Sueño Nupcial: un popular vals cartaginés de principios del siglo XX


La República. (19 de abril de 1981). El Maestro Luis Valle, autor de zarzuelas que hizo toda su labor en la vieja ciudad de Cartago [Fotografía]. SINABI (16). 


El periódico La República sitúa su origen en 1903 (15), sin embargo, la obra irrumpió en el imaginario social en 1909 como un símbolo de romance. Ramón Rojas C. lo describe como un vals de "...melodiosos acordes... suaves arpegios... [y]...sublime inspiración..." que augura felicidad "...para esos protegidos de Juno, en que el sueño nupcial por mucho tiempo vaticinado..." se hace realidad, incluso comparando a Luis Valle Martínez (1885-1968 (5)) con compositores a la altura de Bach, Haydn o Mozart (24); para hablar de esta obra se debe tomar en cuenta la formación de su autor, ya que Valle fue discípulo del distinguido maestro español José Campabadal, y se formó como un músico integral, participando desde temprana edad en la Banda Militar y consolidándose como organista y profesor en diversas escuelas cartaginesas y en el Colegio San Luis Gonzaga (16, 23). 

Sin embargo, detrás de esta fachada romántica, Oscar Padilla describe al vals como el dolor de quien tradujo "...en signos musicales los estertores de su espíritu..." y nos relató una historia de traición: Valle, un artista carente de dinero, fue desplazado por un "mofletudo ricachón", que se ganó a la suegra del artista para que le presentara a la hija; rompieron y al poco tiempo la exnovia se casó. Cuando Valle se enteró, apareció en la boda y tocó una elocuentísima improvisación, seguida de este vals, que tiene, "...asociadas á las notas, formando conjunto desgarrador, algo que á ratos simulaba arrullo, imprecación á ratos, y delirante estrépito de maldiciones..." (21), y que incluía una letra muy dura que, como afectaba a familias tan "estimables", el autor debió cambiarla por una versión suavizada (2) que eventualmente sería cantada por las voces, y tocada por "...las manos de mujeres, con la maestría y delicadeza con que lo hacen nuestras féminas en las noches de la capital..." (21, 25). 

El año 1910 marcó a fuego la historia de la obra. Tras el devastador terremoto que destruyó Cartago, "Sueño Nupcial" se convirtió en una pieza que "...hacía temblar de emoción a todas las damas de la Cartago ingenua y romántica, posterior al terremoto de..." (2) Santa Mónica, y para agosto de ese mismo año, La Prensa Libre da constancia de su popularidad, escribe: "Muy popular se ha hecho el valse 'Sueño Nupcial' del músico cartaginense don Luis Valle. El domingo en la noche era tocado casi al mismo tiempo, en La Europa, en La Magnolia, en el Imperial y en el Variedades" (7); cabe mencionar que en 1910 Valle iniciaría su labor de 46 años como Maestro de Capilla de la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, cargo que desempeñaría con eficiencia, sinceridad y entusiasmo hasta 1956 (13, 23), de ahí la presencia del vals en eventos sacros, como se detallará más abajo. 

Su estatus de "clásico de recreo" se confirmó apenas meses después del sismo, cuando fue incluido por el maestro J. Lootz en el programa oficial de la Banda Militar para las retretas del Parque Morazán, lo cual no era un gesto de simple cortesía; el vals de Valle compartía el atril con obras monumentales de Liszt, Saint-Saëns y Gounod, demostrando que la composición nacional poseía la sofisticación técnica necesaria para medirse con la vanguardia sinfónica europea del siglo XIX (17). En medio de la reconstrucción y el luto, la melodía permeó todas las capas sociales y se volvió una obra "...q' a la luz de aquellas lunas, alborozadamente le escuchamos y tarareábamos de 1915 al 25" (4). 

El impacto en las masas fue tal que, al anunciarse su ejecución por la Marimba Guatemalteca en el Circo Shipp, La Prensa Libre escribió: "Inmensa concurrencia hubo anoche en la función de estreno de este circo. Desde temprano de la noche se agotaron las localidades. Los palcos y lunetas estaban ocupados por gentes de nuestra buena sociedad; la galería estaba colmada de muchachos alegres, y había mucha gente de pie, habiendo tenido la empresa que dejar de vender entradas porque ya no había lugar para más" y agrega con respecto al ya célebre vals que "...á cuya sola perspectiva no más se llenará el circo esta noche" (11). 

A principios de 1911, la obra seguía siendo la joya de las retretas nocturnas en el Parque Central, compartiendo programa con piezas internacionales, lo que reafirmaba su vigencia como un precioso vals del gusto general (9); su versatilidad era tal que se utilizó incluso para amenizar una función de variedades y cinematógrafo en el Teatro Variedades, el cual se llenó en las dos tandas (10). Este éxito cimentó el prestigio de Luis Valle, permitiéndole vender su siguiente vals, un "hermano superior" de Sueño Nupcial, "Aún", a una casa editora de Italia (8). Pero no terminó ahí, la producción de Valle traspasó linderos, destacando también en el género de la zarzuela con la música de "El Gamonal de la Cruz", estrenada en 1931, y escrita por Ernesto Ortega, cuya música y humor "...despanzurraban de risa al auditorio..." (16, 23). 

La música de Valle se convirtió en un catalizador de sentimientos profundos. Mariano Solórzano describía las notas como "quejumbrosas", con la "...tristeza indecible de un alma enferma que llora en las asfixias de una torpe desilusión..." y que contiene su "...sentimiento extraordinario, la incomparable belleza de... [su]... abnegación sublime...", comparando la ejecución al piano con un "...enjambre de matizadas mariposas, que, en armoniosa algarabía, batían sus alas al unísono compás..." (22) de su sentimiento. 

Por su parte, la escritora Lydia Foster ("Lys") ofreció el testimonio más desgarrador sobre el vals, al que llamó "...ese vals lento, todo hecho de lágrimas y sollozos...". Atribuyéndole un poder casi cruel, escribió: "Esa luna y ese vals me hacen daño... las palabras se confundían con los gemidos del vals lento, y yo callaba bajo mi sonrisa forzada, y el pobre corazón estallaba en lágrimas que no subían á los ojos". Para Lys, la melodía representaba el "...dolor de una vida tronchada en plena florescencia..." (18). 

Décadas después, la obra mantuvo su prestigio institucional; en 1950 fue seleccionada para una audición especial de la Orquesta Típica Nacional dedicada al Instituto Nacional de Seguros "...por el estímulo que esa institución brinda al arte nacional..." y transmitida por Radio City, lo que demuestra que para la mitad del siglo ya era percibida como una pieza de valor patrimonial y de "meritoria labor" cultural (19). En 1952, la obra fue llevada a Turrialba para un concierto dedicado a la Asociación Nacional de Educadores (ANDE), consolidando su función como herramienta de educación estética y orgullo regional (12). 

Para esa década, el vals ya se había convertido en un baluarte de la identidad. Carlos Murillo lo defendía como un consuelo ante la pérdida de "...la Costa Rica ejemplar que se ha ido, hundiéndose poco a poco en el torbellino de las pasiones, al ritmo de 'guarachas' y de 'congas'!" (20). Mientras tanto, el propio Luis Valle seguía activo tocando el armonio, donde su música se mezclaba con la mística de la Semana Santa (25), e incluso 52 años después de su composición, seguía conduciendo su interpretación en rezos del Niño durante la Noche de Reyes, en casas de familias acomodadas, como la pensión de Enrique Meza Sojo (3, 4). 

Por lo mencionado anteriormente: por el vals, y por el resto de su obra, Valle fue condecorado en 1956 por la Comisión Organizadora de la Basílica, que le tributó un cálido homenaje colocándole en el pecho una "medalla de oro de 21 quilates" (con forma de lira con la Virgen de los Ángeles y realizada por orfebres cartagineses) en reconocimiento a su labor; esa noche, sus colegas hicieron una visita sorpresa a su residencia y le ofrecieron un concierto de sus obras a él, a sus diez hijos y 26 nietos, donde se escuchó nuevamente "Sueño Nupcial" (13). 

En 1958, la Banda de Cartago incluyó este "Precioso vals del maestro cartaginés..." en un homenaje oficial a la Corporación Municipal y al Gobernador de la provincia, Dr. Guillermo Meza, que fue llevado a cabo en el Palacio Municipal de Cartago, tratándolo ya no solo como un vals, sino como un símbolo de autoridad y tradición cartaginesa (1). Para 1965, en el Día del Músico, la Orquesta de cuerdas Radio Centro lo incluyó en su homenaje a Santa Cecilia, Patrona de los músicos, como parte del Gran Concierto de Gala en el Kiosco del Parque Central de Alajuela, confirmando que entre el gremio profesional seguía siendo una obra de referencia técnica y sentimental (5).  

Poco después, el 21 de diciembre de 1968, el maestro murió mientras tocaba la misa en el coro de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen "...dejando un legado inapreciable de honestidad y espiritualidad que calará siempre con abundantes recuerdos en el corazón de sus treinta y nueve nietos, sesenta bisnietos, familiares y amigos." (23). 

En 1972, el estreno del disco "Santa y Bella" confirmó su estatus de leyenda, describiéndolo como una "joya" que fue la marcha nupcial para todos los matrimonios celebrados en Cartago por más de 25 años, y que este, al igual que las demás piezas del disco son "...realmente el sentimiento tico de la música, es el sonido que se le ha dado a nuestra música, el sonido que conocemos desde hace muchos años, el sonido que cuando lo escuchamos fuera de nuestras fronteras, hace brotar lágrimas de recuerdos de nuestros ojos..." (14). 

Para 1981, en Cartago se estaba concretando un movimiento para resucitar las obras musicales del Maestro Luis Valle Martínez, especialmente en lo referente a zarzuelas, que fueron presentadas por la Compañía Lírica de Turrialba (16). 

En tiempos recientes, Sueño Nupcial se ha publicado e interpretado en varias ocasiones por agrupaciones como la Orquesta Provincial de Cartago, y se encuentra disponible en diversas plataformas digitales como YouTube y Spotify, permitiendo que las nuevas generaciones sigan descubriendo la belleza de este vals eterno. 

Para concluir me gustaría ofrecer una reflexión, pero considero más oportuno tomar prestadas las palabras de las personas que hicieron posible este trabajo, quienes nos enseñaron que: Sueño Nupcial sobrevive como el recuerdo lacerante de una engañosa ilusión que, de no haber sido llevado al pentagrama por el dolor de un galán desplazado, jamás habría permitido que tantas parejas amenizaran sus mejores minutos a través de más de medio siglo, cantado y tocado por las manos de mujeres que, con la maestría y delicadeza con que lo hacían las damas en las noches de la capital, lo convirtieron en un enjambre de matizadas mariposas. 

Es una melodía que nos transporta a la majestad de la inolvidable Cartago, la primorosa ciudad de las neblinas, cuando existió Cartago. Al escucharla, se ensancha el corazón y vuela el pensamiento en alas de la ilusión, devolviéndonos la paz y la probidad de una Costa Rica vieja frente a la incertidumbre del presente; para el tico, este no es solo un vals, sino la causa de un nudo en la garganta que hace renacer recuerdos de la infancia y de la escuela. Es el sentimiento puro de nuestra pequeña tierra; un sonido que, cuando nos alcanza fuera de las fronteras, hace brotar lágrimas de recuerdos porque, al fin y al cabo, somos un país de sentimentales que llevamos a Costa Rica muy dentro del pecho. 

Ofrezco este trabajo como tributo a su memoria como hombre excepcional, al cumplirse 140 años de su natalicio, a quien pasó por este mundo y nos saturó con su valioso ejemplo. 


Referencias

1. Barquero S., D. (1958, 11 de julio). CONCIERTO EN HOMENAJE AL GOBERNADOR. La Prensa Libre, 19. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201958/La%20Prensa%20Libre_11%20jul%201958_Parte3.pdf

2. Coto-Monge, R. (1988). De tusayeguas y majabarros. Editorial Cultural Cartaginesa.

3. Don Vito. (1955, 10 de enero). La noche de Reyes en el portal de don Enrique. La Prensa Libre, 6. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201955/La%20Prensa%20Libre_10%20ene%201955_Parte1.pdf

4. Don Vito. (1957, 9 de enero). Noche de Reyes en un portal de Belén. La Prensa Libre, 3. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201957/La%20Prensa%20Libre_9%20ene%201957_Parte1.pdf

5. FamilySearch. (s.f.). José Luis Suplicio Valle Martínez (1885–1968). Recuperado de https://ancestors.familysearch.org/en/LVXP-CVT/jose-luis-supilcio-valle-martinez-1885-1968

6. Francis, M. (1965, 21 de noviembre). Concierto en homenaje a Sta. Cecilia. La República, 31. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20republica/la%20republica%201965/La%20Republica_%2021_2%20nov%20%201965.pdf

7. La Prensa Libre. (1910, 9 de agosto). Arte nacional. La Prensa Libre, 3. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201910/LA%20PRENSA%20LIBRE_9%20AGO._1910.pdf

8. La Prensa Libre. (1910, 17 de setiembre). Nuevo vals. La Prensa Libre, 3. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201910/LA%20PRENSA%20LIBRE_17%20SET._1910.pdf

9. La Prensa Libre. (1911, 1 de marzo). Dos valses. La Prensa Libre, 3. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201910/LA%20PRENSA%20LIBRE_12%20AGO._1910.pdf

10. La Prensa Libre. (1911, 3 de mayo). En el Variedades. La Prensa Libre, 3. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/La%20Prensa%20Libre%201911/LA%20PRENSA%20LIBRE_3%20MAY._1911.pdf

11. La Prensa Libre. (1911, 12 de agosto). Circo Shipp. La Prensa Libre, 3. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/La%20Prensa%20Libre%201911/LA%20PRENSA%20LIBRE_1%20MAR._1911.pdf

12. La Prensa Libre. (1952, 30 de octubre). La Orquesta Típica Nacional dará un concierto mañana en Turrialba. La Prensa Libre, 6. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201952/La%20Prensa%20Libre_30%20oct%201952_Parte1.pdf

13. La Prensa Libre. (1956, 27 de noviembre). Homenaje a don Luis Valle M., 8. https://www.sinabi.go.cr/ver/biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201956/La%20Prensa%20Libre_27%20nov%201956_Parte2.pdf

14. La Prensa Libre. (1972, 12 de agosto). “Santa y Bella” ¡un señor disco!!. La Prensa Libre, 19. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20republica/la%20republica%201972/La%20Republica_12_2%20ago%201972.pdf

15. La República. (1952, 30 de agosto). CONCIERTO del Ministerio de Agricultura. La República, 13. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20republica/la%20republica%201952/La%20Republica_30%20ago%201952.pdf

16. La República. (1981, 19 de abril). Resurrección de Valle. La República, 14. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20republica/la%20republica%201981/La%20Republica_19_2%20abril%201981.pdf

17. Lootz, J. (1910, 13 de agosto). Programa. La Prensa Libre, 2. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201910/LA%20PRENSA%20LIBRE_13%20AGO._1910.pdf

18. Lys. (1910, 9 de octubre). Arcano. Páginas Ilustradas, (253), 10. https://www.sinabi.go.cr/ver/biblioteca%20digital/revistas/paginasilustradas/paginas%20ilustradas%201910/ia-Paginas%20ilustradas%20AnoVII%209%20oct%201910.pdf

19. Monestel V., B. (1950, 2 de diciembre). Audición de la Orquesta Típica Nacional. La Prensa Libre, 7. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201950/La%20Prensa%20Libre_2%20dic%201950.pdf

20. Murillo M., C. (1950, 15 de junio). Voces de aliento para su meritorio labor. La Prensa Libre, 9. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201950/La%20Prensa%20Libre_15%20jun%201950.pdf

21. Padilla, O. (1910, 18 de agosto). Historia romántica de "Sueño Nupcial". La Prensa Libre, 2. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201910/LA%20PRENSA%20LIBRE_18%20AGO._1910.pdf

22. Solórzano, M. (1909, 10 de diciembre). Sueño Nupcial. Arte y Vida, (14), 3. https://sinabi.go.cr/biblioteca%20digital/revistas/arteyvida/arteyvida1909/01k-Ano%201%20-%20n.%2014.pdf

23. Redondo García, H. (1985, 20 de abril). Homenaje póstumo al Prof. Luis V. Martínez. La República, 39. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20republica/la%20republica%201985/La%20Republica_20_2%20abril%201985.pdf

24. Rojas C., R. (1909, 11 de setiembre). Sueño Nupcial. La Prensa Libre, 3. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/La%20Prensa%20Libre%201909/LA%20PRENSA%20LIBRE_11%20SET._1909.pdf

25. Zavaleta, J. A. (1958, 1 de abril). La Semana Santa cartaginesa. La Prensa Libre, 2. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201958/La%20Prensa%20Libre_1%20abril%201958_Parte1.pdf



Anexo: Letra Original de "Sueño Nupcial"


Con cariño sin igual

á una mujer ideal

mi corazón le di;

y Ella tuvo para mí,

con virginal pasión,

la dulzura ingénua de su amor.


Y hoy he venido aquí á sufrir

la burla que un rival

con la risa del metal,

que en argentinas voces de placer,

canta el canto seductor de la mujer.


Díganla mi amor

esas notas que el dolor

va dictando á mi mano empapada en hiel;

y mi último adiós

con temblante y débil voz,

lleve también mi perdón.


Te perdono, sí, mujer amada,

pues comprendo no has de ser feliz.

Mujer:

el esposo á que hoy te entregas

con mentido y falso amor,

encenderá tu codicia,

tus ansias febriles, de lujo, de inútil riqueza,

mas ahogará esos ensueños

la amarga tristeza de tu corazón.


Entonces recordarás

al amante que hoy por tí

ahoga su pena en los locos delirios del vals,

y tus ojos han de ver

la espantosa realidad de tu Sueño Nupcial. (18)



Textos originales:

"Sueño Nupcial

A José Ramón Gutiérrez y Getrudis J. de Gutiérrez

Son las ocho. Vense llegar á la sala del desponsorio dos simpáticos jóvenes, llenos de vida, llenos de esperanzas y pletóricos de amor......

Dos corazones antes separados, y ahora unidos mutuamente, formando uno solo que hará frente á las miserias humanas, que rechazará impunemente los sinsabores de la vida, para formar un hogar feliz y modelo, do el amor revoloteará por doquiera y la dicha encontrará albergue en esas almas hoy confundidas por el dulce lazo del matrimonio.

Entran risueños, entran triunfantes, como el general vencedor á una población y saludado con un himno patriótico. Así, aquellos vencedores del amor, son recibidos con entusiasmo por los melodiosos acordes de una orquesta, por los suaves arpegios de un vals......

Ah! es una composición de un joven artista, es la producción, quizá de un Sebastián Bach, de un Haydn ó un Mozart...... sí, es la sublime inspiración musical de Luis Valle, es "Sueño Nupcial"......

Cuanta dulzura encierran esas palabras, cuánta felicidad auguran para esos protegidos de Juno, en que el sueño nupcial por mucho tiempo vaticinado, hoy se ha convertido en realidad.

Ramón Rojas C.

Cartago, setiembre de 1909"

Rojas C., R. (1909, 11 de setiembre). Sueño Nupcial. La Prensa Libre, 3. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/La%20Prensa%20Libre%201909/LA%20PRENSA%20LIBRE_11%20SET._1909.pdf 


"Arcano

Para Páginas Ilustradas

Hay luna de una suavísima claridad; parecen más blancas las camelias y las rosas del jardín. Hay música en la sala. Lloran los violines... Es que tocan el Sueño Nupcial, ese vals lento, todo hecho de lágrimas y sollozos. Esa luna y ese vals me hacen daño. Oigo su voz muy cerca, su dulce voz que dice tantas cosas bellas, siempre tristes... es el «Nocturno de Silva». Y eran una, y eran una sola sombra larga!

¡Oh, la inmensa melancolía de esos versos hechos para oprimir corazones, para recordar épocas en que se fué amada bajo la radiosa claridad de una luna de plata!

Noche blanca! Luna pálida, no alumbres mis lágrimas, mira que tengo el alma enferma. Y aquel hombre dijo que me amaba; y mientras vibraban sus frases ardientes, estábamos los dos muy juntos, tan cerca de sus ojos, que sentía su fuego. Mi mano palpitaba entre las suyas como una ave asustada... pero tuve el valor de sonreír, de sonreír mientras resonaban las notas sollozantes del Sueño Nupcial.

Después bailaron. Yo también me deslicé como una sombra. Seguí sonriendo y él me decía más y más que me amaba con su alma entera. Y como la gente nos miraba, yo trataba de aparecer serena, aunque mis dedos yertos martirizaban un ramo de violetas que tenía en el corpiño. ¡Oh la lucha espantosa de aquel instante!

— Pero respóndeme, dime qué hay bajo el azul de tus ojos indiferentes? ¿Me quieres como yo te adoro?... oye, escucha, te amo! Y las palabras se confundían con los gemidos del vals lento, y yo callaba bajo mi sonrisa forzada, y el pobre corazón estallaba en lágrimas que no subían á los ojos.

— No me contestas? Ríes siempre con esa risa maldita... es que no tienes corazón? Está bien, te olvidaré, te arrancaré del alma, fría y cruel!

Seguía la música desgranando suaves y dulces notas. Y eran una sola sombra, nuestra sombra bajo aquella claridad de plata. Pensé en que sería muy dulce morir allí cerca de sus ojos negros, de sus labios rojos, llena el alma toda de aquel amor silencioso...

Y lentamente, como empezó, el vals triste, aquel vals hecho de suspiros, aquel Sueño Nupcial desvanecido, fué apagándose, agonizando junto con mi sonrisa mentirosa, y de todo no quedó sino la luna, allá en el cielo lleno de luz, la confidente de mis penas, la que hacía más blancas las camelias y rosas del jardín, y el dolor de una vida tronchada en plena florescencia, en el corazón todo negro, todo abismo!

LYS.

Marzo 14—1909.

Nota de la Dirección. — Corresponde el pseudónimo de Lys á una de las mujeres más bellas y más dulcemente inteligentes que atesora el país. Su nombre es LYDIA FOSTER. Sabíamos de antaño que no se conformaba con sentir como ella sabe hacerlo, las grandes emociones de la vida, y consignaba por escrito la hermosura de sus impresiones. Pero la timidez natural en nuestras mujeres —que es preciso vencer á todo trance si queremos dar la natural expansión á sus capacidades intelectuales— hizo dormir en el silencio la frescura de tan bellas páginas.

Al jardín de sus encantos hemos ido con nuestra insistencia á despertarlas; y hemos obtenido de la bella y delicada amiga la autorización para publicar este sentido trabajo, y para revelar el hechizo de su nombre.

Esta Revista está de plácemes."

Lys. (1909, 14 de marzo). Arcano. Páginas Ilustradas, 7(253), 10. [Publicado originalmente el 14 de marzo de 1909; reproducido el 9 de octubre de 1910]. https://www.sinabi.go.cr/ver/biblioteca%20digital/revistas/paginasilustradas/paginas%20ilustradas%201910/ia-Paginas%20ilustradas%20AnoVII%209%20oct%201910.pdf


"Sueño Nupcial 

A su autor Luis Valle 

En los certámenes de ARTE Y VIDA 

Las notas de tu vals son quejumbrosas; tienen la tristeza indecible de un alma enferma, que llora en las asfixias de una torpe desilusión..... 

En él está tu sentimiento extraordinario, la incomparable belleza de tu abnegación sublime: canta tu corazón y le acompaña la dulce lira de tu alma.... 

La noche que le oí por vez primera, lo ejecutaba mi adorada en el piano: la encontré sublimemente ideal; las delicadas notas que se escapaban de aquel teclado herido por sus diminutas manos, semejaban un enjambre de matizadas mariposas, que en armoniosa algarabía, batían sus alas al unísono compás del sentimiento tuyo..... 

¡Qué bello vals! ¡Cómo hace vibrar las fibras del corazón humano! 

¡Bendita la hora en que tu sentimiento pulsó la lira de tu alma!..... 

MARIANO SOLÓRZANO 

Alajuela, nov. de 1909."

Solórzano, M. (1909, 10 de diciembre). Sueño Nupcial. Arte y Vida: Quincenario de Arte, Teatros, Espectáculos y Actualidades, (14), 3. https://sinabi.go.cr/biblioteca%20digital/revistas/arteyvida/arteyvida1909/01k-Ano%201%20-%20n.%2014.pdf


"Arte nacional

Muy popular se ha hecho el valse “Sueño Nupcial” del músico cartaginense don Luis Valle. El domingo en la noche era tocado casi al mismo tiempo, en La Europa, en La Magnolia, en el Imperial y en el Variedades."

La Prensa Libre. (1910, 9 de agosto). Arte nacional. La Prensa Libre, 3. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201910/LA%20PRENSA%20LIBRE_9%20AGO._1910.pdf


"Programa

de la música que se ejecutará en el

Recreo

de mañana domingo 14 de agosto de 1910 en el

PARQUE DE MORAZAN

1a. — París Bruxelles, Marcha Turine.

2a. — Un Concierto en el Bosque, Obertura Maye.

3a. — Fausto, Fantasía Gounod.

4a. — Sueño Nupcial, Valse. L. Valle.

Retreta

que se dará mañana en la noche, á las 8 p. m. en el

PARQUE CENTRAL

1a. — Varsovia, Gran Polonesa de Concierto, Turine.

2a. — La Princesa amarilla, Obertura. Saint Saens.

3a. — En la selva, Esquicio sinfónico con Oboe Solo, Andrieu, Solista, don Ernesto Alvarado.

4a. — Fantasía española. Gevaert.

5a. — Segunda Rapsodia Húngara. Liszt.

El Director General,

J. LOOTZ."

Lootz, J. (1910, 13 de agosto). Programa. La Prensa Libre, 2. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201910/LA%20PRENSA%20LIBRE_13%20AGO._1910.pdf


"HISTORIA ROMÁNTICA DE "SUEÑO NUPCIAL"

[FANTASIA]

Y fue en el tiempo en que existió Cartago.

Y fue una noche de neblina como la mayoría de aquellas noches que arrullaron el sueño de la vieja madre.

Celebrábase la boda de una linda mujer. Luz y flores enguirnaldaban la mansión en que Eros había por esta vez improvisado un templo á su divino oficio.

Cuando de la boca del fraile salieron á medio mascullar las últimas sacramentales palabras; cuando todo el mundo esperó las notas de esa marcha nupcial con que tenemos por costumbre rematar todos los matrimonios, algo más dulce, más suave, principió á hacer sentir su emocionante vibración en los oídos. Los concurrentes se miraron sin comprender. Quién dió permiso á aquel mancebo para llegar ahí, á ejercitar sus aficciones musicales en una oportunidad tan inoportuna?

Alguien le reconoció: Valle!......

Pero estaba inconocible. Muy pálido, muy ojeroso, muy triste, él, de su yo alegre siempre, y decidor, y festivo.

Tras la sorpresa de los primeros transportes, y en vista de la obcecación del músico por no abandonar el teclado, se produjo el silencio.

Entonces comenzaron á desarrollarse, como manojos de seda, los acordes de ese vals con que lucís vuestras aptitudes, lindas mujeres capitalinas, que no pensáis en el dolor de quien tradujo en signos musicales los estertores de su espíritu.

Valle amaba á una mujer: precisamente la misma que ahora concluía de jurar fidelidad eterna á su esposo. Ella también lo amaba, cuando de novios el artista la ofreciera, en la bullente jarra de su corazón, toda la espiritual ambrosía de sus ensueños pasionales.

Pero, como lo he dicho, él era artista. Grave pecado, á fe, cuando se trata de reducir á hechos aquella jaulada loca de fantásticas quimeras que un tiempo nos esbozara la pasión.

Un artista! Bien es cierto que su honradez no tenía mácula. Bien es cierto que si sus producciones musicales anduviesen escritas al dorso de billetes de banco, su prestigio y su nombre alcanzaran sin duda las cumbres de la consideración social y del respeto.

Pero, faltaba el gran tópico; el incentivo poderoso de las fuertes pasiones: el Dinero.

Y lo peor del caso fué que este llegó.

Pero llegó, no en forma de alado querubín, ligero como una mariposa, sino personificado en mofletudo y sanote ricachón; no como llegaría de país distante príncipe portador de la buena ventura á quien recibimos en la escalinata y hacemos subir sobre damascos, no sea que se marchite la brevedad de sus piesecitos infantiles; sino más bien en caracter de intruso que, habiendo hecho su arribo por la cocina, viene ofreciendo á la bonachona mamá su brazo y sus sonrisas, para que la prosaica señora lo presente á su hija.

Presentación que fué la nube negra del amoroso idilio.

Esa noche, El encontró que las caricias de Ella habíanse esfumado; y Ella, á su vez, reparó en que El no se había limpiado las botas.

Y como cuando queremos ponerle barreras á la franca explosión de los sentimientos, el corazón oprimido no musita palabra, ni una palabra se dijeron aquella noche, de las tántas que á borbotones perlaban musicales sus entrevistas. Ah!...... Cuán fácilmente enmascaramos, cuando queremos hacerlo, con mentiras desdeñosas, los labios en cuyas comisuras está floreciendo como una rosa eucarística, el ósculo bendito!

Rompieron, pues; bastaron pocas palabras. Retiráronse en silencio, Ella desmadejando en su concuencia dolorosas reflexiones; El interrogando á las sombras: Qué tendrá mi adorada?

Después...... el tiempo. Quién detiene su curso?

No se volvieron á ver en varios días. Uno de tántos, alguien le anunció á Valle la próxima boda de la que fuera su prometida. Exhabrupto, como habría recibido una traidora puñalada, cayó la noticia sobre el enamorado músico. Ella!...... Pero sería cierto? Puede enfriarse de ese modo, y caer nieve de olvido, así, tan pronto, sobre la llamarada volcánica de una alma que nos juró hace muy poco fidelidad y adoración eternas?

Nadie lo dudaba, fuera de él. El no pudo resignarse: trató de tomarlo á risa, á broma de los buenos amigos; y quiso hasta ensayar una carcajada, pero fue inútil: la carcajada resonó tan espantosa, que más pareció rugido de una fiera al sentir el perdigón taladrarle las entrañas.

Guardó silencio de tumba. En esos días nadie volvió á verlo por ninguna parte.

Hasta esa noche de la boda de su novia. Sobrecogidos los circunstantes, escuchaban preludiar los primeros compases de una, al parecer, improvisación elocuentísima. Luego empezó el vals; y asociadas á las notas, formando conjunto desgarrador, algo que á ratos simulaba arrullo, imprecación á ratos, y delirante estrépito de maldiciones: esta letra que reproduzco, lamentando no transcribir al mismo tiempo la música, más esperando que vosotros la cantaréis en asocio de las palabras.

Con cariño sin igual

á una mujer ideal

mi corazón le di;

y Ella tuvo para mí,

con virginal pasión,

la dulzura ingénua de su amor.

Y hoy he venido aquí á sufrir

la burla que un rival

con la risa del metal,

que en argentinas voces de placer,

canta el canto seductor de la mujer.

Díganla mi amor

esas notas que el dolor

va dictando á mi mano empapada en hiel;

y mi último adiós

con temblante y débil voz,

lleve también mi perdón.

Te perdono, sí, mujer amada,

pues comprendo no has de ser feliz.

Mujer:

el esposo á que hoy te entregas

con mentido y falso amor,

encenderá tu codicia,

tus ansias febriles, de lujo, de inútil riqueza,

mas ahogará esos ensueños

la amarga tristeza de tu corazón.

Entonces recordarás

al amante que hoy por tí

ahoga su pena en los locos delirios del vals,

y tus ojos han de ver 

la espantosa realidad de tu Sueño Nupcial.

Tras los últimos ecos de la música, un malestar horrible se había adueñado de todos los concurrentes. Los desposados no se encontraban allí. Un carruaje se perdía en la distancia poblando de ruidos misteriosos la majestad de la noche, de aquella noche de Cartago, cuando existió Cartago, la primorosa ciudad de las neblinas, la inolvidable Cartago.

El "Sueño Nupcial" del artista, habría seguido siendo un sueño, á no haberlo llevado su autor al pentagrama, como recuerdo lacerante de su engañosa ilusión. Mas nunca su autor creyera oírle ejecutar por manos de mujeres, con la maestría y delicadeza con que lo hacen nuestras féminas en las noches de la capital.

De saberlo, no habría escrito su música.

Oscar Padilla"

Padilla, O. (1910, 18 de agosto). Historia romántica de "Sueño Nupcial". La Prensa Libre, 2. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201910/LA%20PRENSA%20LIBRE_18%20AGO._1910.pdf 


"Circo Shipp

Inmensa concurrencia hubo anoche en la función de estreno de este circo. Desde temprano de la noche se agotaron las localidades. Los palcos y lunetas estaban ocupados por gentes de nuestra buena sociedad; la galería estaba colmada de muchachos alegres, y había mucha gente de pie, habiendo tenido la empresa que dejar de vender entradas porque ya no había lugar para más.

Todos los números presentados fueron notables, sobresaliendo el de las barras fijas, el de Trapnell en el trapecio, así como el de los contorsionistas y el de juegos acrobáticos de salón, los que estuvieron ejecutados con suma habilidad y limpieza.

Los payasos estuvieron graciosos y oportunos y sobresalieron en el vals “Las Patinadoras”, que tocaron con los cascabeles.

Gustó también mucho la bella Virginia, en su hermoso caballo alazán oscuro, diestramente educado. Es un bello é inteligente bruto.

Pero lo que causó el delirio en la concurrencia fue la marimba guatemalteca, que nos demostró la riqueza armónica de ese instrumento, que así se presta á las modulaciones más suaves y delicadas como á las notas más vigorosas, haciendo el efecto de un conjunto orquestal en el que se oyen la dulce voz de la mujer, la riqueza de sonidos del violín concertino ó las graves y sonoras notas de los bajos. Estuvo desempeñada por cuatro ejecutantes, que tocaron primero un bello two-step, llamado el Rainbow, (Arco Iris) y luego la Viuda Alegre, dándole tal expresión y colorido á la música, que el público se sintió encantado y electrizado. El entusiasmo fue grande y los aplausos numerosos.

Para esta noche anunció la compañía un variado programa, y se tocará en la marimba nuestro ya célebre Sueño Nupcial, del artista cartaginés Luis Valle, á cuya sola perspectiva no más se llenará el circo esta noche.

Felicitamos á la Compañía por el triunfo de su función de estreno, que nos augura una buena temporada."

La Prensa Libre. (1910, 12 de agosto). Circo Shipp. La Prensa Libre, 3. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/La%20Prensa%20Libre%201911/LA%20PRENSA%20LIBRE_1%20MAR._1911.pdf


En la sección "Crónica":

"Nuevo vals

Sueño Nupcial" tendrá un hermano. Don Luis Valle acaba de componer un bellísimo vals, que según el parecer de la gente que entiende, es superior al conocido Sueño Nupcial.

Se llama "Aún" también nos dicen que lo ha vendido á una casa editora de Italia.

Ojalá que pronto podamos oír la segunda creación de Valle."

La Prensa Libre. (1910, 17 de setiembre). Nuevo vals. La Prensa Libre, 3. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201910/LA%20PRENSA%20LIBRE_17%20SET._1910.pdf

Una búsqueda en Google revela que la partitura se encuentra en la Biblioteca Virtual Musicológica Juan Meserón, y menciona que es un vals de 3/4, para banda, con la nota general ""Con mucho aprecio para mi amigo Roque Zúñiga C., de Bernardo Ramírez".

http://orpheus.ucv.ve/bvmjm/manuscripts/view/1377


"Crónica

Dos valses

En la retreta del miércoles la banda tocó un precioso vals compuesto por don José Campabadal, y que gustó mucho á los concurrentes.

En la de esta noche se tocará el “Sueño Nupcial”, del cartaginés Luis Valle.

Bien por el arte nacional."

La Prensa Libre. (1911, 1 de marzo). Dos valses. La Prensa Libre, 3. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201910/LA%20PRENSA%20LIBRE_12%20AGO._1910.pdf


"En el Variedades

Por razón del estreno de la marimba guatemala, el teatro se llenó en las dos tandas.

El primer número del programa fue desempeñado por la marimba, con la sinfonía “Poeta y Aldeano”. Siguieron números de cinematógrafo y de contorsionismo.

La marimba ejecutó “La Viuda Alegre”, “Jota Aragonesa”, “Moon Light”, “Sueño Nupcial” y la “Marcha Republicana”.

Para esta noche habrá función con variedad de programa. La pareja “Iberia” debutará el próximo domingo con el baile “El Panadero”."

La Prensa Libre. (1911, 3 de mayo). En el Variedades. La Prensa Libre, 3. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/La%20Prensa%20Libre%201911/LA%20PRENSA%20LIBRE_3%20MAY._1911.pdf


"Voces de aliento para su meritorio labor, recibe la "Orquesta Típica Nacional"

Audición de la Orquesta Típica Nacional

La "Orquesta Típica Nacional" ha comenzado a recibir la voz de estímulo de estimables personas. A continuación publicamos la carta que literalmente dice:

Heredia, 10 de junio de 1950. Conjunto Típico de Música Costarricense. Radio City, San José.

Señores de mi aprecio: El programa de música criolla, que con artistas nacionales nos deleita la Estación Radio City en las noches de los jueves es sin duda alguna el mejor programa que se radia en Costa Rica y un triunfo del Sr. Múrolo y de ese Conjunto artístico musical. Ese programa nos hace recordar aquellos tiempos felices de la Costa Rica de antaño cuando al compás de los "pasillos", "valses" y "mazurcas", se ensanchaba el corazón y volaba el pensamiento en alas de la ilusión.

¡Oh tiempos venturosos que se fueron dejándonos la nostalgia de las viejas casonas con sus trojes repletas, donde se respiraba la paz, el amor y la tranquilidad. Donde aquellas gentes con la probidad y nobleza de sus costumbres y la modestia y sus tantas virtudes, nos hacen añorar con pesadumbre, que tan pronto se haya marcado ese cambio fatal, de las venturas de ayer a la incertidumbre del presente. ¡Oh la Costa Rica ejemplar que se ha ido, hundiéndose poco a poco en el torbellino de las pasiones, al ritmo de "guarachas" y de "congas"!. Ya no queda más consuelo que el recuerdo de aquella etapa de nuestra vida y por eso esperamos las noches de los jueves para volver a sentirnos transportados a la Costa Rica vieja, la de pasillos, valses y mazurcas, la que forjó nuestras esperanzas y de la que siempre bendeciremos su recuerdo.

Los felicito y saludo afectuosamente, Carlos Murillo M..

Conforme dimos cuenta en nuestra edición de ayer, hoy a las 8:45 de la noche desde los micrófonos de Radio City, se llevará a cabo la cuarta trasmisión de la "Orquesta Típica Nacional", bajo el siguiente programa:

  • Orquesta Típica, Marcha de Leonardo Soto.

  • Ana María, Pasillo de Víctor M. Mora.

  • Don Bosco, Paso Doble de Mauro Montero.

  • Media Noche, Vals instrumentado en 1920 —Chaverri a petición.

  • Nera, Mazurca de Mauro Montero.

  • Sueño Nupcial, Vals de Luis Valle a petición.

El acto lo dedican sus integrantes a la prensa nacional, esperándose que mucho público escuchará esa audición, ya que las tres primeras tuvieron gran acogida. Por nuestra parte, agradecemos el homenaje que esta noche dedica "Orquesta Típica Nacional" a la prensa del país, y le deseamos un nuevo lauro para sus integrantes, que deseamos se repita en sus próximas presentaciones de los jueves en Radio City."

Murillo M., C. (1950, 15 de junio). Voces de aliento para su meritorio labor, recibe la "Orquesta Típica Nacional". La Prensa Libre, p. 9. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201950/La%20Prensa%20Libre_15%20jun%201950.pdf


"Esta tarde, a las 6:30 en Alma Tica, la Orquesta Típica Nacional dedicará su audición al Instituto Nacional de Seguros, por el estímulo que esa institución brinda al arte nacional.

El magnífico programa escogido por la Orquesta Típica Nacional para esta audición, es el siguiente:

  1. Marcha Don Bosco, Mauro Montero.

  2. Claudia, Mazurka, Roberto Rodríguez.

  3. Rayo de Luna, Melodía, Leonardo Soto.

  4. Sueño Nupcial, Vals, Luis Valle.

  5. La Canción del Montañés, Isaac Barahona (padre)."

Monestel V., B. (1950, 2 de diciembre). Audición de la Orquesta Típica Nacional. La Prensa Libre, p. 7. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201950/La%20Prensa%20Libre_2%20dic%201950.pdf


"CONCIERTO del Ministerio de Agricultura

Con la Orquesta Típica Nacional en la Voz del Trópico, sábado 30 a las 6 y media p. m.

— El Fin de una Vida. Marcha de Juan Rafael Sanabria, año 1903.

— Claudia. Mazurka de Roberto Rodríguez, año 1914.

— Rosas de Norgaria, vals de la Opereta de Julio Mata, año 1938.

— Tú Sabes. Tango de José Daniel Zúñiga, año 1930.

— Sueño Nupcial. Vals de Luis Valle, año 1903."

La República. (1952, 30 de agosto). CONCIERTO del Ministerio de Agricultura. La República, 13. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20republica/la%20republica%201952/La%20Republica_30%20ago%201952.pdf


"La Orquesta Típica Nacional dará un concierto mañana en Turrialba

Bajo los auspicios del Instituto de Educación y de la Filial de ANDE, la Orquesta Típica Nacional dará un concierto mañana en el Salón de Actos de la Escuela John D. Rockefeller de la ciudad de Turrialba. El acto se desarrollará bajo el siguiente programa:

I

Pueblo Turrialbeño, Paso Doble de Elpidio Salas.

Sueño Nupcial, Vals de Luis Valle.

Celia, Mazurka de Carlos Gutiérrez.

Alborada, Pasillo de Roberto Rodríguez.

Recuerdos de Padua, Vals de Manuel J. Freer.

Amanecer Guanacasteco, Poema de Roberto Cantillano.

II

Obertura en País Lejano de José D. Zúñiga.

He Guardado, Canción de Manuel Rodríguez Caracas.

La Guaria Morada, de los Talolingas.

Café Negro, Bambuco de Donato Salas.

Noche de Luna, Mazurka de Juan Rafael Sanabria.

El boyero, Canción Típica de José D. Zúñiga.

Aires Ticos, de Roberto Campabadal.

El Punto Guanacasteco."

La Prensa Libre. (1952, 30 de octubre). La Orquesta Típica Nacional dará un concierto mañana en Turrialba. La Prensa Libre, 6. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201952/La%20Prensa%20Libre_30%20oct%201952_Parte1.pdf


"La noche de Reyes en el portal de don Enrique

Pueda que mucho de todo lo tradicional de esta nuestra Costa Rica pasada, que aunque bastante de ello se ha perdido, por suerte algo de aquello innato aún va quedando, lo que tiene tanto de bonito e interesante por lo histórico en lo copiado de España, como también en lo agradable en el sabor y recuerdo grato de las cosas idas y poco vistas hoy, fiel reproducción de las sanas y buenas costumbres de antaño, y cuando en algo de eso estamos ahora, siguiendo y copiando fielmente aquellos días, nos hacen remembrar a la par que con sentimentalismo nostálgico un poco conservador, al volver la vista hacia ese ayer, lleno de ideas y diversiones sanas, a cambio de la pena y dolor que hoy sentimos con el ambiente malévolo e insano que se vive.

Decimos lo anterior bajo la impresión muy grata que recibimos la noche del pasado jueves seis, en la casa de la honorable familia de don Enrique Meza Sojo, con motivo al último día de su ya famoso y tradicional portal, y el Rosario del Niño que con fervor, seriedad y como homenaje al día de los Santos Reyes se rezó en esa noche.

De todo hubo ahí. Atenciones a granel; desde el aromoso vino; los bizcochos y confites de Cartago; los tamales con el aromático café y para terminar la popular y consabida chicha casera, q' en estas fiestas y rezos nunca ha de faltar. Como complemento a tan original, simpática y en confianza fiesta, amenizada fue por el conjunto de la ciudad de Cartago dirigido por el célebre compositor y músico nacional don Luis Valle M., a quien en esa noche tuvimos el honor de conocer, estando bajo su batuta los violinstas Jorge Mora P. y Roberto Valle, contrabajo Carlos Soto, flauta José Fonseca, pandereta José J. Valle M., soprano doña Flora Acuña de Pérez, bajo y barítono respectivamente Claudio Brenes R. y Francisco del Valle G., y como rezador Cleto Vega M.

Como amantes que somos de la buena y seria música, no pudo pasar desapercibido el vals inolvidable el Sueño Nupcial del mismo señor Maestro Valle y como eso, mucho nuestro de tantos compositores nacionales de luminosa y exquisita inspiración.

Como dato curioso podría observarse en aquel bien arreglado y dispuesto portal, todo lo que nuestras fértiles tierras nos dan. Los plátanos, bananos, guineos, naranjas, mandarinas, marañones, chayotes, ayotes, papayas, piñas, pejivalles, zapallos, camotes y mucho más que sería largo enumerar, y que como un rasgo de desprendimiento de la familia Meza, repartido todo fue entre sus invitados y gran parte para el Hospicio de Huérfanos. Así terminó esa agradable fiesta.

Para don Enrique, su señora doña Ana María y sus apreciables hijos, nuestras congratulaciones por su tradicional e inimitable portal, y que su buena y cristiana costumbre perdure en ellos por muchos años. Eso les decimos.

DON VITO"

Don Vito. (1955, 10 de enero). La noche de Reyes en el portal de don Enrique. La Prensa Libre, 6. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201955/La%20Prensa%20Libre_10%20ene%201955_Parte1.pdf


"HOMENAJE A DON LUIS VALLE M.

Con motivo de la bendición del nuevo órgano de la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles de Cartago, el domingo 25 de los corrientes, la Comisión Organizadora tributó cálido homenaje de reconocimiento al Profesor don Luis Valle Martínez, por su continua y eficiente labor de 46 años, realizada con sinceridad y entusiasmo como Maestro de Capilla de dicho Santuario. Una hermosa medalla de oro de veintiún quilates le fue colocada en el pecho por Monseñor Odio Herrera. La condecoración es una lira con la Virgen de los Ángeles, feliz realización de orfebres también cartagineses. Don Luis dio comienzo a sus labores el año 1910 y todavía hoy lo vemos con el mismo entusiasmo e igual responsabilidad cumpliendo con su deber como el primer día. Es un excelente compositor y algunas de sus piezas musicales han traspuesto los linderos de nuestra Patria para saturar otras latitudes del Hemisferio Occidental.

Sus colegas —que lo quieren, admiran y respetan— hicieron una visita sorpresiva a su residencia ese día en horas de la noche, ofreciéndole un concierto en que se tocaron precisamente, algunas de sus composiciones y entre ellas, Alegría en el Hogar, Manojo de Guarias, Sueño Nupcial, Serenata de la Zarzuela Gamonal de la Cruz, etc.. Estuvieron presentes en ese acto el Profesor don Jorge Mata O., el Prof. don José Fonseca, don Claudio Calderón, don Jorge Mora, don Julio Valle, don Jaime Valle, don Gustavo Silesky, don Francisco Valle, don Carlos Soto, don Roberto Valle, Srta. Consuelo Mata O., doña Myriam de Navarro, Presbo. don Alfonso Coto y Presbo. don Gonzalo Guerrero.

El Maestro don Luis Valle y doña Bertilia de Valle rodeados de sus hijos, Prof. don Roberto y doña Atilia del Valle, Prof. Srta. Lía Valle M., Prof. don Hernán y doña Soledad de Redondo, don Claudio y doña Argentina de Guzmán, doña Alma Valle v. de Freer, don Efraín y doña Stella de Leandro, don José Luis y doña Claudia de Valle, don Otto y doña Amalia de Rivera, don José María Valle M., sus 26 nietos, sus hermanos don José Joaquín Valle Martínez y Josefa Madriz Ch., recibieron asimismo el homenaje y en coros integrados por sus hijas, hicieron una acertada interpretación de la letra de sus composiciones, subrayando así el cariño hacia quien ha fundado un hogar modelo y lleno de virtudes."

Homenaje a don Luis Valle M. (1956, 27 de noviembre). La Prensa Libre, p. 8. https://www.sinabi.go.cr/ver/biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201956/La%20Prensa%20Libre_27%20nov%201956_Parte2.pdf


"RELIGIOSAS DE LA CIUDAD

Noche de Reyes en un portal de Belén

Como en otras veces y en la primera semana de enero en su Noche de Reyes, estuvimos el último domingo en el Rosario del Niño, en casa de la apreciable familia de don Enrique Meza Sojo en esta capital, ante su famoso y muy visitado Portal de Belén.

Selecta y muy culta concurrencia se dio cita en tal noche en la honorable y popular Pensión Meza donde dentro de los tantos concurrentes pudimos estrechar la mano de un honrado y genuino campesino a la usanza de antes, satisfacción muy grande que sentimos, un patriarca en toda la extensión de la palabra, invitado de honor, don Tino Abarca y su digna familia, vecinos de Concepción de Tres Ríos.

Siguiendo la tradicional y seria devoción de los rosarios, oímos a don Cleto Vega, conocido rezador de San Rafael de Oreamuno. Para mejor y más completo acompañamiento, la Orquesta del Maestro don Luis Valle de la ciudad de Cartago, llevó los acordes de sus melodías con gusto y perfección. Ahí una vez más apreciamos la dulce voz de la soprano doña Flora de Pérez; bajo, don Claudio Brenes y tenor don Carlos Fernández; violines, don Roberto Valle y don Jorge Mora; flauta, don José Fonseca; contrabajo, don Carlos Soto; pandereta, don José J. Valle; todos dirigidos desde el armonio por el competente músico y compositor don Luis Valle, el autor del dulce y emotivo vals “El Sueño Nupcial”, inolvidable producción de 1908 y q’ a la luz de aquellas lunas, alborozadamente le escuchamos y tarareábamos de 1915 al 25.

Además de lo que debidamente ya está arreglado para estas clases de actos, se oyeron los villancicos compuestos exprofeso para esa noche de don Francisco Brenes Valle, bonitos, suaves y agradables. Razones todas para testimoniar una ocasión, más las espontáneas felicitaciones a tan acoplado y bien entendido grupo orquestal.

Para don Enrique y su señora doña Ana Mora de Meza, don Enrique Meza Mora y señora doña María Coogui de Meza, don Edgar Martínez y señora doña Alice de Martínez y señorita Flor de María Meza Mora, nuestros agradecimientos por sus sinceras atenciones y al mismo tiempo sinceras felicitaciones, ya que con esta vez han llegado a los quince años de la legendaria y tradicional devoción, que el Cielo les dé tranquilidad y bienestar para seguir mientras podamos, admirando en su digno hogar tan simpáticas y recordadas devociones, de un antaño que parece que al olvido ya va llegando.

Hasta en otra, si Dios lo quiere.

Don VITO."

Don Vito. (1957, 9 de enero). Noche de Reyes en un portal de Belén. La Prensa Libre, 3. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201957/La%20Prensa%20Libre_9%20ene%201957_Parte1.pdf


"TARDES DE LA PRENSA LIBRE

La Semana Santa cartaginesa

— V —

“¡Perdón oh Dios mío!

Perdón e indulgencia;

Perdón y clemencia,

Perdón y piedad”...

Y el eco de los cantos en los Ángeles y en el Convento, en el Carmen y en María Auxiliadora, donde las Betlemitas y en el Asilo de la Vejez, se oía desde la primera hora del Lunes Santo, porque todos los templos tienen sus misas temprano y hay fieles en todos ellos acudiendo al confesor para cumplir con el mandamiento de la comunión cuaresmal.

Las procesiones de San Pedro, el viejo santo de las luengas barbas blancas y las inmensas llaves de la puerta del cielo; la de San Juan, con su cáliz en la mano temblante, porque, efectivamente se le movía más de la cuenta debido a que la muchachada que portaba en andas al santo evangelista siempre iba en marcha desigual, provocando movimientos, o “quieras que no”, de la imagen.

Pero la Procesión del Señor de los Azotes, saliendo de Los Ángeles, no era ni es para olvidarla. En ella ponía don Rafael Mata todos sus empeños de buen mayordomo, en tanto que Rafael Garro y otros pueblanos, se esforzaban porque fuese ostentosa, así la presidiera el Padre don José Joaquín Calderón, como que se encargara al Padre Abel Castillo, entonces en sus mocedades, para que fuese tras de la imagen del Nazareno atado a la columna.

Miles de personas seguían a la Banda Militar, colocada inmediatamente detrás del Nazareno. Rezaban y cantaban el perdón Oh Dios mío, yendo por la Calle del Cementerio o por la Real, hasta la esquina noroeste de las ruinas de la Parroquia, donde la familia del coronel Patricio Arias tenía su casa de madera. Doblaba para ir pasando por la botica Central, hasta la escuela Esquivel y de allí tomar ruta al este, pasaba por la Puerta del Perdón del templo de San Francisco e iba hasta la plaza de La Soledad, en cuya explanada en ocasiones las niñas Céspedes Valerín situaban un altar, Consuelo Mata Oreamuno cantaba acompañada al armonium por don Luis Valle Martínez —el autor del vals Sueño Nupcial con que tantos enamorados han amenizado algunos de sus mejores minutos a través de más de medio siglo— y de nuevo se ponía en marcha la procesión para volver a Los Ángeles, en donde, generalmente un lego capuchino rezaba el santo rosario, tras del cual otro sacerdote de la seráfica Hermandad hacía el sermón.

Recuerdo que hallándose todavía al norte de la basílica de hoy, el pequeño santuario provisional donde se tuvo a la Virgen de los Ángeles después del terremoto, mientras que el padre predicador hacía su panegírico con voz que no necesitaba de altoparlantes para que se oyese a una cuadra fuera de la Iglesia, comenzaron unas viejecitas, creo que Las Polas, a toser. El padre Calderón, cansado de aquellas tosecillas necias que más parecían los titicuaricas que diez aparatos de trasmisión telegráfica, perdió la paciencia y en el momento en que se dirigía a las mujeres para que dejaran de toser o salieran del templo, una runfla de chiquillos de pecho comenzó a llorar a todo pulmón. Aquello fue el disloque. Sus ocho mujeres con sus güilitas llorones y las viejecillas de la garganta resfriada salieron a pito y caja, aunque enredándose en las faldas de las enaguas de quién sabe qué número de gentes arrellanadas sobre la madera del piso de la iglesia provisional.

Cuando terminaba el sermón seguía la bendición de Medidas de Jesús Nazareno y del Cristo Negro que había en Los Ángeles. Cada pedacito de cinta valía de un cinco para arriba, hasta donde la buena voluntad de cada cual y sus posibilidades, lo indicaran. Los Roldán, por ejemplo, sacaban de sus carrieles, lo mismo que Lina Córdoba, tamaños billetes y no le pedían vuelto al sacristán. Y algo por el estilo hacía doña Elodia Loaiza de Cruz y su suegra, doña Juanita Jiménez viuda de don Rafael Cruz: daban siempre “bastantico”.

Como abriéndose paso entre la niebla cartaginesa, las gentes iban dejando los jardines del santuario; cruzaban la plaza y cada mochuelo a su olivo, para estar, muy temprano, el Jueves Santo cogiendo misa, en los Oficios de ese que como uno de los tres grandes jueves del año, nadie solía —ni en pensamiento— dejar de consagrarlo por entero a Dios y a su Iglesia.

Nunca fui a los cultos del Jueves Santo donde los Salesianos, pero en cambio, a mi vecino, que era el templo del Convento, difícilmente faltaba. Muy temprano, a eso de las cinco y media ya veníamos Fabio y Chalo Coto, en ocasiones el hoy Padre Alfonso del mismo apellido y yo, de traer las vacas de La Pitahaya, para el ordeño y, antes de las siete, ojalá tenerlas de nuevo empotreradas, a fin de que, en dando último para la misa de siete, ya fuéramos camino al convento, en donde, de seguro, un montón de muchachos de entonces, como Vico Pacheco, Juan Echeverría, Edgar Vargas, los Marín, los Aragón y quién sabe cuántos más, nos habían tomado la delantera, presentándose a fray Ángel de la Pera y tomado de los inmensos armarios de la sacristía capuchina los trajes de monaguillos, así los rojos como los negros y los de color café, para participar en las ceremonias de la mañana, particularmente en la procesión al Santo Monumento, y a la comunión de los soldados romanos de la Hermandad del Nazareno, a quienes fray Zenón, su director, hacíales breve exhortación.

El monumento del Convento, erigido generalmente en la capilla del Nazareno, siempre gozó de fama por su tamaño y su belleza. En cambio, el de las Monjas era pequeñito; pero era esencia concentrada; ¡qué lindo siempre!

José Antonio Zavaleta"

Zavaleta, J. A. (1958, 1 de abril). La Semana Santa cartaginesa. La Prensa Libre, 2. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201958/La%20Prensa%20Libre_1%20abril%201958_Parte1.pdf


"CONCIERTO DE LA BANDA EN HOMENAJE AL SEÑOR GOBERNADOR DE CARTAGO

El próximo miércoles 16 de julio a las ocho de la noche en el Palacio Municipal de Cartago la Banda de la ciudad ofrecerá un homenaje al Gobernador de la Provincia Dr. Guillermo Meza y a la Corporación Municipal. El programa es el siguiente:

— EL CANTAR DE ESPAÑA. Poema estilo español, Daube Barquero S. —Obligado a barítono, Solista don Efraín Sequeira—.

— SANSON Y DALILA. Selección de la Ópera, C. Saint Sáenz.

— TOSCA, Selección de la Ópera, G. Puccini. Linda instrumentación del Maestro don Rosendo Freer. Padre de don Manuel J. Freer ex-Director de la Banda.

— SUEÑO NUPCIAL. Precioso vals del maestro cartaginés, don Luis Valle M..

El Director,

Daube Barquero S."

Barquero S., D. (1958, 11 de julio). CONCIERTO DE LA BANDA EN HOMENAJE AL SEÑOR GOBERNADOR DE CARTAGO. La Prensa Libre, 19. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20prensa%20libre/la%20prensa%20libre%201958/La%20Prensa%20Libre_11%20jul%201958_Parte3.pdf


"sociales

por myriam francis

Concierto en homenaje a Sta. Cecilia

Gran Concierto de Gala que ejecutará la Orquesta de cuerdas Radio Centro el domingo 21 de Noviembre en el Kiosco del Parque Central de la ciudad de Alajuela a las 11 horas, en homenaje a la Patrona de los músicos, Santa Cecilia. Bajo la Dirección del Prof. Carlos Torres Solano.

PROGRAMA — I Parte

— Eduardo Gómez Gallo; Pasodoble; J. de Orue.

— Sueño Nupcial, Vals; Luis Valle.

— Amor Jurado; Mazurka; Leticia Fonseca de Céspedes.

— Ivonne; Pasillo; Juan de Mata Montero.

— Nunca me dejes; Fox Trot; Gilberto Murillo.

II Parte

— Alicia, Fox Trot; X. X. X..

— Angela; Vals; B. Campos.

— Los Ojos de Adina; Danzón; Julio Barquero.

— Gentil Cubana; Son; X. X. X..

— Atenas; Polka; R. A. Fonseca.

Carlos Torres Solano

Director Orquesta Radio Centro"

Francis, M. (1965, 21 de noviembre). Concierto en homenaje a Sta. Cecilia. La República, 31. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20republica/la%20republica%201965/La%20Republica_%2021_2%20nov%20%201965.pdf


Santa y Bella” ¡un señor disco!!

Anoche, después de muchas horas de dura labor, de las carreras lógicas de nuestra actividad recibimos una gran sorpresa, la casa disquera nacional CBS-INDICA, nos había enviado el obsequio de un long play, que recién fue grabado y que ahora; precisamente hoy, está siendo puesto a la venta en todas las discotecas del país, su nombre: “SANTA Y BELLA”. Una preciosa portada con títulos al estilo renacimiento y con una linda rosa roja cubriendo casi la mitad del sobre del disco.

Con toda calma y sinceramente atraídos por la buena presentación del disco, comenzamos a oír tranquilamente su contenido, comenzamos por el tema que dio el nombre a este LP, “Santa y Bella”, canción que hemos cantado todos los ticos, tanto los hijos como los padres, primera impresión que nos formó un nudo en la garganta y renacieron recuerdos de nuestra infancia, de nuestra época escolar, pasaron los minutos y entramos al segundo zurco “Luna Liberiana”, la inigualable composición de Jesús Bonilla y que durante tanto tiempo ha sido la tonada que trataremos en cuanto nos encontramos fuera de nuestro país y aún aquí mismo cuando añoramos las pampas de nuestro querido Guanacaste, luego una sorpresa, “Sueño nupcial”, el vals que durante más de 25 años fue la marcha nupcial para todos los matrimonios celebrados en Cartago, de allí pasamos a un número que no conocíamos, a una melodía totalmente nueva para nosotros “Ensueño”, una composición de Alcides Prado, de la cual nos hemos enterado luego que su nombre se debe precisamente a que la melodía fue soñada por su autor y de madrugada fue escrita en su base principal.

Al llegar a este punto, comprendimos cuan grande es nuestra música, cuan diferente es el sonido de la música costarricense, porque no se trata simplemente de temas que luego escuchamos con deleite, como, Recordando mi puerto, He guardado, Caña Dulce, Amor de Temporada, Auroral y Leda, instituido este último como el vals de Costa Rica, sino es el sonido, los arreglos, la instrumentación, la interpretación, la manera de ejecutar la orquesta nacional; es realmente el sentimiento tico de la música, es el sonido que se le ha dado a nuestra música, el sonido que conocemos desde hace muchos años, el sonido que cuando lo escuchamos fuera de nuestras fronteras, hace brotar lágrimas de recuerdos de nuestros ojos, una sensación rara nos embargó en este momento y realmente hubiésemos querido llorar, para liberarnos de la gran presión que embargaba nuestra mente. Ya en Costa Rica, no se hacen sólo discos comerciales, discos de momento, sino también la música que hemos conocido, la música que realmente amamos, está siendo grabada, a un costo altísimo nos imaginamos, y esto nos llena de satisfacción, porque somos un país chico, porque somos una tierra de sentimentales, porque sentimos a Costa Rica muy dentro de nuestro pecho y cuando tenemos cosas como estas entre nuestras manos y sus notas llenan nuestros oídos y nuestro corazón, queremos más a nuestra pequeña tierra.

Gracias INDICA, gracias Alcides Prado, gracias Orquesta Nacional, gracias Autores, gracias a todos por habernos dado esta joya, ahora la más preciada de nuestra discoteca."

La Prensa Libre. (1972, 12 de agosto). “Santa y Bella” ¡un señor disco!!. La Prensa Libre, 19. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20republica/la%20republica%201972/La%20Republica_12_2%20ago%201972.pdf


"RESURRECCION DE VALLE.

En Cartago se está concretando un movimiento para resucitar las obras musicales del Maestro Luis Valle Martínez, que dejó mucho hecho en el mundo zarzuelero.

Valle nació en Cartago en 1885 y falleció en 1968. Estudió música con el maestro español José Campabadal y fue profesor de música en diversas escuelas cartaginesas y en el Colegio San Luis Gonzaga, así como Maestro de Capilla de la Basílica de Los Ángeles por muchos años.

Entre sus obras se encuentra el famoso vals "Sueño Nupcial" y la música de la zarzuela "El Gamonal de La Cruz", de aire cómico, en prosa y verso, escrita por Ernesto Ortega, que dentro de poco será representada por la Compañía Lírica de Turrialba.

Esta zarzuela tiene algunos pasajes muy bellos. La conocimos en parte en la vieja casona del Maestro, que estaba ubicada al costado sur de la vieja Plaza de La Soledad en Cartago (hoy Tribunales de Justicia). Se estrenó en 1931 y eran sus intérpretes el bajo Claudio Brenes, el barítono Salomón Brenes y los actores cómicos Rafael A. Navarro, Ernesto López, Carmen Rivera y Bértila Monge que hacían despanzurrar de risa al auditorio a través del único acto y 12 cuadros de la obra."

Resurrección de Valle. (1981, 19 de abril). La República, p. 14. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20republica/la%20republica%201981/La%20Republica_19_2%20abr%201981.pdf


"Homenaje póstumo al Prof. Luis V. Martínez

Hernán Redondo García 

Al cumplirse el centenario del nacimiento del Prof. Luis Valle Martínez, tributamos honor a este insigne benefactor e intelectual hijo predilecto de Cartago, quien silencioso y discreto, jamás ostentó orgullo o vanidad.

Nació el 20 de mayo de 1885, hijo del distinguido hogar formado por don José María Valle Madriz y doña Ramona Martínez Madriz. Fue un magnífico estudiante; desde muy temprana edad participó en la Banda Militar de su ciudad natal.

Fue discípulo del Maestro José Campabadal y con él se convirtió en organista y aprendió a tocar instrumentos de cuerda y caña. Ingresó al Magisterio Nacional como profesor en las Escuelas Ascensión Esquivel, Los Ángeles, Padre Peralta. Como compositor fue muy conocido por su música escolar y sacra.

Fue maestro de Capilla en la Basílica de Nuestra Señora de Los Ángeles durante cuarenta años y fundó un coro que interpretó parte de su mismo repertorio musical. Colaboró en fiestas patronales religiosas de los cantones y distritos de Cartago, entre ellos Cot, Paraíso, Pacayas, San Rafael de Oreamuno, Tierra Blanca, Agua Caliente, Tejar, Tobosi.

De su repertorio podemos citar "Manojo de guarias", "María" (Mazurca), "Aún", "Sueño nupcial", "Gertrudes", "Gamonal de la Cruz" (zarzuela), "Brisas del calvario", "Himno a la Escuela Padre Peralta", "Himno Carlos María Jiménez".

En 1912 casó con doña Bertilia Madriz Chavarría, siendo sus hijos Roberto, Juan Luis, Lía, Soledad, Argentina, Alma, Estela, José Luis, Amalia y José María, quienes heredaron de este distinguido compositor sus sabias enseñanzas.

Don Luis murió en 1968, un 21 de diciembre, mientras tocaba la misa en el coro de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, dejando un legado inapreciable de honestidad y espiritualidad que calará siempre con abundantes recuerdos en el corazón de sus treinta y nueve nietos, sesenta bisnietos, familiares y amigos.

Hoy ofrecemos tributo a su memoria como hombre excepcional, al cumplirse cien años de su natalicio, a quien pasó por este mundo y nos saturó con su valioso ejemplo."

Redondo García, H. (1985, 20 de abril). Homenaje póstumo al Prof. Luis V. Martínez. La República, p. 39. https://www.sinabi.go.cr/ver//biblioteca%20digital/periodicos/la%20republica/la%20republica%201985/La%20Republica_20_2%20abril%201985.pdf


"Sueño Nupcial" es una obra musical que hacía temblar de emoción a todas las damas de la Cartago ingenua y romántica, posterior al terremoto de 1910. Según la tradición esta inspirada composición, basada en una historia cierta, fue el producto de la decepción amorosa de un galán enamorado que, al sentirse repentina e inexplicablemente desplazado, virtió todo su dolor en el pentagrama.

La letra de la canción era muy dura y como el drama se vivía en el seno de muy estimables familias el autor se vio forzado a escribir una segunda letra, que seguramente no llegaba tan hondo de los corazones de los actores. Y gracias a un querido pariente que contó la historia con todos los románticos detalles, hoy podemos recordar partes de aquella primera letra, dolida y sentimental, que parece que decía así:


"Con cariño sin igual,

a una mujer ideal

mi corazón le di

y ella tuvo para mí

con virginal pasión,

la dulzura ingenua de un amor

y he venido aquí a sufrir

la burla que un rival

hacía a mi porvenir

y en las risas del metal

en argentinas voces del placer

cantó el canto seductor

dígale a mi amor

esas notas que el dolor

van cantando a...

Te perdono sí, mujer amada

pues comprendo que no

has de ser feliz, mujer,

al esposo que hoy te entregas

con mentiras y falso amor."

Fuente: Coto-Monge, R. (1988). Sueño Nupcial. En De tusayeguas y majabarros (pp. 148-149). Editorial Cultural Cartaginesa.


When Jose Luis Supilcio Valle Martinez was born on 20 June 1885, in Cartago, Cartago, Costa Rica, his father, Jose Maria Del Valle Madriz, was 24 and his mother, Maria Ramona Demetria Martinez, was 23. He married Josefa Francisca Bertilia Madriz Chavarria on 14 July 1911, in Cartago, Costa Rica. They were the parents of at least 3 sons and 7 daughters. He died on 21 December 1968, in his hometown, at the age of 83, and was buried in Cartago, Costa Rica.

Fuente: FamilySearch. (s.f.). José Luis Suplicio Valle Martínez (1885–1968). Recuperado de https://ancestors.familysearch.org/en/LVXP-CVT/jose-luis-supilcio-valle-martinez-1885-1968



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