Ab-too

Cup sagra’: La Reina del Maíz. Pintura por el artista Boruca Kamel González Rojas.


Ab-too


Ab-too" significa en dorasque "Madre del Maíz". Según cuenta la tradición, en tiempos muy, muy viejos, de las montañas del norte bajó una mujer extraña, alta y fuerte, que traía sobre su espalda una gran jaˇva (canasta) llena de mazorcas de un grano amarillo que ellos no conocían. El largo cabello de la mujer estaba recogido en muchas trenzas que en el extremo se anudaban con los capullos, y las mazorcas quedaban colgando; al caminar ella entre troncos, plantas y piedras, las mazorcas se golpeaban y los granos iban cayendo por el camino, y así nacían matas de maíz.

Ella llevaba en el brazo una chácara y de allí sacaba granos que tiraba lejos. Se fue lejos y después de mucho tiempo volvió a pasar (por donde vino), y en los lugares en donde habían cuidado las matitas y encontró nuevas mazorcas, se detuvo y enseñó cómo se puede utilizar el grano, triturándolo en las piedras que aún reciben el nombre de "tumbas".

Ella indicó los lugares en donde se encuentra la piedra suave que se puede tallar con otra piedra, y les enseñó a hacer muchas cosas buenas y útiles, sobre todo el empleo del maíz. Cuando ella creyó que ya habían aprendido a cultivar el maíz y a emplearlo como principal comida, se volvió para su país lejano. Para recordarla siempre, tallaron su figura en una gran roca de la montaña, roca que se ve desde muy lejos entre la verdura del monte y que le ha dado a ese lugar el nombre de "La India Vieja" (Miranda de Cabal).


Nota:

El folklore Boruca habla sobre un personaje similar conocido como Cup sagra' ("cup": maíz; "sa, sagrá": cabeza) o La Reina del Maíz. Según Kamel González Rojas, ella gobernó toda la zona alta de Boruca, especialmente lo que hoy en día se conoce como la comunidad de Maíz; la catarata que se encuentra en esta comunidad aún conserva su nombre en honor a ella.

La leyenda "Los diablitos" recogida por Zeledón cuenta que ella era una bruja; cuando llegaron los españoles los Borucas pelearon contra ellos, pero iban perdiendo por no tener caballos, así que ella, Cuasrán (el héroe cultural Boruca) y el resto de su pueblo huyeron y se refugiaron en cuevas en la montaña.

Taparon todas las entradas, pero un día un joven salió, los españoles lo apresaron cerca del río Térraba y lo obligaron a decirles en donde estaban escondidos, después fueron y los obligaron a salir; los Borucas se defendieron, pero perdieron y solo pudieron escapar Cuasrán, Cup sagra’ y tres familias.

Además, agrega que fueron ellos los que inventaron el Juego de los Diablitos con el propósito de pedirles a sus Dioses que mataran a todos los blancos que habían llegado (Zeledón).

Por otra parte, Constenla recoge en su libro "Leyendas y tradiciones Borucas", historias que mencionan que, desde entonces, ellos viven en "encantos" en los cerros que rodean Boruca (entre ellos el Cerro del Volcán o Cuasrán, y el Cerro Sancrahua) y desde allí cuidan a su pueblo, el cual Cuasrán visita de vez en cuando (Constenla).


Referencias:

- Constenla-Umaña, A. (1979). Leyendas y tradiciones Borucas. San José, Costa Rica: EUCR.

- Miranda de Cabal, B. (1974). Un pueblo visto a través de su lenguaje, 1 ed., p. 41. Panamá: Litho Impresora Panamá.

- Zeledón-Cartín, E. (2012). Leyendas ticas de la tierra, los animales, las cosas, la religión y la magia, p. 56. San José, Costa Rica: Editorial Costa Rica.

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