La panadera: antiguo baile de nuestros abuelos
Origen
En cuanto a la música y la letra, parece ser una versión de un son mexicano llamado "Los panaderos", originado durante la segunda mitad del siglo XVIII (18).
En cuanto al baile, este parece ser una versión de la jeringoza española, y fue perseguido por la Inquisición por su contenido blasfemo y erótico, lo que se sabe porque fue denunciado por primera vez por el fraile Francisco Eligio Sánchez, predicador del Colegio de la Concepción Purísima de María de Celaya en 1779, quien envió una carta a los inquisidores pidiendo ayuda para detener la propagación del baile.
Según el mencionado fraile este fue traído a México por una mujer oriunda de Valladolid, y de ahí se esparció al resto de las colonias españolas, llegando tan al sur como Argentina.
Este baile aún es recordado, tanto en Latinoamérica como en España, donde tiene varias versiones y es conocido con diversos nombres que se refieren a la invitación al baile o al personaje que realiza el baile. Por ejemplo, en Burgos se le conoce como Trepeltré (1). (Masera, pp. 313, 322, 328, 330)
Ejecución
En el caso de Costa Rica, aunque nuestros documentos sean demasiado breves sobre el asunto, la tradición, en este caso más conservadora, se ha encargado de mantener el recuerdo de algo de lo que sucedía en aquellas oportunidades.
La actividad humana en torno al trigo era grande y servía en muchos casos para estimular con más intensidad las relaciones sociales de buen número de gentes, por lo que en los patios de asolear el trigo o en una de las galeras de la casa del dueño del trigo que se cortaba en un día determinado, solían muchas veces bailar "la Panadera".
Según Retana, esta canción (y baile) era una de las que se ejecutaba durante las velas de angelitos (niños), los cuales servían para distraer a los veladores y quitarles el sueño. (Retana, p. 36)
Esta canción no está enteramente olvidada en la actualidad (1977), la hemos escuchado en algunos lugares retirados, cantada por niños como si fuera una canción infantil (por ejemplo: en Tucurrique) y aunque su música es peculiar, también la hemos oído en otro lugar adaptada a la música infantil de "La Huerfanita" (2).
Letra y descripción del baile
Es Santana Santos, seudónimo del Ing. D. Jaime Granados Chacón, quien a comienzos del presente siglo (XX) publicó una descripción sobre este baile. Según este autor, lo recoge tal como lo cantaban nuestros abuelos. Este baile, con compás de danza, era acompañado a la vez con un canto, en ocasiones más brillante porque se encontraban dos personas que armoniosamente entonaban la primera y la segunda voz, siguiendo el ritmo de los músicos.
El, baile comenzaba cuando una pareja bailaba y entonaba en conjunto la siguiente estrofa:
Cirna, cirna la panadera,
Cirna, círnala sin cesar; (bis)
Que como la harina es poca,
Ya se nos ha de acabar.
Siguiendo el mismo compás, continuaban el baile mientras los músicos repetían el mismo aire musical que acababan ellos de entonar, y terminando éste, proseguían, sin dejar de bailar:
Qué bonito es el panadero,
Qué bien que lo sabe hacer, (bis)
Que me lo dejen solito,
Que solo lo quiero ver.
Concluida esta estrofa el hombre se ponía a danzar solo, mientras su compañera lo observaba sentada, repitiendo los músicos el aire que acababan de cantar los participantes.
Venía luego una estrofa que parece cantaba y bailaba únicamente el hombre, la cual decía:
Qué bonito es el panadero
Qué bien que sabe bailar (bis)
Qué busque su compañero,
Que le ayude a desempeñar.
Al terminar esta estrofa, el danzante y cantor hacía un saludo a cualquiera de los hombres presentes en la fiesta, que era una invitación para que el saludado saliera a acompañarlo en la danza. Ambos se ponían en efecto a bailar, y en un momento dado que lo destacaba la música, saludaban con el sombrero a dos de las mujeres que figuraban entre la concurrencia, las cuales se acercaban y continuaban con toda animación la danza, en parejas.
Pasado cierto tiempo las voces femeninas entonaban:
Qué bonitas las panaderas,
Qué bien que lo saben hacer, (bis)
Que nos las dejen solitas,
Que solas las quiero ver.
Terminada esta canción los hombres se retiraban de la danza, quedando únicamente las dos mujeres bailando. Siguiendo la música ellas cantaban:
Qué bonitas las panaderas,
Qué bien que saben bailar, (bis)
Que busquen más compañeras,
Que vengan a desempeñar.
Y así, siguiendo esta música y entonando la letra adecuada**, se iban turnando ellas y ellos** por largo rato. Ya hacia el final todas las parejas bailaban, luciendo sus habilidades en la danza, y comunicando un rítmico movimiento a sus pies y un suave balanceo a su cuerpo, con suma gracia y naturalidad, pero sin afectación alguna. (Meléndez, pp. 123-125)
Notas:
1] Aquí pueden ver una ejecución del baile "Trepeltré" para hacerse una idea de cómo pudo haberse bailado: https://www.youtube.com/watch?v=Ld1tlXBoDM0
2] Aquí pueden escuchar la canción de "La Huerfanita": https://youtu.be/kdlZuaNUsBg?t=116
3] Pueden encontrar más información sobre este baile en los artículos del periódico "Baile de la Panadera" del periódico "The Tico Times", así como en el artículo de Mariana Masera, citados abajo, el segundo contiene varias versiones de la canción presentes en diferentes países por si desean compararlas.
Referencias:
- Baile de la panadera. (8 de marzo del 2014). The Tico Times: https://ticotimes.net/2014/03/08/baile-de-la-panadera
- Masera, Mariana. (2005). Un baile perseguido del siglo XVIII, un son y un juego infantil del XX: algunos textos de la jeringonza en México. Acta poética, 26 (1-2), 313-349. Recuperado en 26 de mayo de 2024, de https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-30822005000100015
- Meléndez-Chaverri, C. (1977). Costa Rica: tierra y poblamiento en la colonia. San José, Costa Rica: Editorial Costa Rica.
- Retana-Fallas, J., A. (1986). Historia y progreso de un pueblo legendario: leyendas, anécdotas, comentarios y poesías (FOLKLORE). San José, Costa Rica: Imprenta Tres Ene.
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