Propuesta artística
9 Vistas del Irazú
Un Relato de la Tierra y la Memoria
Propuesta de proyecto artístico y de investigación
“9 Vistas del Irazú” es un proyecto de arte visual e investigación histórica inspirado conceptualmente en las célebres vistas del Monte Fuji realizadas por Katsushika Hokusai. Sin embargo, la propuesta no busca reproducir la estética japonesa ni reinterpretar formalmente el ukiyo-e, sino adaptar su lógica conceptual al contexto costarricense mediante una serie de nueve piezas centradas en el Volcán Irazú como eje simbólico, histórico, espiritual y territorial de la memoria nacional.
El proyecto parte de una idea fundamental: el Irazú no es únicamente un accidente geográfico ni un paisaje turístico. A lo largo de la historia costarricense, el volcán ha funcionado como una presencia permanente dentro de procesos religiosos, políticos, culturales, ambientales y emocionales que han marcado profundamente al país. Desde tiempos precolombinos hasta la actualidad, múltiples generaciones han imaginado, temido, venerado, habitado y representado esta montaña.
La serie presenta al Irazú como una presencia constante e indiferente frente a la historia humana: una montaña que observa silenciosamente siglos de conflicto, rituales, migraciones, guerras, catástrofes y transformaciones sociales sin intervenir directamente en ellos. Aunque el volcán permanece inmóvil, nunca ha sido indiferente para quienes han vivido bajo su sombra. Por el contrario, ha provocado temor, contemplación, devoción religiosa, fascinación científica y construcción simbólica de identidad nacional.
Cada una de las nueve piezas representará un momento histórico distinto, pero el volcán permanecerá visible y reconocible en todas ellas, funcionando no solo como fondo paisajístico, sino como personaje permanente de la serie y como vínculo entre distintas épocas de la historia costarricense.
La elección del Irazú responde a varias razones históricas y simbólicas. Al igual que el Fuji en Japón, el Irazú es una de las montañas volcánicas más dominantes del país y posee una fuerte presencia dentro del imaginario nacional. Su cercanía con Cartago —primer centro administrativo colonial y antigua capital de Costa Rica— hizo que buena parte de la historia nacional se desarrollara literalmente a sus pies. A esto se suma su relación con el hallazgo de la Virgen de los Ángeles, las peregrinaciones religiosas hacia la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, las erupciones históricas, el terremoto de 1910, la agricultura de altura, la provisión de agua y la memoria colectiva de la gran erupción de 1963.
El proyecto también reconoce que el Irazú posee una presencia mucho más amplia y compleja dentro de la cultura costarricense. El volcán ha inspirado poesía, canciones, relatos populares, investigaciones científicas, representaciones pictóricas y múltiples formas de construcción simbólica de la identidad nacional. Su figura aparece además dentro de la iconografía oficial costarricense, donde el paisaje volcánico ha ocupado históricamente un lugar central en escudos, monedas y representaciones estatales.
La propuesta establece además un diálogo con Lira Costarricense. El número de piezas —nueve— hace referencia a los nueve autores de la primera edición de dicha antología, la cual incluye poemas dedicados al Irazú, entre ellos “Al Irazú” y “En el Irazú” de Luis R. Flores. En estos textos el volcán aparece como templo natural, abismo espiritual, presencia sublime y espacio de contemplación existencial. La serie busca dialogar con esa tradición literaria mediante imágenes que representen no solo acontecimientos históricos, sino también emociones, atmósferas y formas de imaginar el paisaje costarricense.
Las nueve vistas propuestas son las siguientes:
Mundo precolombino
Representación del Irazú como montaña sagrada dentro de las cosmovisiones indígenas del territorio de Cartago. La pieza explorará posibles vínculos entre el paisaje volcánico, las tradiciones orales, los rituales y la percepción espiritual de la montaña antes de la llegada europea.
La conquista
Interpretación de las campañas españolas y los enfrentamientos contra los cacicazgos indígenas del Valle Central, mostrando al volcán como observador silencioso del choque entre mundos indígenas y coloniales.
El hallazgo de la Virgen de los Ángeles (1635)
Representación mística del hallazgo de “La Negrita” en las faldas del volcán y del nacimiento de una de las tradiciones religiosas más importantes del país.
Ujarrás y la romería
Obra en formato de díptico que conectará el saqueo e invasión pirata de Ujarrás con las peregrinaciones contemporáneas hacia Cartago, incluyendo las romerías entre Paraíso y Cot, estableciendo un puente entre memoria colonial y tradición religiosa moderna.
Las erupciones del siglo XVIII
Interpretación inspirada en relatos coloniales y en imágenes del Álbum de Figueroa, donde la población realiza procesiones religiosas para intentar calmar la furia del volcán. La pieza abordará el miedo colectivo, la religiosidad popular y la percepción del Irazú como fuerza viva y destructiva.
Independencia y guerras internas
Representación del tránsito hacia la república costarricense mediante escenas vinculadas a la llegada de las noticias de independencia, la Batalla de Ochomogo o la Guerra de la Liga, mostrando al volcán como testigo de la fragmentación política y del nacimiento conflictivo del nuevo Estado.
El terremoto de Cartago (1910)
El Irazú presidiendo el paisaje de ruinas tras el terremoto, reflejando el miedo colectivo y la relación entre desastre natural, trauma urbano y memoria histórica.
La guerra civil de 1948
Vista inspirada en la Batalla de La Lima, una de las más sangrientas y decisivas de la provincia de Cartago, con el Irazú visible al fondo como testigo silencioso de la violencia moderna.
La gran erupción de 1963
Reconstrucción basada en fotografías y documentos históricos que muestre la lluvia de ceniza sobre la Meseta Central y el impacto de la erupción sobre la vida cotidiana costarricense.
El proyecto combinará investigación histórica, literaria, arqueológica y visual. Entre los materiales de referencia se utilizarán:
fotografías históricas,
mapas antiguos,
grabados del siglo XIX,
imágenes periodísticas,
estudios geológicos,
archivos históricos,
tradición oral,
relatos coloniales,
y materiales provenientes del Álbum de Figueroa.
Visualmente, cada pieza podrá poseer una atmósfera distinta según la época representada: composiciones rituales para el mundo precolombino, referencias románticas para escenas del siglo XIX, lenguajes cercanos al fotoperiodismo para el siglo XX o elementos contemporáneos vinculados a infraestructura y tecnología. Sin embargo, el Irazú permanecerá reconocible en todas las obras, funcionando como elemento de continuidad visual y temporal dentro de la serie.
La propuesta también reconoce dimensiones menos visibles pero igualmente significativas del imaginario del Irazú. El volcán no solo ha sido espacio espiritual, agrícola y simbólico, sino también infraestructura tecnológica contemporánea. Las antenas de transmisión instaladas en sus alturas convierten actualmente al Irazú en un nodo de telecomunicaciones y comunicación nacional, ampliando su papel histórico dentro del territorio costarricense.
Asimismo, el proyecto considera la relación entre el paisaje volcánico y figuras fundamentales de la memoria indígena costarricense como Pabru Presbere, cuya historia conecta el territorio con la resistencia indígena y la violencia colonial ejercida sobre los pueblos originarios.
La dimensión geográfica y ecológica del volcán también ocupa un lugar importante dentro de la investigación. Desde sus alturas es posible observar simultáneamente ambos océanos, condición que convierte al Irazú en un mirador natural excepcional y en un espacio asociado históricamente a ideas de contemplación y dominio visual del territorio. A esto se suma la presencia de ecosistemas volcánicos de altura y especies endémicas como el Junco volcánico, cuya existencia refuerza el carácter singular del entorno volcánico costarricense.
El proyecto también toma en consideración elementos menos conocidos del imaginario del Irazú, como la existencia de la llamada Cueva Los Minerales, una formación volcánica asociada a procesos geológicos extremos, minerales raros y microorganismos extremófilos. Estos espacios permiten entender el volcán no solo como paisaje exterior, sino también como organismo geológico vivo con una dimensión interior poco visible dentro de la memoria colectiva.
Debido a la amplitud y profundidad de estos temas, la propuesta contempla la posibilidad de desarrollar futuras series o proyectos complementarios dedicados específicamente a:
la literatura y poesía inspirada en el Irazú,
la mitología volcánica costarricense y las tradiciones orales indígenas,
la biodiversidad y los ecosistemas volcánicos de altura,
la presencia de volcanes en la iconografía nacional,
la historia científica y geológica del volcán,
las telecomunicaciones y la infraestructura tecnológica instalada en sus alturas,
y las formas contemporáneas de habitar, observar y representar el paisaje volcánico costarricense.
“9 Vistas del Irazú” no pretende agotar el significado del volcán dentro de la cultura costarricense. Por el contrario, busca abrir un espacio de reinterpretación artística e histórica donde el paisaje deje de ser únicamente escenario y se convierta en memoria viva del país: un territorio donde convergen naturaleza, espiritualidad, violencia, identidad, religión, desastre, permanencia y experiencia cotidiana.
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