la fuerza de su voluntad lo trae a su patria.
Un nuevo dolor experimenta con la muerte de su bella compañera, y la música marca con pesantez el tema venezolano.
Vuelve a serenarse la orquesta, se oye el llamado de la patria, y en el corazón de Bolívar sólo queda el clamor por la libertad de América.
Un "Allegro" se inicia y la caravana de la libertad empieza. Los instrumentos graves marcan característicamente los pasos de la jornada como tema guerrero. El Allegro se agita cada vez más y el fragor de la batalla lo aumentan los instrumentos de la batería. Posiciones que se ganan y se pierden son anunciadas con fragmentos de los himnos patrios, y el resultado quejumbroso de la lucha se oye en la orquesta que ha retenido el movimiento.
La derrota le obliga a emigrar, pero su devoción por la libertad le impone el regreso a su tierra para reasumir su gesta libertadora.
Los instrumentos graves marcan nuevamente el tema característico guerrero, y el Allegro se vuelve a agitar en su marcha hacia la victoria, rumbo a los Andes.
La música se acrecienta, no hay descanso en la ejecución y la victoria se vislumbra, ya se alcanza y se realiza. ¡Gloria al bravo pueblo! es el grito de libertad. La orquesta, llena de armonías vibrantes, canta a la victoria con marcialidad; es la misma marcha que como visión de triunfo, pasó un día por la mente del Libertador. La descripción musical alcanza su fuerza culminante; salutación al hombre excelso; campanas de júbilo que lo ensalzan; flores y laureles por su gesta, y vítores al paso de su palio triunfal.
Así describe la música la epopeya del hombre que, harto de gloria, dió libertad a los pueblos bolivarianos de América.
La marcha triunfal ha llegado súbitamente al borde de una pausa de silencio... Bolívar se siente enfermo; su salud fué minada por los años de lucha. Y no sólo su cuerpo se rinde ante la vida, sino que su alma recibe el dardo de la ingratitud. El tema guerrero de los bajos, en forma lenta y patética, es la base de un canto melancólico. Una canción del folklore colombiano es contracanto en los instrumentos bajos, caracterizando así el histórico retiro de San Pedro Alejandrino. La orquesta, en un patético esfuerzo, levanta su sonoridad en señal de desconsolado duelo. El tema guerrero de los bajos se escucha en forma fúnebre, y una campana dobla en pos de los últimos acordes.
Julio Mata (Mata, 1959).
Nota:
"...Bolívar, la marcha heroica de Julio Mata, es majestuosa, con arranques wagnerianos, disonancias puccinescas y originalidades propias de Mata. Al finalizar, con singular maestría entrelaza el autor los acordes del himno de Venezuela, la patria del Libertador (La razón, 1940)."
Referencias:
"Extraordinario el éxito del concierto de anoche en el Nacional." La Razón, 11 de noviembre de 1940, 4, 8. https://www.sinabi.go.cr/ver/biblioteca%20digital/periodicos/La%20razon/La%20razon%201940/ka-1%20de%20noviembre.pdf
Referencia: Mata, Julio. "El Libertador: Poema Sinfónico del Mtro. Julio Mata." Diario de Costa Rica, 6 de septiembre de 1959, 44. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/diario%20de%20costa%20rica/diario%20de%20costa%20rica%201959/if-Diario%20de%20Costa%20Rica_6%20set_1959.pdf
Comments
Post a Comment