Historia de EL LIBERTADOR (poema sinfónico) de Julio Mata Oreamuno
EL LIBERTADOR (poema sinfónico)
Julio Mata Oreamuno (1899-1969) ocupa un lugar destacado dentro de la historia de la música costarricense. Violonchelista, director, pedagogo y compositor, desarrolló un amplio catálogo que abarcó desde piezas para banda hasta poemas sinfónicos de gran aliento. Entre estos últimos destaca El Libertador; se trata de una extensa composición orquestal inspirada en la vida de Simón Bolívar y concebida como un homenaje musical a quien Mata consideraba una de las figuras más trascendentales de la historia de América.
Aunque hoy es poco conocida fuera de los círculos especializados, la documentación conservada en periódicos, programas de concierto y estudios biográficos permite reconstruir su historia y comprender la magnitud de la empresa artística emprendida por su autor.
La admiración de Julio Mata por Simón Bolívar no surgió de manera repentina. Los registros periodísticos permiten rastrear su interés por el Libertador al menos desde la década de 1930. El 21 de abril de 1937, La Prensa Libre anunció el estreno de una Marcha Heroica titulada Bolívar, interpretada por la Banda Militar de San José bajo la dirección de M. A. Coto. El periódico destacaba que la composición poseía "gran mérito" melódico e instrumental y señalaba que los integrantes de la banda habían aplaudido con entusiasmo la obra tras escucharla en ensayo (La Prensa Libre, 1937).
Tres años más tarde, una crítica publicada en La Razón describió Bolívar, la marcha heroica de Julio Mata como una obra "majestuosa", con "arranques wagnerianos, disonancias puccinescas y originalidades propias de Mata", agregando que al finalizar entrelazaba los acordes del Himno Nacional de Venezuela ("Extraordinario el éxito del concierto de anoche", 1940). Estas referencias demuestran que la figura del Libertador acompañó a Mata durante buena parte de su trayectoria artística y sugieren una continuidad temática entre aquella marcha temprana y el posterior poema sinfónico, aunque hasta el momento no existe evidencia documental suficiente para afirmar que compartan material musical.
Según el estudio biográfico de Enrique Cordero Rodríguez, El Libertador fue compuesto en Honduras entre 1954 y 1955 bajo el seudónimo de "Cantor de los Andes" (Cordero Rodríguez 1981, 21-23). Mata eligió la forma del poema sinfónico, género desarrollado durante el siglo XIX por compositores como Franz Liszt y Richard Strauss, caracterizado por traducir en música acontecimientos históricos, literarios o filosóficos mediante recursos exclusivamente orquestales.
Su afinidad con el pensamiento bolivariano trascendía lo artístico; en 1964 figuraba como vocal de la Junta Directiva de la Asociación Bolivariana de Costa Rica, organización dedicada a promover el estudio y la difusión del ideario de Bolívar (La Prensa Libre, 1964). La asociación desempeñó posteriormente un papel importante en la promoción de la composición. En 1962 impulsó gestiones para que fuera estrenada en Lima (Diario de Costa Rica, 1962) y, tres años después, se planteó la posibilidad de presentarla con la Orquesta Sinfónica de Caracas, dentro de los intercambios culturales promovidos entre Costa Rica y Venezuela (La República, 1965).
El estreno oficial tuvo lugar el martes 26 de septiembre de 1967 en el Teatro Nacional de Costa Rica. La Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por Carlos Enrique Vargas, presentó por primera vez una composición concebida como un homenaje al Libertador, con el respaldo de la Embajada de Venezuela y de la Asociación Bolivariana de Costa Rica (La República, 25 de septiembre de 1967). En vísperas del concierto, La República calificó la obra como la primera gran creación musical costarricense dedicada a Simón Bolívar y destacó a Mata como uno de los compositores nacionales más importantes de su tiempo (La República, 26 de septiembre de 1967).
En 1968 El Libertador recibió el Premio Nacional de Música Aquileo J. Echeverría. Alberto F. Cañas escribió entonces que se premiaba "una obra de aliento y pretensión" creada por un compositor que había perseverado durante años en un medio frecuentemente adverso a este tipo de manifestaciones artísticas (Cañas, 1968).
Uno de los aspectos más valiosos para comprender la composición es que el propio Julio Mata publicó una explicación detallada de su programa en el Diario de Costa Rica del 6 de septiembre de 1959 (Mata, 1959). Gracias a este texto es posible seguir paso a paso la narración musical concebida por el compositor.
La obra se inicia con una evocación de la Caracas colonial. Un andante introducido por los instrumentos de viento representa la vida austera y religiosa de la ciudad donde nacería Bolívar. Poco después aparece un tema alegre que celebra el nacimiento del futuro Libertador. El ambiente cambia bruscamente con la muerte de su madre, episodio representado mediante un expresivo silencio seguido por campanas fúnebres.
A continuación surge una marcha patriótica asociada al despertar de su vocación libertadora. Clarines, ritmos marciales y alusiones patrióticas reflejan la formación del joven Bolívar y su compromiso con la libertad de América.
La música conduce luego al viaje a España. Mata describe cómo los violonchelos y contrabajos evocan el movimiento del mar mientras un oboe introduce un tema español acompañado por el arpa, que imita el sonido de la guitarra.
En tierras españolas surge el amor. El compositor recurre entonces a una atmósfera romántica y serena para representar las nupcias de Bolívar con María Teresa Rodríguez del Toro. Sin embargo, la felicidad es breve. La nostalgia por Venezuela aparece en forma de evocaciones llaneras, seguida por la muerte de María Teresa, uno de los momentos más sombríos de la partitura.
La segunda mitad de la obra está dedicada a la lucha por la independencia. El llamado de la patria impulsa al protagonista hacia la acción y da paso a un allegro en el que aparece un tema guerrero recurrente. Las campañas militares, las derrotas, el exilio y el regreso son descritos mediante transformaciones de este motivo central. El clímax llega con la victoria libertadora y la proclamación de "¡Gloria al Bravo Pueblo!", acompañada por sonoridades triunfales y referencias al himno venezolano.
Tras la gloria sobreviene el ocaso. Enfermo y decepcionado, Bolívar se retira a San Pedro Alejandrino. Mata incorpora entonces una melodía del folclore colombiano como símbolo de los últimos días del Libertador. Finalmente, el tema guerrero reaparece transformado en marcha fúnebre y una campana acompaña los últimos acordes de la orquesta, marcando la muerte de Bolívar y el cierre de la epopeya.
Una grabación realizada en el año 2000 por la Orquesta Sinfónica del Conservatorio de Castella, bajo la dirección de Sergio Herrera Ulloa, permite seguir con claridad la estructura narrativa descrita por Mata. Tomando como base el programa publicado por el compositor y la audición de esa interpretación, puede identificarse aproximadamente la siguiente secuencia:
00:00 Introducción 00:07 La Caracas colonial 01:23 Nace Simón Bolívar 03:41 Muerte de María de la Concepción 05:04 Marcha 06:55 Alerta 07:41 Viaje a España 10:38 Nupcias 12:01 Mal de patria 13:50 Muerte de María Teresa 14:34 El llamado de la patria 15:14 La caravana de la libertad 16:18 Retirada 16:58 Marcha hacia la victoria (rumbo a los Andes) 17:31 ¡Gloria al bravo pueblo! 19:17 Retiro de San Pedro Alejandrino 21:21 Muerte de Bolívar 22:00 Créditos del canal
Más de medio siglo después de su estreno, El Libertador continúa siendo una de las composiciones sinfónicas más ambiciosas producidas por un autor costarricense. Su valor no radica únicamente en la calidad de su escritura orquestal, sino también en su capacidad para convertir una biografía histórica en una experiencia musical coherente y emotiva. A través de marchas, motivos recurrentes, evocaciones folclóricas, referencias patrióticas y una cuidada instrumentación, Julio Mata construyó una epopeya sonora dedicada a Simón Bolívar; un homenaje al Libertador y testimonio del ideal latinoamericanista que inspiró a intelectuales y artistas costarricenses durante el siglo XX.
Referencias
Cañas, Alberto F. “Chisporroteos.” La República, 5 de marzo de 1968. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20republica/la%20republica%201968/La%20Republica_5%20mar%201968.pdf.
Cordero Rodríguez, Enrique. Julio Mata Oreamuno. Serie Del creador analizado, no. 8. San José: Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, Dirección de Publicaciones, 1981.
Diario de Costa Rica. “Música para hoy.” 14 de septiembre de 1955. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/diario%20de%20costa%20rica/diario%20de%20costa%20rica%201955/il-Diario%20de%20Costa%20Rica_14%20set_1955.pdf.
Diario de Costa Rica. “Poema Sinfónica El Libertador de don Julio Mata O. se presenta en Lima.” 17 de noviembre de 1962. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/diario%20de%20costa%20rica/diario%20de%20costa%20rica%201962/ko-Diario%20de%20Costa%20Rica_17%20nov%201962.pdf.
La Prensa Libre. “Junta Directiva de la Asociación Bolivariana de Costa Rica.” 22 de agosto de 1964. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201964/La%20Prensa%20Libre_22%20agos%201964_Parte2.pdf.
La Prensa Libre. “La Banda Militar estrena esta noche la Marcha Heroica ‘Bolívar’, composición del autor nacional don Julio Mata.” 21 de abril de 1937. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201937/La%20Prensa%20Libre_21%20abr%201937-1.pdf.
La Razón. “Extraordinario el éxito del concierto de anoche.” 11 de noviembre de 1940. https://www.sinabi.go.cr/ver/biblioteca%20digital/periodicos/La%20razon/La%20razon%201940/ka-1%20de%20noviembre.pdf.
La República. Anuncio de la Embajada de Venezuela y la Asociación Bolivariana de Costa Rica. 25 de septiembre de 1967. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20republica/la%20republica%201967/La%20Republica_25_2%20set%201967.pdf.
La República. Anuncio de la Orquesta Sinfónica Nacional. 21 de septiembre de 1967. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20republica/la%20republica%201967/La%20Republica_21_4%20set%201967.pdf.
La República. “Árbol de recuerdos, en la Galería Amighetti.” 24 de septiembre de 1967. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20republica/la%20republica%201967/La%20Republica_24_3%20set%201967.pdf.
La República. “Estatua de Bolívar en Parque Morazán.” 22 de agosto de 1965. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20republica/la%20republica%201965/La%20Republica_%2022%20ago%201965.pdf.
La República. “Poema sinfónico ‘El Libertador’ del Maestro Julio Mata se estrenará hoy martes en el Teatro Nacional.” 26 de septiembre de 1967. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20republica/la%20republica%201967/La%20Republica_26_3%20set%201967.pdf.
Mata, Julio. “El Libertador: Poema Sinfónico del Mtro. Julio Mata.” Diario de Costa Rica, 6 de septiembre de 1959. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/diario%20de%20costa%20rica/diario%20de%20costa%20rica%201959/if-Diario%20de%20Costa%20Rica_6%20set_1959.pdf.
Textos completos
EL LIBERTADOR
Poema Sinfónico del Mtro. Julio Mata
En vista de que nuestra Orquesta Sinfónica Nacional preparará con ahínco y cuidadosamente, bajo la dirección del propio autor, el próximo estreno del Poema Sinfónico de Julio Mata, "El Libertador", damos hoy a nuestros lectores el argumento o temario poético del mismo, como primicia del artístico suceso, que tendrá posiblemente lugar en el curso del entrante mes de septiembre.
Sobre esas cuartillas biográficas que implican todo un plan de temas musicales variadísimos, ha compuesto el Mtro. Mata su rica partitura, cuyas dificultades temáticas y orquestales tendrá que vencer una a una y concienzudamente a lo largo de los ensayos que, con toda regularidad, llevará a cabo la Sinfónica Nacional, deseosa de consagrar con tan amplia y ambiciosa obra a uno de sus más brillantes componentes.
Un "Andante" es iniciado por los instrumentos de viento... Caracas la antigua, la ciudad colonial de vida austera y religiosa, es bosquejada en este prólogo con estilo monacal.
Surge en toda la orquesta un tema alegre y vivaz, cual albricias por el advenimiento de un ser predestinado. Caracas es entonces cuna de un niño excepcional que fué creciendo en medio de alegrías infantiles.
Mas el Destino trunca inexorablemente la existencia de su amorosa madre, asestando en el niño el primer golpe de su vida. La orquesta, descriptivamente, guarda una pausa de elocuente silencio y el hecho luctuoso es significado con dobles de campanas.
Prosigue la música con ternura y lamento, tal el cambio de vida del huérfano precoz. Pero súbitamente una reacción nerviosa invade su ánimo y un ímpetu marcial se apodera de él. En toques de clarines se torna la música, y la orquesta en pleno llena el ámbito de marcialidad, describiendo patriotismo y libertad. Al desvanecerse la Marcha, se oye un inicio del símbolo nacional y el joven Bolívar se promete servir a su patria.
Un toque de clarín da el ¡Alerta!, y una exaltación orquestal bulle en ideas de renovación y decisiones. El joven patriota, desafiando al mundo, busca luz y se dirige a España.
Mar y cielo es el panorama; los cellos y contrabajos imitan el trotar del corcel de los mares. Como presagio de impresiones, un tema español, como canto de gaita, es ejecutado por el oboe; el tema es proseguido a dos oboes, y el arpa acompaña cual la guitarra española. Toda la orquesta acoge el tema como realidad de un arribo; Bolívar palpa la tierra española.
Por primera vez surge en su corazón el amor, y la música llena de romanticismo español, se torna en serenata de éxtasis nupcial.
Para completar su felicidad sólo le faltaba su amor original: ¡Venezuela! El recuerdo de su tierra y la suerte de su América estaban en su corazón. La música española tórnase en panoramas de su tierra. Reminiscencias del alma llanera se escuchan con insistencia y la fuerza de su voluntad lo trae a su patria.
Un nuevo dolor experimenta con la muerte de su bella compañera, y la música marca con pesantez el tema venezolano.
Vuelve a serenarse la orquesta, se oye el llamado de la patria, y en el corazón de Bolívar sólo queda el clamor por la libertad de América.
Un "Allegro" se inicia y la caravana de la libertad empieza. Los instrumentos graves marcan característicamente los pasos de la jornada como tema guerrero. El Allegro se agita cada vez más y el fragor de la batalla lo aumentan los instrumentos de la batería. Posiciones que se ganan y se pierden son anunciadas con fragmentos de los himnos patrios, y el resultado quejumbroso de la lucha se oye en la orquesta que ha retenido el movimiento.
La derrota le obliga a emigrar, pero su devoción por la libertad le impone el regreso a su tierra para reasumir su gesta libertadora.
Los instrumentos graves marcan nuevamente el tema característico guerrero, y el Allegro se vuelve a agitar en su marcha hacia la victoria, rumbo a los Andes.
La música se acrecienta, no hay descanso en la ejecución y la victoria se vislumbra, ya se alcanza y se realiza. ¡Gloria al bravo pueblo! es el grito de libertad. La orquesta, llena de armonías vibrantes, canta a la victoria con marcialidad; es la misma marcha que como visión de triunfo, pasó un día por la mente del Libertador. La descripción musical alcanza su fuerza culminante; salutación al hombre excelso; campanas de júbilo que lo ensalzan; flores y laureles por su gesta, y vítores al paso de su palio triunfal.
Así describe la música la epopeya del hombre que, harto de gloria, dió libertad a los pueblos bolivarianos de América.
La marcha triunfal ha llegado súbitamente al borde de una pausa de silencio... Bolívar se siente enfermo; su salud fué minada por los años de lucha. Y no sólo su cuerpo se rinde ante la vida, sino que su alma recibe el dardo de la ingratitud. El tema guerrero de los bajos, en forma lenta y patética, es la base de un canto melancólico. Una canción del folklore colombiano es contracanto en los instrumentos bajos, caracterizando así el histórico retiro de San Pedro Alejandrino. La orquesta, en un patético esfuerzo, levanta su sonoridad en señal de desesperado duelo. El tema guerrero de los bajos se escucha en forma fúnebre, y una campana dobla en pos de los últimos acordes.
Julio Mata (Mata, 1959).
Nota:
- "...Bolívar, la marcha heroica de Julio Mata, es majestuosa, con arranques wagnerianos, disonancias puccinescas y originalidades propias de Mata. Al finalizar, con singular maestría entrelaza el autor los acordes del himno de Venezuela, la patria del Libertador (La razón, 1940)."
Referencias:
"Extraordinario el éxito del concierto de anoche en el Nacional." La Razón, 11 de noviembre de 1940, 4, 8. https://www.sinabi.go.cr/ver/biblioteca%20digital/periodicos/La%20razon/La%20razon%201940/ka-1%20de%20noviembre.pdf
Referencia: Mata, Julio. "El Libertador: Poema Sinfónico del Mtro. Julio Mata." Diario de Costa Rica, 6 de septiembre de 1959, 44. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/diario%20de%20costa%20rica/diario%20de%20costa%20rica%201959/if-Diario%20de%20Costa%20Rica_6%20set_1959.pdf
Estatua de Bolívar al Morazán
Interesante actividad ha desplegado en los últimos días la Asociación Bolivariana de Costa Rica, con motivo de la presencia en Costa Rica del Dr. J. A. Escalona, Secretario de la Sociedad Bolivariana de Venezuela, y distinguida personalidad del mundo literario hispanoamericano.
El jueves pasado a las 5 de la tarde, la Directiva de la Asociación Bolivariana de Costa Rica se reunió para recibir el distinguido huésped Dr. Escalona Escalona, declarándole miembro honorario. Luego, en la sesión celebrada en horas de la noche, la Asociación Bolivariana acordó dirigirse a la Asamblea Legislativa de Costa Rica para que ratifique el convenio cultural firmado —ad referendum— entre nuestro país y Venezuela. El Poder Legislativo de Venezuela ya realizó la ratificación de este convenio, que una vez vigente hará posible la realización de magníficas iniciativas culturales. Una de ellas es que el Maestro Julio Mata estrene con la Orquesta Sinfónica de Caracas su poema sinfónico "El Libertador".
Por otra parte, en reunión sostenida por las miembros de la Asociación Bolivariana de Costa Rica Lic. Demetrio Gallegos, Prof. Julio Mata O. y Lic. Marco Tulio Zeledón, con el Sr. Embajador de Venezuela don Arturo Briceño, surgió la iniciativa de que Venezuela regale a Costa Rica una estatua tamaño heroico del Libertador, que sería colocada en el Parque Morazán en el lugar donde se encuentra la actual. Esta, mucho más pequeña, pasaría al Parque Bolívar, y el busto de Bolívar que está allí sería llevado a la escuela Simón Bolívar de Grecia.
En el curso de los próximos días, la Asociación Bolivariana hará públicas las bases de un certamen auspiciado por la Sociedad Bolivariana de Venezuela, para pintar un retrato de Bolívar que será instalado en el salón principal de la Sociedad en Caracas. El premio al ganador del certamen es de $ 3,000.
La gráfica recoge un momento de la sesión celebrada el jueves pasado por la Asociación Bolivariana de Costa Rica, para recibir al ilustre literato venezolano Dr. J. A. Escalona, Secretario de la Sociedad Bolivariana de Venezuela. El Dr. Escalona fue declarado en esta sesión, miembro honorario de la Asociación Bolivariana de Costa Rica.
De izquierda a derecha, aparecen el Lic. Humberto Castro Saborío, el Lic. Demetrio Gallegos Salazar, el Dr. J. A. Escalona Escalona y el ex-Presidente de El Salvador don José María Lemus.
Referencia: La República. 1965. "Estatua de Bolívar en Parque Morazán." 22 de agosto, p. 9. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20republica/la%20republica%201965/La%20Republica_%2022%20ago%201965.pdf.
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