La Fiesta del Mono entre los Téribes

Sobre la fiesta en sí, se ha rescatado el siguiente pasaje:

En los días de su apogeo, las fiestas del 4 de octubre dedicadas a su santo patrono, San Francisco, duraban en Térraba ocho días, y eran ocho días de borrachera casi general; de animación, riñas, peloteras y escándalo. Pero dejemos al propio don Pascual que nos cuente algo de estas fiestas:

"A mí me tocó —nos dice— ir una vez de cacería del mono, a esa sierra que ustedes ven allá. El mono, que traíamos ya depilado, destripado y ahumado, servía para que los truhanes se lo sentaran sobre la cabeza y sobre un sombrero cómico que se encasquetaba hasta las orejas; hecho este, ya de coraza de armadillo, ya de piel de venado, ya de nutria.

Los truhanes pasaban todo el día y todos los días de la fiesta, y parte de sus noches, vociferando, ululando y bailando, con el mono sobre la cabeza; el cual, bien pronto se ponía fétido, y en los últimos días de la fiesta, se le veía salir gusanos por los oídos y nariz. Sin embargo, pasaba la fiesta, no faltaba quien le quitara las mejores piezas y las comía." (Zeledón, pp. 292-293)


El canto

No he podido encontrar información proveniente de fuentes Térrabas respecto a lo que se cantaba, sin embargo, entre los Bribris hay una "Danza del mono" la cual es una mezcolanza de térraba antiguo (1), cabécar, y bribri.

Este canto recibe su nombre debido a que tanto hombres como mujeres lo bailan en fila y entrelazando sus brazos a la manera de los monos, la letra no tiene nada que ver con el mono. El canto original es el siguiente:


buLtakuLe

kəəgegə kəageé jaegəange kəanjé jaegəgəg.

kəanjé egəange kəanjé.

ta-kueą, kuen-dí, ta-kuen-dí, Ląn-dí,

ta-səLəLa səLəri,

ta-dəa-donchi.

įę-iberke ikətsą, ję-iberke įęn

kəanjejeé jekəa jáeé

jəekəkə kəanje ta-kuea, kuen-dí, ta-kuen-dí, Ląn-dí, ta-səLəLa səLəenchi,

ta-dəa-donchi.

tadon-dí, suen-dí´, iberke kosa įę-iberke.

įę-Ledį ta-mątedia ta-Lotedia, ta-nąwengiwę,

ta-nąwendia, taigewendiaLe, taigewendiaLe.

ta-natę manbLi, taigewendiaLe, ta-natę-i-manbLi,

taiLote manbLi.

kəake kəajee jaekəajeé.

ejke-ǯér-iche.



Traducción libre

Tortuga de agua, mala poza,

Alguien me pasó, baila, baila, baila.

Allí está la tortuga; la poza de la tortuga:

La poza del diablo [Lan]; mala poza;

Alguien me pasó; poza caracol;

Poza diablo, baila; baile del kúsuwa

Bello horizonte, niño valiente.

Baila, baila, baila.



Traducción literal:

kəəgegə kəageé Jaegəange kəanjé jaegəgəg.

kəanjé egəange kəanjé.

(nadie conoce traducción alguna de esta parte)

ta-kueą, kuen-dí, ta-kuen-dí, Ląn-dí,

(Tortuga, pozo de la tortuga, pozo de la tortuga, pozo del diablo)

ta-səLəLa səLəri,

(pozo malo)

ta-dəa-donchi.

(Alguien me pasó)

įę-iberke ikətsą, ję-iberke įęn

(Baile [de kúsuwa], baile [de kúsuwa])

kəanjejeé jekəa jáeé.

(adornar)

jəekəkə kəanje ta-kuea, kuen-dí, ta-kuen-dí,

(Ahí está la tortuga, pozo de la tortuga, pozo de la tortuga)

Ląn-dí, ta-səLəLa səLəenchi,

(pozo de Ląn, pozo malo)

ta-dəa-donchi.

(Alguien me pasó)

tadon-dí, Suen-dí´,

(Pozo de caracol, pozo de Suen [Lan])

iberke kosa įę-iberke.

(baile de kúsuwa, baile [de kúsuwa])

įę-Ledį ta-mątedia, ta-Lotedia, ta-nąwengiwę,

(horizonte Ledį, horizonte bello, donde el cielo termina)

ta-nąwendia, taigewendiaLe, taigewendiaLe.

(adornar [el horizonte])

ta-natę manbLi, taigewendiaLe, ta-natę-i-manbLi,

(Niño valiente, adornar el horizonte, niño valiente él)

taiLote manbLi.

(terminó valiente)

kəake kəajee jaekəajeé.

(no tiene traducción)

ejke-ǯér-iche.

(No digo nada más)


Explicación del canto

Cabe aclarar que las palabras de la primera estrofa no pudieron ser traducidas y se dice que son antiguo térraba, sin embargo, se sabe que Jaegəange es el nombre de un sitio bribri abandonado en Talamanca. Otros aspectos del canto a tomar en consideración son los siguientes:

-        ta-: se usa como prefijo solamente por el sonido.

-        ta-kueą, kuen-dí, ta-kuen-dí: cuando estas tres palabras están juntas significan un pozo con tortuga.

-        Ląn (también conocido como Kirìtöm): es un diablo que tiene forma de lagarto o de un bulto cubierto por mastate negro, aunque puede asumir cualquier forma incluyendo la humana, y puede ser a la vez más de uno. Hace su casa en el aire o bajo las pozas de los ríos.

-        įę e įęn: aparecen sólo por el sonido. La combinación de estas palabras significa el baile del kúsuwa (o kúswa̱), palabra que designa individualmente a las piedras utilizadas por el awá (curandero) en los ritos de curación [y adivinación, de las cuales se dice que bailan en la mano al ser consultadas]. 

-        Con "pozo de caracol o de conchas", se refiere a los atavíos del awà utilizados durante los ritos de curación. De estas, tres son de particular importancia: tsumanik y tsrikuo, una concha de almeja rosada y blanca; y dúk, un caracol grande.

-        Ledi es un nombre.

-        tadon: es el caracol de agua.

-        Suen: significa Lan en térraba.

-        ta-nate manbLi: esta palabra es térraba y quiere decir "algo rojo" o "refleja ". En esta canción significa "valiente".

-        kəake kəajee jaekəajeé: estas tres palabras se incluyen solo por el sonido. (Jara pp. 105, 115; Stone, pp. 96-97, 114, 155-156, 178-179)


Origen mitológico de la danza

En cuanto a su origen, no he hallado fuentes que lo expliquen, pero es posible que tenga algo que ver con el mito de la creación Boruca, el cual menciona que los Térrabas fueron creados como monos colorados que posteriormente se convirtieron en seres humanos (2), o bien pudo haber tenido una motivación similar a la del baile del tigre (3). No obstante, entre otro de los pueblos del área del Gran Chiriquí, el Ngöbe, Quesada y Vejarano han registrado una leyenda que podría estar relacionada a esta danza, la cual procederé a transcribir:


Canto Ngäbe

Una vez cierto individuo fue a cazar, y escuchó a alguien cantar, fue a verlo y un mono grandote estaba sentado sobre un tronco; cerca estaban, haciéndole ronda, un venado, un zahíno, una danta, una ardilla, una ñeque (guatusa), un tigre, un suto (pizote), una comadreja y muchos otros animales, los cuales andaban alrededor del mono, y el mono levantaba la cabeza y se ponía a cantar. El mono estaba con una maraca en la mano.

Agarraron a este individuo, lo pusieron también a caminar alrededor de este mono por cuatro días, y como no aguantaba, entonces lo dejaron ir. El cantó también con los animales salvajes. Volvió a casa y enseñó el canto a la familia. Le cayó una fiebre por cuatro días. Este canto la gente lo canta con maraca. De esta forma este canto se ha transmitido de generación en generación. (Quesada & Vejarano, p. 6)


Ejecución

Cabe añadir que, aparte de su celebración durante las fiestas patronales, la danza del mono pudo haberse bailado durante la fiesta del baile del tigre, ya que no solamente se canta en su honor (del tigre), sino que se cantan todos los cantos conocidos recordando los animales de la selva.

Es por ello que existen otros cantos o bailes empleados en esta fiesta, como el baile del armadillo, del camarón, del gallote (zopilote), de la serpiente y del águila, cuando el indio dice que es el baile del tigre, se está refiriendo a la fiesta, a la ceremonia, y no a los cantos [y bailes] empleados en ella.

La diferencia entre uno y otro era el modo de bailarlo; por ejemplo, el baile del tigre es formando un círculo dando tres pasos de un lado y tres del otro. El baile de la serpiente consiste en que los indios se colocan en fila y bailan serpenteando por toda la sala "como lo hace la serpiente"

Se incluían todos estos bailes con el propósito de que hubiera canto para toda la noche y la mañana del día siguiente. Mientras transcurría la fiesta abundaban las chichas, que eran servidas por las mujeres en bangañas o totumas hechas de calabazo.

Así transcurría esta celebración. Generalmente, se prolongaba hasta bien entrada la mañana del día siguiente; después de este tiempo todos se retiraban a sus lugares de procedencia; unos cansados, otros embriagados por el efecto de las fuertes y abundantes chichas. (Delgado, pp. 108- 109)

Por último, se debe recordar que todo lo escrito hasta ahora son simples conjeturas, y no necesariamente aplica para todas las culturas mencionadas.



Notas:

1] Existe la posibilidad de que las palabras en "térraba antiguo" puedan formar parte del dialecto Tjlõkwo shkëso (habla nocturna)

A diferencia de los complejos géneros rituales que han sido documentados para los Kuna y Bribri, que tienen tradiciones de chamanes o curanderos, también conocidos como sukias, que utilizan un lenguaje ritual, el Naso no mantiene esta tradición.

Sin embargo, los nasos reconocen ampliamente que solían tener ybi "sukias" que practicaban un estilo ritual llamado tjlõkwo shkëso "habla nocturna". Según los recuerdos de los ancianos, esto ocurría en una casa especial, donde los sukia conversaban con los espíritus por la noche.

Algunos ancianos dicen que usaban un léxico especial y palabras profundas, y otros dicen que cantaban melódicamente, pero no recuerdan la melodía. En cualquier caso, la gente común no era capaz de entender este lenguaje, porque espiritualmente tenía lugar en un plano cosmológico diferente, estrictamente entre los ybi y los espíritus.

Según la historia Naso, el último Naso ybi practicante fue asesinado por los Bribri hace más de cien años. (Bermúdez, pp. 30-31)

2] Para más información, ver el Anexo.

3] Para más información sobre el Baile del Tigre, ver mi publicación sobre el tema.



Fuentes:

-        Bermúdez, N. (2018). A description of Naso verbal art [Tesis doctoral, The University of Texas at Austin]: https://repositories.lib.utexas.edu/items/95bad320-235e-4b2e-baf1-8ee2c977ba46

-        Delgado-Botello, F., S. (diciembre de 1972). El baile del tigre entre los indios Téribes. Hombre y cultura. Revista del centro de investigaciones antropológicas de la Universidad de Panamá, Tomo 2, Nº 3, pp. 103-109.

-        Jara-Murillo, C.V. (2018). Diccionario de Mitología Bribri, 1 ed. En: https://drive.google.com/file/d/1ZrG4v0JfCOxHXOfWANoStOeJQRtu2sMu/view

-        Quesada Pacheco M. A y Vejerano Palacio Bertilo. 2010. Kugwe ngäbere: leyendas y tradiciones ngäbes, 1 ed. San José, Costa Rica: EUCR.

-        Stone, D. (1993). Las tribus talamanqueñas de Costa Rica, 1 ed. 1 reimpresión. San José, Costa Rica: Comisión Costarricense del V Centenario del Descubrimiento de América.

-        Zeledón-Cartín, E. (2017). Los aborígenes de Costa Rica: textos históricos, periodísticos y etnográficos. San José, Costa Rica: EUNED.

Recuperado de: La fiesta del mono entre los terrabanos. Diario de Costa Rica (10 de junio de 1951), p. 8. En: https://www.sinabi.go.cr/ver/biblioteca%20digital/periodicos/diario%20de%20costa%20rica/diario%20de%20costa%20rica%201951/qj-Diario%20de%20Costa%20Rica_10%20jun_1951.pdf


Anexo

Los Térrabas y los Borucas o La historia de la Mano de Tigre

"El pueblo Brún̈cajc fue creado por Sibú (Dios), él es el Ser Supremo, el creador de toda la naturaleza y los seres vivos. El pueblo Brún̈cajc en Costa Rica nació, al igual que todos los indígenas, a través de las semillas de maíz que Sibú plantó, y se fueron a la búsqueda de un territorio.

Según los Brún̈cajc, al iniciar la búsqueda de su propio territorio ellos se convirtieron en chanchos de monte (sini´), pues tenían la habilidad de dirigir y encontrar el camino que los llevaría a su destino desde el cerro Kámuk, mientras que los Térrabas se convirtieron en monos colorados.

Todos ellos eran de nuestro lugar, en él había cazadores y estos empezaron a perseguir a aquellos animales, que huyeron pasando por el Utyum, al lugar donde viven actualmente. Los cazadores que seguían la pista de los chanchos de montes iban de primeros; los que seguían a los monos, de segundos. Cuando los que seguían a los chanchos de monte llegaron al lugar en que actualmente viven los Brún̈cajc, vieron salir a estos del monte para saludarlos; Sibú los había convertido en seres humanos, por lo que los cazadores regresaron.

El Sol no había salido todavía y todo estaba obscuro. Luna sí había y a su luz era que caminaban ellos. A quienes seguían a los monos también éstos se les convirtieron en hombres, por lo que decidieron volver a su lugar. De regreso, los tiros de su cerbatana se les cayeron, pues iban muy de prisa, ya que se acercaba el amanecer (1).

Cuando habían estado siguiendo a aquellos animales, el Protector de los mismos había enviado un tigre (jaguar) a vigilarlos. Por esta razón, en el lugar donde viven los Térrabas y los Brún̈cajc, existe una piedra en medio de una sabana en la que puede verse la huella dejada por el tigre. En aquellos tiempos el mundo estaba recién hecho, por lo que las piedras eran suaves, razón por la cual quedó la huella. Posteriormente, el tigre se fue a vivir a un cerro Kuásula". (Díaz, p. 22, Navas, p. 31, Bozzoli, p. 9)


Nota:

1- " En la mitología talamanqueña los indígenas también fueron creados a partir de semillas de maíz plantadas por Sibú (a diferencia de los Brún̈cajc, los Bribris usan este nombre para su deidad tradicional), quien los creo justo antes del amanecer para que el sol ahuyentara a los espíritus malignos que querían comerse a las "semillas".

Tomando esto en cuenta, se puede inferir que los cazadores son espíritus y que los ‘tiros’ de sus cerbatanas son las esferas de piedra del Diquís, lo que coincide con la cosmovisión Bribri, ya que según esta las esferas son balas de la cerbatana de Kikílma̱ (El Espíritu del Trueno) que el usó para matar a los Së̀rkëpa (Los Espíritus de las Tormentas)." (Bozzoli, p. 7, 32)

2- "Kuásula: también conocido como Sini' sújcra (El Rey de los Chanchos) es un personaje mitológico que gobierna sobre estos animales. Vive en un palacio encantado en la montaña Kuásula o Sancrahua, el cual es custodiado por un jaguar enorme, y su trabajo es evitar que los cazadores maten muchos chanchos de monte o los hieran y los dejen vivos." (Constenla, p. 178)

3- "En otra versión de la historia eran los Térrabas en forma humana quienes perseguían a los Brún̈cajc, y la huella en la piedra fue hecha por el primer jaguar, el cuál era usado por los Térrabas como perro de caza." (Bozzoli, p. 9)


Fuentes:

- Bozzoli-de Wille, M., E., et al. (1984). Tradición oral indígena costarricense, Vol. II, Año II, N 1-2. Vicerrectoría de Acción Social/Escuela de Antropología y Sociología, UCR. San José, Costa Rica: Oficina de publicaciones de la Universidad de Costa Rica. En: https://cian.fcs.ucr.ac.cr/images/Libros/Tradicion_oral_indigena_costarricense_21-2.pdf

- Constenla-Umaña, A., Maroto-Rojas, E., S. (1986). Leyendas y tradiciones Borucas, 2 ed. San José, Costa Rica: EUCR.

- Díaz-Briones, A; Florian-Rivero, E. (2016). Fortaleciendo capacidades de negociación, integración y representatividad en los procesos de la estrategia REDD+ para el pueblo brunka en Costa Rica, p. 22. UICN. Conabio. Proyecto Proforco, San José, Costa Rica. En: https://www.biodiversidad.gob.mx/media/1/region/files/proforco/Fortaleciendo-capacidades-brunka.pdf?fbclid=IwAR3jL8TtvLCemDHrUlUK6eJOL9zR8fJnHvvaXXPneEDzk-alR2LKlyNGHBk

- Navas-Rojas, J. (2018). Reseña del patrimonio cultural del pueblo Broran-Terbi del territorio indígena de Térraba, 1 ed., p. 31. Universidad de Costa Rica, Vicerrectoría de Acción Social, Centro de Investigaciones Antropológicas. En: https://www.kerwa.ucr.ac.cr/bitstream/handle/10669/83593/Rese%C3%B1a%20del%20pueblo%20broran-terbi%20de%20T%C3%A9rraba.%202018.UCR..pdf?sequence=1&isAllowed=y

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